Orientación Indígena (O el caso de los Brujos Malvados del Sur)

En el 760 de la banda de AM, en la Ciudad de México, se ubica una estación conocida como Radio ABC (¿Alienígenas, Brujos y Charlatanes?), que alberga en su programación, a una peculiar colección de chantas y embaucadores (ya ni la joden, ni por que es la estación donde sale Hector Lechuga respetan).

Una buena parte de dichos charlatanes son los autoproclamados Mensajeros de la Felicidad, un grupúsculo de mentalistas, psíquicos y parapsicólogos, como ellos mismos se definen. Comparten algunas características en común, a saber:

  • Son sudamericanos. O por lo menos, tienen acento sudamericano, podría decirse que colombiano o venezolano (¿Cómo estará su situación migratoria?).
  • Cada uno tiene un programa de una hora, en diferentes horarios, y que sigue una estructura similar: llamadas de personas buscando ayuda, invariablemente respondidas con una solicitud de su fecha de nacimiento, y una recomendación que prácticamente siempre implica ir al consultorio con una completa dotación de hierbas. El lugar que habitualmente correspondería a los comerciales es ocupado por mini-infomerciales que venden un amuleto, como el regulador psicotrónico, o una reliquia sagrada que según ellos fue bendecida por el Papa Juan Pablo II. (Aunque sospecho que fue bendecida por el Papa Jorge Ringo I, pero en fin…). El tercer componente del programa, son los habituales testimonios de gente que ha sido sanada / iluminada / hecha millonaria por el amuleto en turno.
  • Cada uno promueve su propio, erm, consultorio. Ahí reciben a sus clientes para esquilmarlos del producto de su trabajo.
  • Todos utilizan una inusual pero uniforme forma para comercializar sus amuletos. Los compradores deben de llamar por teléfono para apartar el producto, y deben esperar a un periodo determinado (usualmente cinco días, de lunes a viernes) y fijado previamente para ir a recogerlo.

Un ejemplo del grado de patrañosidad de la operación: Una de las mentalistas toma una llamada, y pide a la señora que llama que le baje el volumen a su radio. En un programa de radio normal, te dicen que es para evitar el horrible feedback del audio. Aquí la señora parapsicóloga le dice a su víctima que debe de tener apagado su radio para poder establecer un puente telepático.

Claro. Los brujos no son nada nuevo. Los amuletos no son un invento reciente. El fraude a la salud es algo cotidiano. Y aprovecharse de la desesperación de las demás personas para beneficiarse económicamente es probablemente la forma más antigua de hacerse millonario. Asi que, ¿por qué el escándalo?

Ya establecido el contexto, váyase preparando el lector, por que lo que sigue es material bastante pesado:

Un día que iba manejando a eso de las cinco y media de la mañana, por alguna razón el radio terminó sintonizado en dicha estación .Y caray, mi experiencia en la patrañología no me había preparado para lo que oí. Con ustedes, el sabio de las profundidades del Amazonas, el hijo de la selva: el Indio Tikuna!!!

Este sujeto (en algún lugar lo describieron como con cara de sincretismo y dudosa melena) sigue exactamente la misma receta que sus colegas. Con la excepción de que habla cajetísimo, y si no fuera por que su descaro y patrañosidad que le dejan helado a uno, podría ser el nuevo rey del humorismo involuntario. Ah, y con la otra excepción de que a el le encargaron vender, o a él se le ocurrió vender, un amuleto que es un verdadero insulto a a inteligencia (y a la dignidad) de las víctimas de este sujeto, el llamado indicador de la fortuna.

Entre las llamadas de gente buscando la sabiduría del hijo de la selva, entra el infomercial en turno: como fondo, el tema musical de The X-Files, y un sujeto cacarea que el dinero es lo más importante del mundo, y que si no lo tienes, no vales como persona, que deberías pensar en suicidarte, y otras linduras por el estilo. Ah!, y que la única oportunidad para salir de tan trágica situación es comprando el indicador de la fortuna.

Y bien, ¿qué demonios es el famoso indicador? No lo sé, pero el indio te garantiza que el objeto de marras te dará los números para ganar la lotería y cualquier juego de azar, ¡¡En serio!!. No, de veras, ¡¡Es verdad!!!

Y por supuesto, los testimonios de gente que se hizo millonaria no se hacen esperar. Pésimamente actuados claro.

Además, el Indio Tikuna asegura que su indicador es el origen de la riqueza de millonarios en todo el mundo, a los que se vendía antes en miles de dólares, y que él convenció a sus jefes en el Amazonas y en el Tíbet (por alguna razón), para que lo pusieran a precios populares.

El horror. El horror.

Bien, gracias a la magia de Google, encontramos al Indio Tikuna siendo denunciado por fraude en El Salvador en 2002. Y al parecer, también pasó por Argentina, en donde se convirtió en una especie de celebridad en ciertos círculos en internet con un sentido del humor algo macabro.

Cuando llegó a México, lo ignoro. Debe ser entre uno o dos años.

(Aunque es bastante probable que se trate de diferentes personas utilizando el mismo nombre. Una especie de franquicia, pues).

Y eso no es todo. Como ya se había descrito, estos mensajeros de la felicidad anuncian su producto patraña en sus programas, indicando que sólo estará disponible durante determinado periodo de tiempo, y que se debe de llamar para apartarlo. Pues bien, el viernes 4 de noviembre fue el último día para recoger el indicador de la fortuna. Y uno de mal pensado, cree que nuestro amigo aborigen se iba a esfumar pasada esta fecha. Pues, ¿qué cree usted, amable lector, que sucedió?

Bueno, hace un par de semanas, por simple curiosidad, madrugué para averiguar si el indio seguía ahí. Y bueno, ya no estaba ahí. En su lugar, estaba . . . ¡¡¡otro indio tikuna!!!. Solamente que este, aparte de que habla aún más risiblemente, decía que el dinero no importa, que el dinero no trae la felicidad, y que es mejor ser pobre y estar sano. Y no más infomerciales del indicador de la fortuna. (Aunque se segun escuchando los testimonios).

Asi que a eso le llaman sabiduría de la selva.

Pues bien, aqui no termina la historia. Nuestro amigo aborigen versión 2.0 está de nuevo ofreciendo su mentado amuleto traedor de fortuna.

La pregunta del día es: ¿Puede un sujeto (o un grupo de sujetos, considerando a sus colegas) aprovecharse de esa forma tan descarada de la necesidad de la gente? Entiendo que la SEGOB tiene gente escuchando radio y viendo televisión las 24 horas del día para detectar delitos. Y aunque sería iluso esperar que hicieran algo en contra del perpetrador de fraude a la salud promedio, no deja de extrañarme que puedan dejar a este señor hijo de la selva vender un objeto que supuestamente te dirá los números ganadores de la lotería, lo cual apesta a fraude a siete años luz a la redonda.

¿Y qué hay de la radiodifusora? Una cosa es que no les preocupe ofrecer una programación de calidad. ¿Pero permitir que un delito se lleve a cabo usando sus instalaciones?

¿Qué hay de la gente que en su desesperación puede tomar en serio a este señor? ¿Qué hay de la gente necesitada que se gasta su dinero en amuletos y mugre y media?

Ni hablar, no tiene (toda) la culpa el indio, sino quien le deja tener su programa de radio y vender sus amuletos de la suerte.

Espero que alguien detenga a este sujeto. Sinceramente.

. . . o es todo esto parte de una broma y no me he dado cuenta?

En caso de que alguien quiera (y pueda) hacer algo, este sujeto tiene su programa en el 760 de AM, de Lunes a Viernes a las 5 de la mañana. Tiene su consultorio en la calle de Bolivar esquina con Madero, en el Centro Histórico. Y estará entregando el indicador de la fortuna entre el 19 y el 24 de diciembre. Su teléfono es el 5512 6871.

Anuncios