Chespirito y la Iglesia son Completamente Irrelevantes

Si yo fuera mujer y estuviera en una situación en que tuviera que tomar tal decisión, probablemente no abortaría. Pero por otro lado, sé que a una mujer que se enfrente a la decisión de abortar lo menos que lo debe de importar es lo que yo piense. Asi de sencillo: la libertad es individual, no colectiva. Pero algunas personas no lo ven así: creen que la libertad de otras personas está limitada por la opinión propia. Y cuando eso sucede, suelen utilizar patrañas para convencer a los demás de que tienen razón. O mejor dicho, para imponer su opinión como razón.

Es bastante probable que en algún momento hayan recibido una cadena por email con esta pregunta:

1 –Si conocieras a una mujer embarazada, que padece sífilis y tiene 8 hijos. 3 de ellos son sordos, 2 ciegos y uno con retraso
mental…… Le recomendarías practicarse un aborto ???

[…]

Por cierto, la respuesta a la pregunta:
Recomendarías que esta mujer se practicase un aborto ???
Si
respondiste,
SI
Acabas de matar a BEETHOVEN

Interesante, no crees ??
Piensa antes de juzgar a alguien

O si viven en México, quizás en algún momento de las últimas semanas les dieron un volante en el que con letras grandotas se afirma:

Si su madre hubiera abortado, USTED NO ESTARÍA AQUI!!

O algo por el estilo. Y seguramente han visto el spot en la tele en donde Chespirito afirma que cuando estaba en gestación, un médico recomendó a su madre abortar. Y el lugar común sale a relucir nuevamente: si lo hubie0se hecho, Chespirito no estaría aquí. Esto es exactamente lo que dice el spot:

Hola, soy su amigo Chespirito. Cuando estaba yo en el vientre de mi madre, ella sufrió un accidente que la puso al borde de la muerte. El médico le dijo: ‘Tendrás que abortar’. Y ella respondió: ‘¿Abortar yo? Jamás’. Es decir, defendió la vida, mi vida. Y gracias a ello estoy aquí.


Tal vez tres ejemplos sean demasiado, pero este es un argumento bastante socorrido en estos dias. Pues bien, es un argumento completa y absolutamente irrelevante. Vamos por partes.

Para empezar, en el primer ejemplo, tenemos un problema: la información no es factual. Maria Magdalena Beethoven tuvo ocho hijos, de los cuales sólo sobrevivieron tres. (Hay que tomar el contexto histórico en cuenta: incluso en Europa, en el siglo XVIII, la tasa de mortalidad infantil era altísima). El gran Ludwig Van fue el tercero en orden de nacimiento, y el mayor de los que sobrevivieron. La señora Beethoven murió de tuberculosis, y nunca padeció de sífilis. Simplemente, son hechos no documentados, al igual que las supuestas afecciones de los hermanos del compositor.

¿Que sucedería si en lugar de el email sobre Beethoven, recibiéramos algo como esto:?

1 –Si conocieras a una mujer que está embarazada de su tío, que ya ha perdido varios hijos, y que padece de cáncer, le recomendarías practicarse un aborto ???

[…]

Por cierto, la respuesta a la pregunta:
Recomendarías que esta mujer se practicase un aborto ???
Si
respondiste,
SI
Acabas de matar a HITLER

Interesante, no crees ??
Piensa antes de juzgar a alguien



Quizás muchas personas que se sintieron mal por “matar” a Beethoven no se habrían sentido nada mal después de hipotéticamente asesinar a Hitler. La pregunta apela sobre todo a lo emocional, la razón no juega en realidad un papel. Se pueden tener un conjunto de datos -factuales o falsos, relevantes o irrelevantes-, y seleccionar solamente aquellos que fortalecen nuestra posición, y de esta manera manipular la respuesta de los demás.

Ahora, si Beethoven no hubiera llegado a nacer, ¿el mundo habría perdido algo? ¿Extrañaríamos la Novena Sinfonía? Si la madre de Roberto Gómez Bolaños hubiese hecho lo propio, ¿los niños de latinoamérica habrían perdido algo? ¿Habría pesar en el mundo por la ausencia del Chapulín Colorado? La respuesta a ambas preguntas es la misma: no, para nada.

Si Beethoven -o Chespirito- no hubiesen existido, nadie los hubiera extrañado. Nadie los hubiese conocido, y sus obras jamas hubieran sido creadas, mucho menos conocidas por nadie. No se puede lamentar el no tener algo que nunca existió. Probablemente el lugar de Beethoven hubiese sido ocupado por otro compositor y algún otro comediante hubiera tenido tanto o más éxito que Chespirito. Se oye cruel, pero es cierto.

La propaganda de las organizaciones anti-despenalización dice algo muy cierto: si cuando yo estaba por nacer mi madre hubiese decidido abortar, yo no existiría. Pero a fin de cuentas, ese argumento sólo tiene una consecuencia lógica: si yo no existiera, ¿cómo podría importarme?

Asi que el mentado si mamá de x hubiese abortado, x no existiría es completamente cierto. Pero es también completamente irrelevante y no tiene ningun significado en el debate sobre la despenalización.

El otro gran argumento de la Iglesia Católica -y de los grupos civiles que protestan en contra de la penalización-, es el de la importancia de defender la vida. Y creo que en eso todos -salvo uno que otro psicópata- estamos de acuerdo, nadie está en contra de la vida, y el estado debe de protejer la vida de los individuos. Y esa es la pregunta, ¿es un blastocito un individuo? ¿A los cuantos dias o semanas de gestación somos individuos? La Iglesia, principal opositora de la despenalización del aborto, ha intentado responder esa pregunta

En el antiguo Judaismo -antecedente inmediato del cristianismo-, el aborto era considerado ilegal, pero existía una excepción: si la continuación del embarazo representaba un peligro para la vida de la madre, esta estaba obligada a abortar. Al feto descartado se le llamaba radef. Una legislación sorprendente para un régimen teocrático de hace más de dos mil años, a pesar de que la libertad individual no les parecía importante.

Durante los primeros siglos del cristianismo la mayoría de las opiniones consideraban al feto como una persona con alma, y por tanto equiparaban al aborto con el asesinato, pero a partir del siglo V, el consenso era que no era tal. San Agustín, el más importante de los Padres de la Iglesia (lo que sea que eso signifique), regresó a la noción aristotélica de la imposibilidad de la presencia de un alma en un cuerpo no formado. (On Exodus, 21, 80). En el siglo VIII, Teodoro, quien organizó la Iglesia en Inglaterra, escribió un penitencial (una lista de pecados con su correspondiente castigo). De acuerdo con el penitencial de Teodoro, al sexo oral le correspondía un castigo de por lo menos siete años. El aborto, por otro lado, sólo debía ser castigado con 120 dias. El Papa Inocencio III declaró que el aborto sólo podía ser considerado asesinato si se llevaba a cabo una vez que la madre comienza a sentir los movimientos del feto. En esencia,hacían una distinción clara entre un feto animado (con alma), o uno inanimado.

No fue sino a partir del siglo XVI que la Iglesia comenzo a alejarse su doctrina de tolerancia al aborto. De hecho, la distinción entre feto animado y feto no animado no fue descartada sino hasta 1869. En pocas palabras, la Iglesia nunca se ha puesto de acuerdo con si misma en cuanto al tema, aunque eso es dificilmente sorprendente. Lo cual es precisamente el punto: pretender que las palabras que hombres ignorantes dijeron hace siglos deban de determinar las acciones de una mujer del siglo XXI es increíblemente arrogante y estúpido.

Y eso sin tomar en cuenta que para la Iglesia la cuestión clave del asunto es cuándo tenemos alma. Y una cuestión que afecta la vida de mujeres de todas las creencias -y no creencias-, no puede basarse en un concepto como el del alma. Místicos de todos tipos han intentado, por siglos y sin éxito, probar la existencia del alma, y dudo mucho que lo logren en un futuro cercano.

Menuda tarea entonces la de definir que es la vida. Pero el valiente que diga que está a favor de defender la vida no debe pasarla por alto.

La teología aplica sólo sobre los creyentes. La Biología aplica sobre todos nosotros, creamos o no en ella. Asi que tenemos que ver que nos dice la Biología sobre qué es la vida. Y ni siquiera de la Biología podemos obtener una respuesta definitiva. Carl Sagan dio una serie de definiciones sobre la vida, señalando las limitaciones de todas ellas. Sin embargo, existe cierto consenso sobre cuales son las caracteristicas presentes en un organismo vivo:

  • Homeostasis, que es la capacidad de un organismo para mantener constantes ciertas variables (temperatura, procesos fisiológicos).
  • Metabolismo, que es el consumo de energía proveniente del medio externo.
  • Crecimiento.
  • Capacidad de reproducirse.
  • Capacidad de adaptarse.
  • Capacidad de responder a estímulos.

En este punto es bastante claro que defender la vida implicaría morirse de hambre: todo lo que comemos está vivo. Entonces no se trata de defender la vida. Se trata de defender la vida humana. Y esa conclusión nos lleva a otra pregunta: ¿la vida humana es inherentemente superior a la de una lechuga o a la de una vaca? ¿qué nos hace diferentes a los animales? ¿Qué nos hace
humanos? Si por ejemplo, afirmamos que la conciencia de uno mismo y la capacidad de razonar nos hacen humanos, ¿en qué punto del periodo de gestación adquirimios tales habilidades?

Creo que en este punto es evidente que unas frases pegajosas, fotografías sensacionalistas y algo de propaganda visceral no tienen cabida en el debate sobre el aborto. El tema requiere de un nivel de razonamiento que no suele encontrarse en clérigos, políticos y en los medios. (En ocasiones puede encontrarse en comediantes, aunque no creo que sea el caso de Chespirito).

Asi que para no convertir este post en un aburrido tratado de ética, pasemos al sitio (por cierto, de registro privado), que está detrás de la mayor parte de la actual propaganda anti-despenalización, incluyendo el chespiri-spot. En una sección de nombre Mitos del aborto, en formato de preguntas y respuestas, hacen algunas curiosas afirmaciones:

3. ¿Es un ser humano el fruto de la concepción en sus primeras fases de desarrollo?

Desde que se produce la fecundación mediante la unión del espermatozoide con el óvulo, surge un nuevo ser humano distinto de todos los que han existido, existen y existirán. En ese momento se inicia un proceso vital esencialmente nuevo y diferente a los del espermatozoide y del óvulo, que tiene ya esperanza de vida en plenitud. Desde ese primer instante, la vida del nuevo ser merece respeto y protección, porque el desarrollo humano es un continuo en el que no hay saltos cualitativos, sino la progresiva realización de ese destino personal. Todo intento de distinguir entre el no nacido y el nacido en relación con su condición humana carece de fundamento.

De nuevo, el problema aqui es que esta es una opinión presentada como hecho. Una argumento que ha sido utilizado recientemente es el que afirma que como el cigoto/blastocito/embrión/feto tiene ADN humano, entonces es humano. Esto no es del todo correcto, ya que el ADN incluye nuestro código genético, o dicho de otra manera, las instrucciones para crear un individuo. Sin embargo, una secuencia de ADN dentro de un núcleo celular no es por si misma ni siquiera una célula, ya no digamos un organismo. El ADN por si mismo no puede hacer otra cosa mas que replicarse: no siente, razona, ni tiene conciencia de si mismo.

La cita también afirma que no hay saltos cualitativos en el desarrollo del ser humano desde la concepción hasta el nacimiento. Un cigoto es una sola célula. Un blastocito es un grupo de 70 a 100 células sin diferenciar, de las cuales una parte formará la placenta. Dejo al lector concluir por si mismo si un cigoto o un blastocito -fases inmediatas a la concepción- son cualitativamente iguales a un feto de 3 meses, ya no digamos a un ser humano desarrollado.

Y por último, afirma que todo intento de distinguir entre el no nacido y el nacido en relación a su condición humana carece de fundamento. Bueno, pasando por alto el hecho de que tal afirmación tampoco tiene fundamento, ese no es el punto. No se trata de hacer una distinción entre un no nacido y un nacido: la gran mayoría de los abortos se llevan a cabo dentro del primer trimestre del embarazo, y eso es lo que de hecho contempla la ley. Y biológicamente hay bastantes razones para hacer una distinción entre una célula, un grupo de células sin diferenciar, un ser que comience a parecer humano pero cuyo sistema nervioso no está desarrollado, y un bebé desarrollado.

5. ¿Cómo puede existir un ser humano mientras es algo tan pequeño que no tiene el más mínimo aspecto externo de tal?

La realidad no es sólo la que captan nuestros sentidos. Los microscopios electrónicos y los telescopios más modernos nos ofrecen, sin lugar a dudas, aspectos de la realidad que jamás habríamos podido captar con nuestros ojos. De manera semejante, la ciencia demuestra rotundamente que el ser humano recién concebido es el mismo, y no otro, que el que después se convertirá en bebé, en niño, en joven, en adulto y en anciano. El aspecto que presenta varía según su fase de desarrollo. Y así, en la vida intrauterina primero es un embrión pre-implantado (hasta la llamada anidación, unos 12-14 días después de la fecundación, en que cabe la posibilidad de que de un mismo óvulo fecundado surjan gemelos); después es un embrión hasta que se forman todos sus órganos; luego, mientras éstos van madurando, un feto, hasta formarse el bebé tal como nace. Y después continúa el mismo proceso de crecimiento y maduración, y más tarde se produce el inverso de decadencia hasta la muerte. Por eso no tiene sentido decir que un niño proviene de un feto, sino que él mismo fue antes un feto, del mismo modo que un adulto no proviene de un niño, sino que antes fue niño, y siempre es el mismo ser humano, desde el principio. Y tan absurdo sería defender que el hijo recién concebido no es un ser humano porque no tiene aspecto de niño, como suponer que el niño no es un ser humano porque no tiene el aspecto externo del adulto.

Aparte del hecho de que la pregunta es repetitiva (en esa sección de preguntas y respuestas se hace la misma pregunta varias veces, formulada de forma distinta), uno no puede más que preguntarse cuál es la relación de un telescopio con la embriología. La mayoría de las respuestas están plagadas de hombres de paja y otras falacias lógicas de las cuales no me voy a ocupar en este momento.

Al final de la sección de preguntas y respuestas, vemos cual es la fuente de tal información: la Agencia Católica de Informaciones. No es un sitio de embriología, biología ni ética: es una agencia de prensa ligada con la Iglesia Católica. Es decir, estas personas quieren imponer su opinión a los demás en base a información que viene de la Iglesia.

Como se puede ver, el aborto es un tema demasiado complejo, y si pensamos llegar a una conclusión algún dia, no va a ser con desinformación, propaganda sensacionalista ni doctrinas místicas. Pero por lo pronto, me parece que lo más adecuado es aceptar que la decisión no le corresponde a un policía, a un juez, a un cura o a una multitud votando en un referendum: le corresponde a cada individuo, a cada mujer.

UPDATE. 18/04/07: Una buena observación en los comments, poner más referencias. Hay un artículo muy interesante sobre como ha cambiado la postura sobre el aborto, centrado a la cuestión sobre cuándo realmente se puede considerar a un feto como persona, y no incluyendo sólamente la opinión de la Iglesia Católica. Hay de hecho una parte que me parece muy importante y que traduzco a continuación:

Una abrumadora mayoría de las conexiones entre los nervios es la que constituyen las sinapsis. Las funciones cerebrales dependen casi exclusivamente de la capacidad de las neuronas para comunicarse entre ellas,
y por tanto las sinapsis son cruciales para entender el cerebro . . . Las células que eventualmente formarán la corteza cerebral (la parte del cerebro más desarrollada, donde se encuentra la conciencia humana), comienzan a formarse en el embrión de siete semanas. . . Emigran al lugar que eventualmente se convertirá en la corteza, formando capas . . . Antes de que las sinapsis inicien, el cerebro del feto es sólo un conjunto de neuronas. El feto es incapaz de volición o conciencia . . . La explosiva formación de las sinapsis (entre las 25 y 32 semanas de la gestación) marca el periodo en el que el cerebro deja de ser una aglomeración de células individuales y se transforma en una máquina capaz de generar pensamiento humano. . . Antes de que se conecte la corteza, el feto es simplemente incapaz de sentir nada, incluso dolor . . . Las señales pueden ser enviadas al cerebro, pero simplemente no hay nada que las reciba. Se detienen en el tallo cerebral porque no pueden ir a ninguna otra parte.

(Morowitz and Trefil, The Facts of Life: Science and Abortion Controversy, Oxford University Press, 1992)

Incluyo esa cita por que ilustra el punto que considero más importante: lo que nos hace individuos es la conciencia de nosotros mismos y de lo que nos rodea, nuestra capacidad de sentir y razonar. Si no tenemos eso no somos personas, por mucho que tengamos ADN o forma humana.

Y otro comentario hace referencia al referéndum que propusieron. Lo único que puedo decir es que la mayoría de los que votarían en un referéndum, son personas que nunca tendrán que enfrentarse a la decisión de abortar.

Cuando una sociedad colectiviza una decisión que le corresponde a un individuo está en serios problemas. Repito la frase con la que empecé el post: la libertad es individual, no colectiva.

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