Los Mayas y las Nuevas Maravillas

La civilización maya ha sido noticia durante los últimos meses. Todo comenzó con la película Apocalypto de Mel Gibson, y el subsecuente rasgamiento de vestiduras por parte de una legión de individuos escandalizados por la forma en que el insoportable australiano representó a los mayas. Al respecto yo no podría opinar, no la he visto, pero a fin de cuentas es una película de ficción, no un documental, asi que no entiendo por que la gente se siente tan ofendida.

Hace unas semanas disfrutamos de una bonita histeria pública por la profecía de un chamán supuestamente azteca de nombre supuestamente maya. Según emails y sitios web, el místico en cuestión había predicho con una gran exactitud un fortísimo y destructivo terremoto en la Ciudad de México para el pasado 25 de Abril, aunque después aclaró que era para el 25 de mayo. No creo que sea necesario decir que la catástrofe no se presentó, pero no faltaron los despistados que salieron de la ciudad ese día (y peor aún, burócratas que ordenaron la evacuación de escuelas y guarderías).

Y de unas semanas para acá, los medios, algunas empresas, y hasta el gobierno, no han dejado de recordarnos que por alguna razón es un imperativo moral votar para que la pirámide de Chichén Itzá sea declarada como una de las nuevas maravillas del mundo.

Pues bien, en la opinión de un servidor, los mayas -al igual que las demás culturas antiguas-, están sobrevaluadisimos.

Aclaro, no es que niegue la importancia de las aportaciones valiosísimas de los mayas, babilonios, antiguos indios, griegos, egipcios, chinos y demás civilizaciones antiguas. De hecho, la historia es una de mis grandes pasiones. Mi punto es que no es justo sacar de proporción las aportaciones de nuestros antepasados, y pasar por alto las verdaderas maravillas que el hombre ha creado en los últimos siglos. Y que también es importante aceptar que nuestros antepasados solían equivocarse en muchas cosas y usualmente hacían cosas estúpidas (igual que nosotros). Y que eso de las siete nuevas maravillas es un concurso de popularidad que no hay que tomarse en serio.

Los mayas tenían, en efecto, avanzados conocimientos en Astronomía y Matemáticas, lo cual les permitió construir monumentos impresionantes. Pero esa es mi principal crítica hacia los mayas y otras culturas antiguas: los conocimientos avanzados que tenían sólo eran accesibles para una limitada élite de sacerdotes y gobernantes, y la gran mayoría de la población permanecía ignorante de todos esos conocimientos. Irónicamente, el principal uso de esa sabiduría era la construcción de monumentos cuyo fin era fomentar la religiosidad de la población. Lo mismo sucedió del otro lado del Atlántico: cuando la Gran Biblioteca de Alejandría fue destruida por los cristianos, se perdió una gran parte del conocimiento clásico, ya que este estaba concentrado en la biblioteca, sólo accesible para algunos individuos privilegiados.

Por otro lado, algunas personas con poco sentido común insisten en que tener conocimientos matemáticos y astronómicos equivale a tener poderes sobrenaturales. El barbón de pesados párpados y su obeso patiño (lectores mexicanos, saben a quienes me refiero) insisten en decirnos que los mayas podían ver el futuro y comunicarse con extraterrestres, lo cual no explica porque no previeron algo tan natural y predecible como la decadencia de su civilización. Por cierto, este es un momento perfecto para hacer un par de aclaraciones un tanto obvias, pero que le serán útiles a algunos lectores en busca de respuestas.

Aclaración 1: Nada extraordinario pasará en el 2012. Si los Mayas sabían hacer algo mejor que nadie en el mundo era contar el tiempo. Su sistema calendárico era muy exacto -y extremadamente complejo: dos calendarios, un tercer calendario producto de la combinación de los primeros dos, y el sistema de la cuenta larga, que es el que nos incumbe en este momento. Todos los calendarios del mundo tienen un punto de inicio, usualmente fijado en una fecha mítica y significativa: en Occidente, fijamos el año 1 en el supuesto nacimiento de Jebús, los musulmanes comenzaron a contar desde la Hijra (viaje de Mohammed de la Meca a Medina). Los judíos tienen su año 1 en el momento de la creación del mundo según el Antiguo Testamento.

Pues bien, en ese sentido el calendario maya es muy similar: también fija su punto de inicio de acuerdo a su mitología. Como la mayoría de los pueblos mesoamericanos, los mayas creian que antes de su tiempo, habían existido una serie (cuatro, para ser exactos) de mundos anteriores. Y de acuerdo a sus leyendas, determinaron el inicio de la Cuenta Larga en el año 3114 AC. Y también de acuerdo a sus leyendas, se les ocurrió que esa sección de su calendario debía de terminar el 21 de Diciembre de 2012. Sólo eso. No hay ningún tipo de evidencia arqueológica que indique que los Mayas le habían dado un significado especial a esa fecha (salvo el hecho de que se terminaba un ciclo de la Cuenta Larga), y de hecho existen algunas inscripciones con fechas posteriores al final de ese ciclo. Nada fuera de este mundo.

Aclaración 2: Por qué a los antiguos les gustaba construir pirámides. El hecho de que algunas culturas antiguas tuvieran una especial afición a construir estructuras de forma piramidal no tiene nada que ver con algún tipo de propiedad mística de dicha figura geométrica. En realidad, la explicación es mucho menos glamorosa. En la actualidad, lo que nos permite construir edificios altos sin correr el riesgo de que se derrumben en cualquier momento, es que poseemos la tecnología para hacerlo: capacidad para excavar cimientos profundos, y sobre todo, para diseñar y construir estructuras metálicas que sirvan como soporte. Los antiguos no tenían esa tecnología, y si querían construir una estructura alta, era necesario empezar por una base amplia, e ir reduciendo sus dimensiones conforme iba aumentando su altura. Simplemente no existía otra técnica, una pirámide les permitía construir a gran escala sin sacrificar estabilidad. Es obvio que diferentes culturas en diferentes lugares hayan dado con el mismo principio, y es por eso que hay tantas pirámides regadas por el mundo.

Hechas las aclaraciones, pasemos al punto central de este post. Es un lugar común decir que las pirámides mayas o egipcias requirieron de avanzados cálculos matemáticos y astronómicos. Y es cierto, avanzados para su época, pero un túnel ferroviario del siglo XIX requería de cálculos aún más avanzados y más precisos. Un edificio de oficinas de hace cincuenta años también. Y no mencionemos el tipo de cálculos que se requieren para construir un reactor experimental de fusión nuclear. Y sin embargo, nadie dice que los ingenieros modernos son superinteligentes, tienen poderes sobrenaturales o están asesorados por pequeños hombres grises.

Nuestros antepasados eran, al igual que nosotros, seres humanos. Es una falacia decir que por que pertenecían a culturas exóticas y desaparecidas, o por que estaban en contacto con la naturaleza eran más sabios que nosotros. Nuestros antepasados también tenían que trabajar para sobrevivir, pero las condiciones en las que lo hacían eran mucho más precarias. Hace mil años, nuestros ancestros podían considerarse afortunados si vivían más de 40 años, y usualmente vivían en sociedades oprimidas por místicos supersticiosos. La gran mayoría de ellos nunca aprendían a leer y escribir, y pasaban toda su corta vida en el mismo lugar en que nacieron. Hay que aprender a apreciar aquello de valor que nos heredaron los antiguos, pero hay que retirarles el tratamiento de sabios. No lo eran. No más que nosotros, al menos.

Sobre las Nuevas Maravillas
Hace algunos días la UNESCO reiteró que no apoya la iniciativa de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo. Y tengo que estar de acuerdo con sus razones: es simplemente una iniciativa de un millonario con mucho tiempo libre, sin ningún principio válido de qué es lo que realmente debería de considerarse una maravilla. Por un lado, se incluyen obras construidas en épocas completamente diferentes (Stonehenge hace cinco mil años, la Casa de la Opera en Sydney hace menos de cuarenta), y no hay un criterio sobre qué es lo que representa o debería de representar la estructura en cuestión para ser considerada como una maravilla, ni que méritos debería de tener desde un punto de vista técnico.

La Estatua de la Libertad es una estatua cubierta de cobre de 47 metros de altura (el doble si contamos el pedestal), y fue construida en 1886. El Cristo Redentor de Rio de Janeiro fue construido en la década de 1920 y mide 32 metros de altura. La Estatua de la Libertad representó eso, libertad, para decenas de millones de inmigrantes que dejaron sus paises para buscar una vida mejor. El Cristo Redentor, parafraseando a Homero Simpson, es el cristo de tablero de auto más grande del mundo. Sin embargo, el Cristo Redentor será declarada una nueva maravilla del mundo en unos días, y la Estatua de la Libertad no. El lector tiene derecho a opinar de diferente forma, pero esto es una muestra de que el único criterio para determinar qué es una maravilla es simplemente que gobierno o empresas son capaces de conseguir más votos. Un simple concurso de popularidad.

De esta forma, los moais de la Isla de Pascua, verdaderos monumentos a la estupidez humana (construir esas cabezotas torpemente esculpidas, con la superstición como motivación, en una isla aislada y con recursos limitados terminó ocasionando una catástrofe ecológica y social), tienen más posibilidades de ser una nueva maravilla que Hagia Sophia, una estructura de gran belleza que ha permanecido de pie durante quince siglos, pese a estar construida en una zona bastante susceptible a terremotos.

Y quizás me contradiga al decir que no habría que darle importancia a la iniciativa de las nuevas maravillas y sin embargo dedicarles medio post. Pero la conclusión es triste y hay que decirla: tenemos una idea muy pobre de lo que debería de maravillarnos.

3 comentarios en “Los Mayas y las Nuevas Maravillas

  1. Aclaración de la aclaración 1: No es que a los mayas se les haya ocurrido así nomás que el ciclo actual de la Cuenta Larga terminara en diciembre de 2012. En realidad es consecuencia lógica de su organización del tiempo: las fechas de la Cuenta Larga usaban un sistema casi vigesimal para indicar periodos de tiempo: Helo aquí:

    * Kin, un día, la unidad básica
    * Uinal, 20 días, algo como el “mes”
    * Tun, 18 uinales o 360 días. Aquí se rompe la progresión vigesimal, para aproximar el tun con el año solar.
    * Katún, 20 tunes
    * Baktún, 20 katunes o algo menos de 400 años

    Un ciclo de la Cuenta Larga duraba 13 baktunes, y por eso el ciclo iniciado en 3114 a. C. termina en 2012 d. C. No hay nada particularmente avanzado ni místico en la Cuenta Larga, excepto la intuición genial que tuvieron los mayas de usar numeración posicional, que les dio una ventaja respecto a la combinación de año ritual / año solar del resto de Mesoamérica que se “reseteaba” cada 52 años.

    De hecho, se han documentado unidades de tiempo mucho mayores que el baktún, y todas siguen una progresión vigesimal. La más larga conocida, el alautún, mide casi 64 millones de años.

    De ahí en fuera, buena entrada. No me había puesto a pensar en los moais como monumentos a la estupidez.

    Saludos.

  2. Muy buena entrada.

    Además de que ahora podemos hacer estructuras metálicas, como mencionas, tenemos las tecnologías del concreto reforzado y presforzado, que nos permiten construir enormes edificios, tanques, puentes, plataformas marinas, etc. En cambio las civilizaciones antiguas dependían casi por completo de lo que pudieran lograr acomodando piedras sobre piedras y junteándolas con algún mortero, con lo que se veían obligados a jugar con la forma para aprovechar configuraciones estructurales autoestables como en el caso de los arcos romanos, las bóvedas medievales, los arcos falsos de los mayas, los zigurats y las pirámides.

    También me pareció ridículo comparar el templo de Hagia Sophia con la pirámide de Chichen Itzá.

    Pereque: Lo que sí pudo ser una ocurrencia es el establecimiento del punto de arranque de la cuenta larga.

    Un Abrazo

  3. Sí, es curioso que a nadie se le ocurra observar el Coliseo romano como una estructura hecha bajo influencia de los extraterrestres, o el partenón… En cambio, las pirámides americanas, o las egipcias… ¿Ese puñado de indígenas zarrapastrosos fueron capaces de construir algo? anda yaaa!!
    http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/480/48045/

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