Cuando el Gobierno Quiere ser Niñera, y el Asunto de la Filantropía

En los últimos días días hemos recibidos dos noticias que nos enseñan, una vez más, por qué poner tanto poder en manos del gobierno es una terrible, pésima e increíblemente estúpida idea.

El Antidoping en las Escuelas. Tal vez el gobierno federal tenga buenas intenciones. Pero las madres sobreprotectoras también tienen buenas intenciones, y suelen hacer más daño que bien. Y eso es exactamente lo que va a suceder si llevan a cabo ese programa. El problema del consumo de drogas es grave. Y si bien considero aceptable que el gobierno defienda los derechos de los menores en contra de los delincuentes que distribuyen drogas en las escuelas, hacer pruebas antidoping a los estudiantes es una cosa muy distinta. Por un lado, no hay que olvidar que los padres son responsables de educar a sus hijos (y son responsables por las acciones de sus hijos). Eso es algo muy importante que muchos olvidan, ya que cuando el gobierno pretende tomar el papel de los padres e intenta convertirse en niñera, termina invariablemente actuando como policía. Y todos sabemos como se las gastan los policías.

Por otro lado, es una violación a uno de los derechos más básicos de los seres humanos: el derecho a la privacidad. Incluso si existe un consentimiento por parte de los padres de los menores, la información seguira existiendo en algún lugar, y siempre habrá algún burócrata con acceso a ella, y dispuesto a utilizarla para otros fines. No es difícil imaginarse a un director de secundaria pública -burócrata a fin de cuenta- que esté dispuesto a utilizar un resultado positivo en una prueba antidoping como instrumento de coerción (léase chantaje) en contra de algún alumno o de sus padres, o como un simple pretexto para hacerle la vida imposible. Pero esto no se detiene ahí. Recordemos que hace algunos años un empleadillo de medio pelo del IFE vendió a una empresa privada el padrón electoral. ¿Cómo sabemos que alguien con acceso a los resultados de las pruebas antidoping no puede darle algún uso ilícito a esa información?

La solución del problema de las drogas parte de un cambio de enfoque: es un problema de salud pública, no uno de policías y ladrones. No se puede tratar igual al ocasional y no violento fumador de marihuana que al que comete un crimen para comprarse la próxima dosis de heroína. Y se debe de aceptar que si el alcohol y el tabaco son legales, hay algunas drogas que también podrían serlo (eliminando de paso el mercado negro y por consiguiente buena parte de la violencia). Pero sobre todo, se debe de evitar tomarlo como pretexto para convertir al gobierno en una niñera, a cambio de ceder nuestro derecho a la privacidad.

La segunda noticia es la propuesta fiscal del PRD, en la que pretende gravar con impuestos la filantropía, a partir del razonamiento de que algunas empresas utilizan la caridad para evadir impuestos. Esto último es cierto en algunos casos, pero es estúpido pensar que es justificación para gravar una transacción voluntaria entre dos particulares. Imaginemos que el señor Pérez tiene un millón de pesos, producto de su trabajo. Ahora imaginemos que el señor Pérez decide, de forma voluntaria, donar novecientos mil pesos, el 90% de su dinero, a la Asociación Pro Ayuda al Izquierdoso en Recuperación. ¿Es una causa estúpida? Probablemente. ¿Eso justifica que el gobierno meta sus narices? Definitivamente no. Un acto consensual entre dos particulares nunca debería ser asunto del gobierno.

Y si bien existen organizaciones filantrópicas un tanto dudosas, la mayoría prestan servicios valiosísimos a la sociedad. Servicios que por lo general son mejores que los que proporciona el gobierno. Sobre todo considerando que las caridades privadas operan con relativamente poco dinero, aportado voluntariamente por individuos. El gobierno, en cambio, opera con una cantidad increíble de dinero que le quita a la fuerza a los ciudadanos.

Dejo al lector pensar sobre qué es más justo. (Y yo me pongo a pensar en el fan número uno del excandidato López Obrador, que usa su blog para pedir caridad para mantener su blog. Ustedes saben de quién hablo).

Por último, algo fuera del tema pero sobre lo que hay que pensar: al concierto de Live Earth en Sudáfrica sólo asistieron seis mil personas de las diez mil que se habían calculado. Hay que recordar que este concierto tenía como objetivo crear conciencia sobre el calentamiento global (siguiéndole el juego a los medios histéricos y a los gobiernos ansiosos de más regulaciones). ¿Por qué fue tan poca gente? El clima: estaba nevando en Johanesburgo, cosa que no sucedía desde hace 25 años. La ironía me mata.

Un comentario en “Cuando el Gobierno Quiere ser Niñera, y el Asunto de la Filantropía

  1. Sobre el asunto de la filantropia -asi nomas de pasada- coarta también una de las pocas libertades del individuo de decidir hacia donde canalizar recursos que serán “publicos”.

    (por cierto, la causa que pones como ejemplo es genial) jeje xD

    saludos

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