El Problema con los Medios (y una útil sugerencia a los legisladores)

No me gusta TV Azteca. Sus noticiarios son amarillistas. Paty Chapoy es la encarnación del mal. Javier Alatorre y los demás presentadores tienen un estilo que va a las vísceras sin pasar por el cerebro. Considero que Ricardo Salinas Pliego tiene más de mafioso que de empresario. Me caen mal. Muy mal. Y el spot que produjeron contrastando la propaganda oficial sobre la reforma electoral con los enormes sueldos que ganan los legisladores -si bien dice una gran verdad- es simplista y visceral.

¿Pero saben que me cae peor? Que nuestros senadores se hagan las pobrecitas víctimas ante dicho spot. Que declaren que es un ataque en contra del Estado por parte de un medio concesionado y que escandalizados -como si lo que se dijo fuera una gran mentira-, se pongan a discutir cual es la mejor forma de externar su enorme indignación.

Pensar que si algo afecta los intereses de TV Azteca -o de los satanizados medios en general- automáticamente se convierte en algo bueno, es un mal razonamiento. El enemigo de mi enemigo no es necesariamente mi amigo. Independientemente de todo lo que se pueda criticar sobre los medios, lo que nuestros diputadetes y senadorcillos hicieron con su pregonada reforma electoral fue expropiar algo que le pertenece a un particular. En pocas palabras, un robo. Y el spot de TV Azteca no miente: los legisladorcetes se ganan una fortuna por no hacer nada, excepto ver por los intereses del cacique de la corriente del partido al que pertenecen.

Y por muy cuestionables que sean muchas cosas que hacen TV Azteca y los demás medios, el Estado no tiene ningún derecho a decirle a una televisora lo que puede transmitir o no, mientras no afecte los derechos de otros particulares.

Pero desafortunadamente si tienen el poder legal a hacerlo: los medios son concesionarios del espectro electromagnético (es decir, el aire por el que transmiten), y este le pertenece a algo o alguien que nuestra constitución define como la Nación, una abstracción ambigua que nadie puede definir y que por alguna razón está representada -exclusivamente- por nuestros legisladores, burócratas y demás fauna. Y como tales, si se ofenden lo suficiente, pueden retirarles esa concesión.

Igualito que en Venezuela. ¿Ya ven por qué no hay que celebrar que el gobierno tenga tanto poder?

A mi me ofenden y me indignan muchas cosas en los medios. Por ejemplo, ver en televisión a un telepredicador enriqueciéndose engañando a gente desesperada me causa bastante indignación. .. erm, mal ejemplo, eso si es ilegal y se llama fraude, aunque ningún indignado legislador parece estar enterado.

El punto es que si yo enciendo la televisión y veo algo que me indigna o me ofende puedo hacer algo que a los legisladores no se les ha ocurrido: le cambio de canal. O me pongo a leer un libro o a estudiar o a hacer cualquier otra cosa. Cuando algo o alguien nos ofende, no está afectando nuestros derechos a la vida, a la propiedad y a la libertad, por tanto no es el papel del estado meterse en ese tipo de cosas.

Asi que si algún legislador lee este blog (que lo dudo, no leen ni las leyes que aprueban), simplemente le diría: si no le gusta el spot, cambiénle de canal. O mejor aún, pongase a trabajar, que para eso se le paga.

Y si no le gusta mi sugerencia, puede usted metérsela por el culo. Para que se ofenda, por que este (se supone) es un país libre.

Anuncios

Un comentario en “El Problema con los Medios (y una útil sugerencia a los legisladores)

  1. Lo que dices es muy cierto. Otorgarle tanto poder al Estado a la larga es perjudicial, y ya estamos viendo lo que pueden hacer los legisladores. La propiedad privada es el núcleo de la sociedad, y el Estado no tiene razón alguna para meterse en ella como se le venga en gana, lamentablemente a algún ingenuo se le ocurrió que así la vida sería más linda.

    (Por cierto, ¿podrías darme algún mail o algo así en donde contactarte? Esto es por si vas a colaborar con la página liberal que estoy haciendo actualmente)

Los comentarios están cerrados.