Leyes estúpidas: el mal gusto no debe ser un crimen

¿Qué le pasa últimamente a nuestro gobierno que parece en una cruzada para limpiar todo lo que sea ofensivo y denigrante? El reglamento de tránsito del DF, la reforma electoral, el rasgamiento de vestiduras por un spot de televisión en el que se acusa a los legisladores de cobrar mucho . . . y ahora arman un escándalo por que una interprete de música popular de limitado talento se sacó unas fotografías en la que la bandera nacional es lo único que trae encima.

Planeaba postear la fotografía en cuestión. Pero si debe de llegar el dia en que deba poner imágenes de mujeres semidesnudas en mi blog, trataré de que sean de alguien que no parezca poodle en dos patas.

Una cosa es cierta: existe una ley que prohibe el mal uso de los símbolos patrios. Pero esa ley sufre de lo mismo que sufren todas nuestras leyes: ambigüedad y vaguedad. ¿No es mal uso de los símbolos patrios un diputado que se duerme, o que se pone una madriza con otro enfrente de la bandera del Palacio Legislativo? En Septiembre muchos microbuses en el D.F. traian colgando banderas bastante grandes que bien pudieron provocar un accidente. Técnicamente, eso es mal uso.

Y ni qué decir del ancianito tabasqueño que quería ser presidente y luego se volvió loco, presumiendo su banda presidencial mientras vocifera sus delirantes discursos.

Como ya he dicho antes, (y como voy a seguir diciéndolo por mucho tiempo hasta que a un número de personas bastante grande le entre en la cabeza), el problema es que no hemos entendido cual debe de ser el papel del gobierno en una sociedad libre. El gobierno sólo debe de existir para proteger los derechos -a la vida, a la libertad y a la propiedad- de cada individuo. Sin embargo, existen acciones que no perjudican los derechos de ninguna persona, pero son considerados por el estado como crímenes: asi es como los gobiernos convierten a ciudadanos inocentes y no violentos en criminales susceptibles de ser castigados (y multados).

Además está el hecho de que seguimos siendo un país que valora más los símbolos que la realidad. No nos importa que los empresarios prefieran invertir en la India en vez de nuestro país, ni que los gobiernos locales se dediquen a extorsionar a los ciudadanos con el pretexto de protegerlos. Pero si alguien ofende a la virgencita de Guadalupe o a las pinturas de Frida Kahlo, traidor malinchista es quizás el calificativo más benévolo que le dirigimos.

Y nuestras leyes son muestra de estas dos pequeñas taras ideológicas. Nuestra constitución deja el derecho a la propiedad de los ciudadanos a merced de los políticos, pero castiga el mal uso de los símbolos patrios. ¿Cómo puede una sociedad ser libre si es regida por una constitución asi?

Pero pensemos en lo práctico, en lo inmediato. La Secretaria de Gobernación ya empezó una investigación. La multa por hacer mal uso de los símbolos patrios no pasa de los 12,000 pesos. ¿Cuánto dinero de los contribuyentes será utilizado para investigar, hacer comparecer, procesar y cobrarle la multa a Paulina Rubio?

En este momento hay delincuentes violentos lastimando y asesinando a otras personas. Hay individuos cometiendo fraudes. Hay agentes del Ministerio Públicos cobrandole a víctimas de delitos para iniciar investigaciones. En pocas palabras, hay personas afectando deliberadamente -y con toda impunidad- los derechos de otras. ¿En verdad tienen tanta importancia unas fotografías de una encuerada envuelta en la bandera nacional?