Ricardo Monreal cree que somos estúpidos

Muchos ciudadanos estamos preocupados por la nueva ley del Instituto Federal Electoral. En mi post anterior mencioné un par de razones.

El verdadero problema radica en que los políticos no entienden muy bien eso de las razones. En su columna de los martes en Milenio, Ricardo Monreal ennumera varios artículos de una ley electoral, muy similares a la que nuestros legisladores están por aprobar. Y después arroja lo que en su mente pareciera ser un argumento irrefutable: nos dice que la ley en cuestión es la brasileña.

Ante la preocupación de los ciudadanos ante lo que representa la ley del IFE, particularmente en lo que concierne a la pérdida de libertades y la prohibición a los ciudadanos independientes para participar en política, ¿cuál es la respuesta de nuestros políticos? No nos responden con argumentos. No tratan de explicarnos por qué es una buena idea que sólo ellos puedan tomar decisiones y el resto de nosotros no. No nos dan razones por las cuales prohibir hablar mal de ellos está bien.

Su premisa es que en Brasil tienen una ley igual. Su conclusión es que la ley es buena. Eso no es un argumento lógico: es un salto de fé. Ricardo Monreal nos pide que aceptemos la ley y no nos da más que un infantil remedo de razonamiento.

Una cosa es que los políticos perciban el mundo en blanco y negro. Que sean incapaces de comprender conceptos complejos. Que sus mentes funcionen a base de falacias lógicas y dinero público. Pero es insultante cuando asumen que los ciudadanos compartimos su nivel intelectual.

Hoy la justificación es es que en Brasil también lo hacen. ¿Cuánto tiempo para que sus buenos ejemplos vengan de Cuba o Venezuela?

Cratocracia

Imaginemos que corre el año 2012. Marcelo Ebrard es candidato a la presidencia de la república y los ciudadanos de la Ciudad de México ven su ciudad cubierta con propaganda amarilla -propaganda que ellos mismos pagaron. Ahora imaginemos que a un periodista se le ocurre mencionar en algún medio que Marcelo Ebrard permitió el linchamiento de dos policias en Tláhuac. Que chantajeó al gobierno federal para reestructurar la deuda pública del D.F. y gastó el dinero ahorrado en pistas de hielo, playas con chapopote y fiestas de quince años. Y que violó impunemente los derechos de propiedad de muchos ciudadanos inocentes con el pretexto de combatir el crimen.

El periodista en cuestión seguramente perdería su empleo y sería acreedor a una multa, al igual del medio en el que trabaja, el cual además se arriesgaría a perder su concesión. ¿El crimen? Decir la verdad.

En un sistema legal no puede existir el concepto de actos ofensivos. La razón es muy sencilla: lo que a mi me parece ofensivo puede no serlo para mi vecino de enfrente. A algunas personas les ofende que digan cabrón o pendejo en televisión. Cuando yo veo televisión, en cambio, me ofende la gente que se aprovecha de la credulidad de otros. Y estoy seguro que el lector tiene una opinión distinta de lo que es ofensivo. Y eso está bien. Los seres humanos pensamos de maneras diferentes. Es esta la razón por la que un sisema legal debe únicamente de ocuparse de lo que tenemos en común todos los individuos: nuestros derechos básicos.

Por que de lo contrario, el que va a definir qué es y qué no es denigrante será algún burócrata sin criterio, o algún politiquete susceptible, incapaz de discernir entre ideas y emociones (¿hay de otros?). Y el que va a pagar las consecuencias de esa ambigüedad será el ciudadano, culpable de decir algo en el momento y lugar equivocado.

Si eso suena a tiranía, es por que de eso se trata.

La mayoría de los mexicanos no nos interesamos en la política, y con justa razón: los políticos son los seres más repulsivos que pueden haber. Pero si no nos interesamos, nos arriesgamos a que hagan cosas como la que están a punto de consumar: la nueva ley del IFE, además de atentar contra la libertad de expresión, imposibilita la participación política a cualquiera que no sea militante en alguno de los tres principales partidos políticos

En otras palabras y aunque suene a tautología, restringe el ejercicio del poder a aquellos que ya lo tienen. Los partidos, con su masa de grupos sociales, sindicatos y enorme burocracia, serán los únicos que puedan tomar decisiones. Y ninguna idea, por buena que sea, podrá ser considerada si no sale de la cabeza de algún miembro distinguido del PRIPANPRD. Y le quita a los ciudadanos el derecho a decir que un político o un candidato no es lo que dice ser.

La cratocracia: el poder al servicio del poder. Y los ciudadanos que tienen la suficiente decencia para no ser parte de los partidos políticos, que se jodan. Y cuidado con decir algo inconveniente en los medios, por que los políticos se ofenden muy fácilmente.

El Rey y el Dictador

Los sistemas colectivistas afirman que el estado debe estar en control de una buena parte de la vida de las personas. En la práctica, en un sistema de este tipo, dada la cantidad tan grande de tareas que debe supervisar y regular, es imposible llegar a acuerdos sobre todas los diferentes decisiones que deben ser tomadas, y por ende, el estado se vuelve inoperante. Y como consecuencia lógica, se termina cediendo el poder a una sóla persona para que las cosas funcionen.

Y de esta forma, el estado poderoso y benefactor que está al servicio del pueblo se termina convirtiendo en el medio por el cual el tirano o élite en turno impone sus caprichos, miedos y prejuicios a toda una sociedad. Esa es la más grande ironía del ideario colectivista, trágicamente repetida una y otra vez en el mundo real.

Ya se ha escrito mucho sobre el gracioso intercambio verbal entre Juan Carlos de Borbón, monarca de España, y Hugo Chávez, dictador de Venezuela y sus países satélites, asi que no agregaré nada sobre el particular. Pero si sobre las consecuencias. Hugo Chávez ha hecho algunas declaraciones que llaman la atención:

Las empresas españolas van a empezar a rendir más cuentas y voy a meterles el ojo

y

Con un presidente que sale a defender a un fascista y a atropellar la verdad y un Rey que pretende atropellar la dignidad de un pueblo es difícil tener buenas relaciones

Inicié este post mencionando cómo el poder queda en manos de un dictador. Y lo que dice Chávez es una muestra clara del peligro de esa concentración de poder. Si el lector se pregunta cómo es que el ya famoso ¿por qué no te callas? del monarca a Chávez ofende la dignidad de un pueblo, esa es una excelente pregunta, y ayuda a ilustrar como funciona la mente de un tirano. Un individuo -el rey- mandó callar a otro -Chávez-. Sin embargo, para este último, la ofensa es para todo el pueblo. La única explicación es que en la pequeña y retorcida mente del tirano, él es Venezuela. Él es la encarnación del pueblo. La distinción entre individuo y pueblo no existe para él.

Tal vez suene exagerado. Tal vez el tirano sólo sepa muy bien que decir para polarizar más a sus seguidores. ¿Cómo estar seguros de que ese no es el caso? Muy sencillo: Chávez cree que el rey, a su vez, encarna al pueblo español. Y por tanto, los empresarios e inversionistas españoles (y a su vez, los trabajadores venezolanos que laboran para ellos), quienes no tienen nada que ver con lo que diga o haga el rey, serán quienes paguen la terrible ofensa al pueblo venezolano.

Por otro lado, el incidente ha sido un perfecto ejemplo de la forma de pensar simplista y maníquea de los apologistas del dictador. Un argumento muy socorrido ha sido el de es que el rey es rey, y Chávez fue elegido por su pueblo. Otro falso dilema de los muchos que pueblan la mente de los izquierdosos. Salvo lo que sucede en algunos países del Medio Oriente, Asia o Africa, las monarquías no son lo que eran hace cien o doscientos años. Cualquiera que conozca un poco de historia puede ver a diferencia entre una monarquía absolutista del siglo XVIII o una monarquía parlamentaria contemporánea. ¿Qué al rey Juan Carlos lo designó Francisco Franco? Es cierto. En parte, ya que de cualquier forma Juan Carlos de Borbón era el siguiente en la línea sucesoria al trono español. Pero todo eso es irrelevante, ya que el rey fue una pieza clave en la transición de España de la dictadura a la democracia.

Y el hecho de que un líder sea elegido democráticamente no lo hace inmune a la crítica, ni significa que no se convertirá en un déspota. Chávez fue electo democraticamente, al menos la primera vez. No se puede decir lo mismo de sus dos reelecciones.

El rey podrá ser el heredero de una tradición rancia que no tiene lugar en el mundo moderno, y Chávez fue electo por su pueblo. Pero lo que define a los individuos son sus acciones, y es ahí en donde deberíamos de comparar a los dos personajes: el rey ayudó a consolidar la democracia española cuando fácilmente pudo haber hecho lo opuesto. Y hace pocos dias Chávez enviaba a sus camisas rojas a balear estudiantes.

Después de todo, en Iberoamérica sólo hay dos verdaderos autócratas: Zombie-Castro y Hugo Chávez. Aunque Morales y Correa ya están siguiendo su ejemplo.

Malas noticias

Me entero de que cierra el Blog de Rodrigo. Era un buen lugar de discusión. Un servidor le desea suerte a Rodrigo.

Disturbios en Venezuela

Hoy un grupo de estudiantes marchó en Venezuela en contra de las reformas constitucionales que permitirán a Hugo Chávez perpetuarse en el poder de la misma forma que el zombie de La Habana.

Hugo Chávez los llamó Niños ricos, hijos de papá. Hablando de promover el odio de clases. Un dia antes, ante una multitud de seguidores uniformados de rojo celebró la creación de los Batallones Comandos Socialistas. Sus grupos de choque. Camisas rojas. En su kilométrico discurso el Mico Mandante dijo Lo que Chávez quiere es seguirle dando al pueblo el poder.

En la marcha de hoy hubo violencia. Grupos de personas leales al dictador atacaron a los estudiantes. Hubo balazos y heridos. Afortunadamente no ha habido muertos.

Todavía no, al menos.

Grupos de choque. Odio de clases. Camisas rojas. Un dictador hablando de si mismo en tercera persona. ¿Es que nadie puede ver lo terriblemente mal que está todo eso?

Me pregunto que pensará la princesita Poniatowska de este asunto.

¡Qué buenos son nuestros diputados!

De La Crónica

Acuerdan diputados donar un día de salario a Tabasco
Por: Notimex | Nacional

Martes 6 de Noviembre de 2007 | Hora de publicación: 12:46
La Cámara de Diputados aprobó un acuerdo para solicitar a los 500 legisladores federales la donación, de manera voluntaria, de un día de su dieta para apoyar a la población damnificada por las lluvias e inundaciones en Tabasco.

En el marco de la sesión ordinaria en San Lázaro se acordó que el monto total de esa donación, estimado en un millón 282 mil 225 pesos, sea enviado en forma inmediata a la población tabasqueña.

“A efecto de dar cumplimiento a lo anterior, las y los coordinadores de cada grupo parlamentario se comprometen a recabar la firma de cada diputada y cada diputado para que, de manera voluntaria, donen un día de salario en apoyo a las y los damnificados del estado de Tabasco”, destaca el acuerdo aprobado.

En tribuna, el secretario de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Xavier López Adame, expuso que la situación en Tabasco es de extrema gravedad, las torrenciales lluvias no han cesado y se pronostica que continuarán, mientras que las presas están a punto del desbordamiento.

“Las circunstancias actuales han dejado 506 comunidades de 17 municipios inundadas; 200 mil damnificados, de los cuales 12 mil son atendidos en 59 albergues, y se anuncia más crudo para las próximas 48 horas”, destacó.

El legislador federal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) argumentó que ante los hechos de emergencia, considerados así por las autoridades, han sido habilitados 944 refugios para atender a 135 mil personas.

IGV

Si tomamos en cuenta que lo que donarán es un sólo día de su dieta (¿alguien sabe por qué se llama así?), y el tradicional ausentismo y la poca productividad de nuestros legisladores, en esencia lo que están haciendo es donar dinero que no se han ganado y que proviene de ti, de mi, y del resto de los contribuyentes.

No me estoy quejando. Al contrario, que bueno que mi dinero se utilice en algo bueno, como ayudar a la gente de Tabasco que en verdad necesita de él.

Pero, ¿será mucho pedir que esos señores dejen de presumir que son muy buenos y caritativos sólo por que están donando dinero ajeno?