La ironía me mata

No estoy yo para contarlo, ni ustedes para saberlo (supongo que esa es la razón por la que uso un pseudónimo), pero parte de mis actividades diarias consiste en tratar via telefónica con los clientes de la empresa para la que trabajo. Clientes que están a miles de kilómetros de aquí. Ya saben, la globalización.

Sucede que el dia de ayer tuve una conversación con un personaje siniestro. Un sujeto que al principio hablaba de forma amable y tranquila, pero que tenía un pequeño problema: no era cliente de la compañía. Y si lo era, no tenía nada de información útil a la mano. Y si la tenía, no estaba haciendo un esfuerzo por hacerse entender. Asi que era imposible ayudarlo. Cuando le señalé ese pequeño inconveniente lo único que hizo fue darme su nombre y el de su compañía, ***** Ministries. Nótese que ministries es el nombre que usualmente llevan las organizaciones religiosas de tipo evangélico/pentecostal en Estados Unidos. Lo primero que me llamó la atención es el descaro con el que el sujeto utilizaba la palabra compañía refiriéndose a su iglesia. Eso hasta que me di cuenta de algo más sorprendente.

Estaba hablando por teléfono con un televangelista de los de verdad. No de los peces grandes, como Falwell, Popoff o uno de esa calaña. Pero este tiene un programa de cable semanal y da conferencias, asi que de algo debe de contar, ¿no?

Después tuve que esperar en la línea como cinco minutos mientras el señor televangelista ordenaba sus ideas. Cinco minutos de citas de la Biblia grabadas y de la música religiosa más rara que he escuchado en mi vida. Cuando el sujeto volvió había perdido la amabilidad, y pasé los siguientes minutos escuchando la perorata más incoherente y graciosa que le he escuchado a un hombre de Dios en mucho tiempo. Llegó un punto en que le llamó imbécil a un compañero de trabajo. A mi me describió como relativamente inteligente.

Mi naturaleza curiosa me hizo, apenas llegar a mi casa, googlear el nombre del predicador en cuestión. No diré nombres, pero en su sitio de internet describe de esta forma las creencias de su, erm, compañía:

Mantenemos una estricta y literal interpretación de la Biblia, la salvación con Cristo como único medio, el pronto Rapto de todos los creyentes antes de la Tribulación y el establecimiento del reino de mil años en la Tierra.

Dicho de otra forma, un sujeto que cree que un dia de estos todos los buenos creyentes se van a ir volando al cielo y todos los malos pecadores nos quedaremos aqui a sufrir las travesuras del Anticristo sólo por que la Biblia lo dice, me calificó de relativamente inteligente.

La ironía me mata.

De Marcianos borrosos e indios con Ipods

En el verano de 1976 la sonda espacial Viking 2 fotografió una curiosa formación rocosa en la región marciana de Cidonia: una roca de unos tres kilómetros de largo por uno y medio de ancho, y que en la fotografía original (de una resolución muy baja) pareciera representar un rostro humano. Un autor y creyente de teorías de conspiración de nombre Richard C. Hoagland popularizó la versión de que la formación geológica en cuestión era en realidad parte de los restos de una avanzada y antigua civilización marciana. Veamos la imagen en cuestión.

Y desde luego, ufólogos locales con ideas menos originales pero con muchas ganas de publicidad e ingresos no se han cansado de repetir la misma versión una y otra y otra vez. A estas alturas, después de más de treinta años de más exploración espacial y mejoras tecnológicas, hemos logrado obtener imagenes de mucha mejor calidad de la región de Cidonia. Esta, por ejemplo, fue tomada en el 2007 por el Mars Reconnaissance Orbiter.

Evidentemente hay una gran diferencia entre ambas imágenes. Sin embargo, si el lector aún puede ver un rostro en ella no está solo. Incluso un servidor puede percibir una vaga resemblanza con un rostro humano, y eso es perfectamente normal: millones de años de evolución han dejado a nuestros cerebros programados para reconocer rostros humanos, y esa programación ha sido demasiado efectiva, por que incluso los vemos en lugares inverosímiles -como rocas en otros planetas. Y esto obedece a razones evolutivas: en el ambiente en el que vivieron nuestros antepasados, para un ser humano jóven reconocer otros rostros podía ser una cuestión de supervivencia. Incluso existe una condición neurológica conocida como prosopagnosia que impide a quienes la padecen reconocer otros rostros.

Y este fenómeno guarda una estrecha relación con la pareidolia. Y ningún blog escéptico estaría completo sin una explicación de qué rayos es una pareidolia, asi que aqui va: cuando nuestros cerebros reciben información aleatoria (nubes en el cielo, manchas de humedad en una pared, una mala grabación de audio con estática e interferencia), están programados para buscar un patrón. Y si no lo encuentran lo van a inventar, usualmente con consecuencias hilarantes, como nubes que se parecen a algún animal, imágenes de la Virgen María en una pared del metro o en un sandwich de queso, o una vez misteriosa que nos habla del otro mundo. O un rostro en Marte.

Vaya, si queremos ver un rostro familiar desde el cielo, ni siquiera tenemos que ir a Marte. Este nativo americano mira hacia el oeste cerca de Medicine Hat, Alberta, Canadá. Y este es más cool que el de Cidonia, por que está escuchando su Ipod.


Y bueno, ¿a qué viene todo este rollo sobre este sobadísimo tema? Que esta imagen tomada por la sonda Spirit de la NASA lleva un par de dias rondando la internet.

No deja de ser una simple curiosidad. Pero, ¿saben cuál es el problema?

Que Jaime Maussán no va a dejar de cacarear sobre la dichosa imagen hasta el final de su vida natural.

Mexico: peor que Corea del Norte

Me entero por la columna de Pablo Hiriart en Excélsior, que Corea del Norte ha comenzado a abrir la generación y distribución de energía a la inversión privada.

Tomemos un momento para recordar algo: Corea del Norte es un país goberanado por el régimen marxista más represivo y obsoleto de la tierra. La gente sufre de hambre y su vida es controlada totalmente por el estado. Son gobernados por Kim Jong-Il, un megalómano que afirma haber nacido de acuerdo a una profecía y haber escrito multitud de óperas, además de ser un reconocido atleta. Vaya, Corea del Norte es un infierno que ha llevado las doctrinas colectivistas a sus últimas consecuencias. Peor que en Cuba, y eso ya es mucho decir.

Ahora que tenemos el contexto, podemos apreciar la implicación del hecho de que Corea del Norte se haya abierto a la inversión privada: al menos en cuestión de energía, los 23 millones de esclavos de Kim Jong-Il podrian tener más libertad de elección que nosotros.

Uno de los más importantes logros de nuestro sistema educativo siempre fue adoctrinarnos en el dogma de que el petróleo es de todos, y que es pecado mortal y traición que un extranjero tenga algo que ver con el petróleo nacional. Aunque la verdad es que el petróleo siempre fue de un monopolio estatal ineficiente y de su voraz sindicato.

Y a decir verdad, es increíblemente estúpido -e incluso racista- pensar que el extranjero que viene a invertir en el sector energético viene a hacernos daño y a robarse lo nuestro. Si un malvado extranjero o un empresario lacayo de Satán hace un esfuerzo para extraer recursos naturales y generar energía, al menos yo no veo lo malo en que reciba una compensación por parte de los consumidores. ¿Les preocupa que el malvado inversionista venda la energía a precios altos? Para eso se inventó la competencia.

El problema es que para que un particular pueda hacer negocio con la energía se requiere que se modifique la Constitución. Y como todos sabemos, para los políticos, la Constitución es sagrada y deben evitar a toda costa que sea modificada.

Excepto, claro, de que la modificación en cuestión sea para quitarle libertad a la gente.