Humo, libertad y responsabilidad

Una de las ironías más grandes de la historia es que el Reino Unido y Estados Unidos, habiendo sido los lugares de origen de los ideales de la libertad individual, poco a poco se hayan convertido en ejemplos perfectos de lo que sucede cuando al estado se le ocurre que es su deber ocuparse de cualquier cosa que pueda afectar la vida de cada ciudadano. No es coincidencia que en los paises anglosajones se haya acuñado el término nanny state, el estado niñera, para describir a los gobiernos que cuidan lo que los individuos beben, comen, inhalan, ven en televisión o con quién se meten en la cama. La del Reino Unido es la una de las sociedades más vigiladas de la Tierra, y recientemente, en el estado de Mississipi se propuso una ley para prohibir a las personas obesas comer en establecimientos de comida rápida.

Habiendo teniendo más de dos siglos para copiarles lo bueno a esos países, comenzamos el siglo XXI copiándoles todo lo malo. Desde nuestro punto de vista es un poco difícil de creer, pero el aumento en el tamaño y poder del estado es precisamente lo que le está generando problemas a los países que percibimos como progres.

¿Y qué es la última moda que le hemos copiado a los países progres y políticamente correctos? El de la legislación antitabaco.

Primero abordemos el aspecto más mundano del problema: a los ciudadanos del D.F. Se les va a aplicar una legislación local y una federal, conflictivas en muchos aspectos. Y un ciudadano confundido sobre a que ley se debe sujetar es un blanco perfecto para cualquier extorsionador en uniforme. Por otro lado, en un momento se habia dicho que los establecimientos comerciales podían separar físicamente las áreas de fumadores y de no fumadores. Algunos establecimientos habían comenzado a hacerlo, cuando los burócratas y políticos a cargo cambiaron de opinión, y dijeron que siempre no, que todos los establecimientos deben de ser libres de humo. ¿Quién va a pagar lo que invirtieron los empresarios que habían decidido separar las áreas de fumar y no fumar en sus propiedades? Y ya que estamos en eso, ¿quién paga los costos legales de aquellos que optaron por ampararse?

Pero el trasfondo del problema es aún más grave. Fumar es nocivo para el que lo hace, y hasta cierto punto (que se ha exagerado) para aquellos que están alrededor. Pero lo mismo se puede decir de muchas de las cosas que hacemos a diario. El tabaquismo es un problema de salud, y de educación. No se puede tratar como un problema policiaco -¿quién en su sano juicio puede afirmar que una persona deba de ser arrestada o pagar una multa de varios miles de pesos sólo por olvidar que ya no puede encender un cigarro en un lugar en el que antes podía hacerlo? Aparte de Marcelo Totalitariamente Palacio Ebrard, dudo que alguien pueda hacerlo.

Y lo mismo se puede decir del alcohol y de las drogas. Y de los automóviles. Y de la comida. Y del sexo. Y de una larga lista de cosas que los humanos solemos hacer por infinidad de razones que incluyen el mantenernos vivos, reproducirnos, llevar una vida más o menos decente y productiva, y pasar un buen rato. Si cualquier cosa que pueda ofender al vecino debe ser prohibida, no tardaremos en llegar al punto de que las ideas sean incluidas en ese conjunto.

Otra cuestión es la que se relaciona con el derecho a la propiedad, y es un perfecto ejemplo de como el poder del estado es completamente innecesario en una problemática de este tipo. El dueño de un restaurante decide que en su propiedad se permite fumar. Sus clientes utilizarán su propio juicio para decidir si quieren ir a comer ahí. Si lo hacen, lo harán con el conocimiento de que estarán acompañados de gente que fuma. Si son fumadores, no tendrán ningún problema. Si no pueden soportar el humo del cigarro, podrán encontrar algún lugar cuyo dueño no permita fumar. Y si no fuman pero aceptan voluntariamente ir a cenar aunque quizás tengan que tolerar a algunos fumadores, lo harán conscientes de su decisión. Si esto no afecta a su negocio, el restaurantero estará contento. Si, por el contrario, la clientela disminuye, entonces el restaurantero quizás cambie de opinión. Y todos felices. ¿En algún momento fue necesario que un burócrata entrara a escena para ordenarle al restaurantero o a sus potenciales clientes qué hacer? No. El simple mecanismo del libre mercado resolvió la situación, o al menos la llevó a un punto aceptable para todos.

Un gobierno que se encarga de cuidarnos hasta el punto de no conformarse con decirnos qué hacer con nuestros propios cuerpos, sino emplear la coerción para hacernos adoptar su opinión, está pisando nuestra libertad individual y nos está convirtiendo en niños. La libertad individual implica responsabilidad individual, y comprender ambos conceptos es lo que nos hace personas maduras.

La vida y la libertad implican riesgos. El mundo no es un laboratorio, no es un ambiente controlado en el que podamos esperar no correr ningún tipo de peligro. Y la vida también implica interactuar con nuestros semejantes -y a muchos de ellos no les va a gustar lo que nos gusta a nosotros. Pero para eso somos capaces de comunicarnos, de dialogar, de llegar a acuerdos, de resignarnos que a veces tenemos que aceptar que los otros a veces hacen cosas que no nos gustan -pero que no nos afectan. Y somos capaces de aprender a perder y a ganar y a aguantarnos el coraje.Y a veces nos tocará salirnos de un lugar al que fuimos voluntariamente por que no soportamos el humo, y mejor ir a uno en donde estén más de acuerdo con nuestras ideas y gustos. Esas son cosas que hacen los adultos, y que son mucho más eficientes a la hora de resolver conflictos como el que puede causar el humo de un cigarro.

¿Parece difícil?. Tal vez, pero la otra alternativa es darle al gobierno la capacidad de utilizar el chantaje, la amenaza e incluso la fuerza en contra de nosotros.

Y ya que estamos en eso, la ley antitabaco del DF contempla, desde luego, las denuncias ciudadanas. El motivar a la gente a convertirse en vigilante de sus vecinos es una de las tácticas más mezquinas que inventaron los gobiernos totalitarios del siglo pasado.