¿Debatir?

Los diputados del FAP (Frente Anti-Progresista, o algo asi), como condición para liberar las tribunas de las sedes legislativas, han demandado la celebración de un debate nacional y un referendum para saber qué rayos se va a hacer con el petróleo. Eso sólo es una muestra más de lo que mencioné en mi post anterior: poner las cosas en manos de los políticos es la forma más perfecta de arruinarlas.

¿Qué quiero decir? A riesgo de parecer redundante, el problema es sencillamente cómo administrar más eficientemente un recurso natural, con el propósito de generar mayores beneficios. ¿Quién puede determinar cuál es la mejor forma de lograr ese objetivo? Uno pensaría que los que saben de petróleo: ingenieros, geólogos, economistas . . . entonces, ¿por qué se debe de celebrar un debate en el que participe una gran mayoría de personas que no saben nada sobre explotación de petróleo? ¿Por qué la decisión final debe ser tomada en un referéndum en el que la mayoría de los votantes no tienen la información suficiente sobre el tema?

Es estúpido pretender que la solución óptima a un problema sea la dictada por una mayoría. Es un argumentum ad populum, una estúpida apelación a la mayoría. Es un razonamiento falaz: el hecho de que una mayoría vote por un curso de acción x, no quiere decir que ese es el mejor curso de acción. De hecho, la historia esta llena de ejemplos de decisiones estúpidas y nocivas tomadas por (o en nombre de) una mayoría. Dicho de otra forma, si mi perro se enferma no hago una encuesta entre los miembros de mi familia para saber que tiene: lo llevo al veterinario.

Por otro lado, ¿por qué 50 dias? ¿O 65? ¿Por qué 120? En unas pocas semanas hemos recibido muchas noticias relacionadas no sólo con el petróleo, sino con otras fuentes de energía: el descubrimiento de un importante yacimiento en Brasil que convertirá a la nación sudamericana en una potencia petrolera, o la creación mediante ingeniería genética de un microbio que podría convertir a los biocombustibles en una alternativa viable. ¿Qué otras noticias recibiremos en los próximos meses?

Y mientras tanto, aqui nuestros políticos se quieren dar el lujo de dejar pasar un mes y medio, cuatro meses . . un tiempo indefinido. ¿Creen que los inversionistas van a esperar pacientemente? ¿Cuentan con que los ingenieros que desarrollan tecnología se van a sentar a hacer tiempo mientras una pandilla de políticos debaten inútilmente?

Creo que es claro la increíble estupidez que representa querer debatir y celebrar referéndums para resolver un problema que exige una solución práctica. Y esa es precisamente la raíz del problema: el petróleo, más que un recurso natural, es visto por los mexicanos en general como un objeto de adoración. ¿Por qué nadie protesta de que particulares -nacionales y extranjeros- se dediquen a explotar otros recursos naturales? ¿Qué cualidad mística tiene el petróleo que lo hace meritorio de soberanía, y que la plata o los aguacates no tienen? ¿Por qué la tierra es de quien la trabaja y el petróleo no?

El petróleo, es hora de que nos hagamos a la idea, es sólamente un recurso natural. Uno muy lucrativo, y de importancia estratégica, pero un recurso a fin de cuentas. Y como cualquier recurso debe ser aprovechado de una forma eficiente, haciendo uso de la tecnología apropiada. No levantarle un altar y dedicarle un dia de fiesta. Cuando nos libremos de ese dogma irracional nos será mucho más fácil ver que no hay ninguna razón valida para que sean los políticos y los burócratas los únicos que tienen voz y voto en el sector energético.

Pero seamos políticamente correctos. Digamos que un debate en el que participen todos los interesados, sumados a una multitud ignorante del tema. Asumamos que un referéndum es necesario. Tengo algunas preguntas:

  • El FAP y su profeta López. ¿Es posible debatir con ellos? ¿Es prudente ignorar los incontable ejemplos de irracionalidad y violencia de los últimos dos años? ¿Podemos contar con que en vez de argumentos en contra de la inversión privada en el sector energético no celebren un festival de falacias y retórica populista sin ningún fundamento en la realidad?

  • Y si hubiese un referéndum, ¿quién contará los votos? Si es el IFE, ¿aceptarán sus resultados o declararán fraude? Por que si sugieren que los votos del mentado referéndum los cuente el mismo PRD, entonces será claro que su mesías ya perdió el contacto con la realidad por completo. Y si es asi, no lo vamos a extrañar.

Por cierto, a mi lo que me ofende de que los parásitos del FAP hayan tomado las tribunas no es eso de la falta del respeto a las instituciones. Lo que me ofende -y bastante-, es que esos asnos continuan cobrando sus quincenas puntualmente.

La Política Jode Todo

Sé que tengo demasiados temas pendientes -algunos de los cuales ya tienen días (o semanas) de haber dejado de ser relevantes:

  • La existencia de algunos revolucionarios trasnochados que se dedican a lavar el cerebro de una reducida minoría de impresionables estudiantes de la UNAM, de como algunos ingenuos se rasgan las vestiduras si alguien afirma que tal cosa sucede y actuan como si no existiese el problema, y de como otros despistados creen que todos los estudiantes de la UNAM somos aspirantes a guerrilleros y aún nos creemos los cuentos de hadas del tio Karl. (Incidentalmente: si no he escrito mucho últimamente es por eso, por que la escuela no me deja mucho tiempo libre).
  • El caso del gobernador Spitzer nos lleva a abordar la interesante cuestión de si un político debe renunciar a su puesto si se descubre que tiene relaciones con prostitutas. (En mi opinión no, pero una prostituta debería de retirarse en vergüenza si se acuesta con un político).
  • De como el dictador venezolano decreta el robo de la propiedad de empresarios mexicanos, y de como a continuación su régimen prohibe a Los Simpsons.
  • Los narcoterroristas de las FARC erigiéndose como héroes por que de vez en cuando liberan a algún rehen que ellos mismos secuestraron, mientras continuan secuestrando gente y están completamente dispuestos a dejar morir a Ingrid Betancourt.
  • La situación del Tibet bajo la opresión de la China comunista. (Y un pequeño hecho poco conocido: antes de la ocupación, el Tibet era una teocracia feudal en donde a los disidentes les sacaban los ojos, los torturaban, pero no los mataban para no afectar el karma del torturador. Por sorprendente que parezca, a una mayoría de tibetanos les ha parecido mejor ser gobernados por los comunistas de Beijing que por los lamas de Lhasa -eso explica bastante bien que tan mala era su situación anterior.)
  • Y de como a pesar de que a nadie le gustan los emos, uno no va por la vida prohibiéndoles salir a la calle, como algunos alcaldes han propuesto. El mal gusto no es un delito, y prohibir el tránsito en la vía pública a alguien por la forma en que se viste sienta un precedente muy negativo.
  • La compra de Land Rover y Jaguar por parte de Tata Motors. En nuestro país, casi después de 200 años de ser independientes de los españoles, aún lloriqueamos si una empresa española viene a invertir. En la India, descolonizada apenas hace unas décadas, hasta compran emblemáticas empresas británicas.
  • Hay quien celebra que en Cuba ahora los ciudadanos puedan comprar teléfonos celulares, computadoras, y hospedarse en los hoteles que antes eran exclusivos para extranjeros. Aparte de el obvio hecho de que no sabemos si los cubanos van a tener con qué comprarse una computadora o un teléfono celular, ¿por qué casi nadie parece notar el hecho de que hay algo inherente y terriblemente mal en un sistema en el que una persona tiene que darle permiso a las demás para comprar una p. televisión? Eso no es causa de celebración. (Mientras escribo esto me entero: Raúl Castro ha ordenado que a los cubanos que intenten hospedarse en los hoteles se les carguen las tarifas más altas. A diferencia de los extranjeros que pagarán las tarifas con descuento para turistas. El paraíso del proletariado, sin duda.)

Pero el tema del cual voy a escribir es un poco más inmediato y relevante: el petróleo.

El problema con Pemex es un problema económico y tecnológico. Y su solución es una solución económica y tecnológica que simplemente se tendría que encontrar y aplicar. Asi es, en realidad es un problema con una solución relativamente sencilla. O asi tendría que ser: es increíblemente frustrante ver que son los políticos quienes tienen que dar el visto bueno para cualquier tipo de cambio, por pequeño que sea. El problema es que para el político promedio, un criterio económico o tecnológico es irrelevante y, usualmente, incomprensible. Alguien que opera en términos de favores, poder, y oportunidades para enriquecerse sin trabajar es incapaz de comprender un problema que exige una solución práctica.

Y ese es el problema de poner las cosas importantes en manos de los políticos. ¿Por qué la calidad de la educación es tan mala en nuestro país? Por que está en manos de políticos, no de educadores. Y lo mismo pasa con la salud, con la economía, y con muchas cosas más. Y esto, desde luego, incluye al petróleo.

Si Petróleos Mexicanos fuese una empresa de verdad, los pasos que tendría que seguir serían sencillos:

  1. Detectar el problema (falta de capital para invertir en infraestructura, exploración, etc.)
  2. Buscar una solución (asociarse con otras empresas, etc.)
  3. Implementar la solución.

Pero dado que Pemex es de todos los mexicanos (lo que sea que eso signifique) entonces debe de recorrer un camino muy distinto:

  1. Detectar el problema.
  2. Buscar una solución. Si la solución es impopular o puede generar consecuencias políticas indeseables, ignorar que existe un problema.
  3. Esperar a que el problema ya no pueda ser ignorado.
  4. Buscar una solución que no sea demasiado impopular, aunque eso implique descartar mejores y usualmente obvias alternativas.
  5. Negociar con los políticos que se opongan a la solución (por razones meramente políticas), modificándola hasta volverla completamente irrelevante.
  6. Esperar a que un político radical no aproveche la oportunidad para buscar algún beneficio político.
  7. Como el paso seis es inútil (es ingenuo pensar que el político radical en cuestión va a desaprovechar la oportunidad), tratar de buscar una salida política al problema. Es decir, ceder ante el político radical, por violento e irracional que este sea, y de paso eliminar cualquier posibilidad de solucionar el problema.
  8. Regresar al paso 1 y repetir.

El lector puede interpolar estos pasos a la educación, o al campo, por ejemplo. O a cualquier otra problemática que pudiese ser solucionada con relativa facilidad por los particulares. Ese es uno de los problemas más grandes de este país: hemos hecho de un arte el tomar un problema sencillo, ignorar su solución práctica y hacerlo pasar por las gordas y grasosas manos de nuestros políticos para que se agrave y nunca sea solucionado. Y todo justificado por unos cuantos dogmas como la soberanía y el nacionalismo.

Si como sociedad aún nos tragamos el cuento de que esos dogmas y la autoridad de los políticos son tan incuestionables que aun estamos dispuestos a poner nuestro futuro en sus manos, entonces no nos sorprendamos cuando esos políticos nos den un futuro de estancamiento y miseria.