Falleció Christopher Augur

Christopher Augur llevaba doce años colaborando con la Universidad Autónoma Metropolitana en proyectos de investigación de biotecnología. Habia pasado varios años trabajando para encontrar maneras de aprovechar residuos agrícolas -algo con el potencial de mejorar la vida de muchas personas.

Falleció esta mañana, como consecuencia de un disparo que recibió durante un asalto cerca del aeropuerto de la Ciudad de México el pasado martes.

Al mismo tiempo nos enteramos de que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal había recibido -desde el año pasado- diecisiete denuncias por ataques similares.

La rapidez con la que fueron capturados los sospechosos, -tan sólo un par de días después y seguramente motivada por la cobertura que la prensa dió a la agresión- hacen evidente que las autoridades ya contaban con los medios y la información para actuar en contra de los delincuentes.

Hace pocas semanas -cuando las autoridades ya estaban enteradas de los asaltos cerca del aeropuerto- escuchábamos a los funcionarios capitalinos afirmar que no descansarían hasta dar con todos aquellos que contaban con amparos en contra del -inconstitucional, por cierto- operativo del alcoholímetro. El día de ayer en muchas zonas de la ciudad habia poca o nula presencia policiaca debido a que alguien tenía que cuidar a los participantes de la megamarcha. Es una pena que las autoridades no tengan una idea clara de cual se supone que es su trabajo.

Los bongós de Richard Feynman vs. los estereotipos científicos

En la cultura popular los científicos son representados de dos posibles formas:

  • Como villanos megalómanos que juegan a ser dios (como si eso tuviese algún tipo de sentido) o construyendo rayos de la muerte.
  • O como amargados cuatro ojos de mente cerrada que sólo están ahí para contrastar con el ciego idealismo del protagonista rubio y fornido.

Sobra decir que en cualquier circunstancia los estereotipos son malos. No sólo por todo lo que le debemos a la gente que se dedica a la ciencia -desde los antibióticos hasta las zanahorias resistentes a las plagas, pasando por la Internet. Sino por que los científicos son en muchos casos personas increiblemente creativas y divertidas.

Y si alguien lo duda, aquí esta el premio Nobel de física, divulgador científico y pionero de la nanotecnología y la computación cuántica, Richard Feynman.

Tocando los bongós.

Alguien -en serio- necesita replantear sus prioridades

Cuando leí por primera vez el término Penitenciaría Apostólica lo primero que me vino a la mente fue una jocosa prisión de la Edad de Bronce poblada por desnutridos internos en taparrabos naranjas hablando de ovejas. Desafortunadamente, la Penitenciaría Apostólica es en realidad un antiguo tribunal de la Iglesia Católica cuya tarea incluye determinar qué pecados pueden perdonarse y de acuerdo a qué procedimiento.

Al parecer, Dios ya está grande y ya no puede encargarse de la tarea él sólo. Eso, o es que ya somos muchos.

Pues bien, a raiz de una conferencia que se acaba de realizar en el Vaticano con el propósito de dar a este tribunal un poco de transparencia ante la sociedad a este tribunal, algunos medios le han dado cobertura a un hecho, si no secreto, por lo menos poco conocido de que algunos pecados, dada su gravedad, solamente pueden ser perdonados por el papa en persona.

De esta forma, el asesinato -e incluso el genocidio- caen dentro de la jurisdicción de los padres y obispos. Pero hay crímenes abominables que sólamente pueden ser castigados por el papa.

Crimenes realmente terribles que me hacen temblar al escribir esto.

Crímenes tales como el ser sacerdote y tener relaciones sexuales, revelar lo dicho en una confesión, o haber facilitado de alguna forma un aborto. Y desde luego, el pecado más grave de todos: causarle daño a una pequeña oblea de trigo (o gluten, o vaya a saber de qué hacen las ostias estos días).

Y aunque el hecho de que hay algo vagamente positivo en que la Iglesia Católica reconozca que se necesita ser un sacerdote para cometer los pecados más graves, no deja de parecerme un poco extraño que mientras el matar a millones de seres humanos no necesita la atención de alguien de más jerarquía que el párroco del barrio, maltratar productos de repostería amerite ser reportado al sujeto que tiene a su disposición un vehículo-vitrina blindado.

Digo, me viene a la mente otro pecado en el que suelen caer los curas y que suelen castigar simplemente cambiando de diócesis al culpable. Ustedes saben a qué me refiero.

Me pregunto cuál sera la siguiente muestra de incoherencia de la Iglesia Católica. ¿Acaso una conferencia sobre la familia dirigida por un grupo de sujetos solteros y supuestamente célibes?

¿Recuerdan a Patrañologías? ¡Volvió! ¡En forma de blog de WordPress!

Pues bien, después de un inmerecido descanso de seis meses vuelvo a dar lata a los internets. Con algunos cambios, como ya se habrán dado cuenta.

Además de Patrañologías, espacio en el que escribía principalmente de pensamiento crítico y ciencia, hace un año y medio inicié otro dedicado a la política. En retrospectiva, no fue una idea particularmente buena, que obedeció mas que nada a un ideal -un tanto irracional- de mantener ambos temas separados, cuando en realidad el problema de Patrañologías fue desde siempre la poca frecuencia con la que publicaba nuevo contenido. Crear un nuevo blog y limitarlo temáticamente de la misma forma simplemente duplicó el problema

Y aunque ese es el principal motivo por la cual estoy empezando de nuevo (aunque no desde cero: todos los posts antiguos fueron importados), también hay otras motivaciones un tanto más personales, como asumir el reto de actualizar frecuentemente como medio para mejorar mi atroz autodisciplina.

Como podrán ver también rebauticé el blog. Y es que aunque el tema central del blog seguirán siendo los proveedores de patrañas de todos tamaños, colores e ideologías, también voy a intentar incluir algo de política, humor y cultura en este espacio. Creo que un título más general es más apropiado para un contenido menos específico.

Y el otro gran cambio, la migración de Blogger a WordPress, simplemente es por razones prácticas. Dicho de otra forma, ya fueron suficientes explicaciones por hoy 😉

Esa es la idea. Asi que ya saben, desde ya, un servidor esta de vuelta. Con más y más variado contenido, pero sin olvidar que el ridículo, la falta de corrección política y sobre todo la información son el mejor antídoto en contra de los místicos, gurús, propagandistas y demás fauna.