Alguien -en serio- necesita replantear sus prioridades

Cuando leí por primera vez el término Penitenciaría Apostólica lo primero que me vino a la mente fue una jocosa prisión de la Edad de Bronce poblada por desnutridos internos en taparrabos naranjas hablando de ovejas. Desafortunadamente, la Penitenciaría Apostólica es en realidad un antiguo tribunal de la Iglesia Católica cuya tarea incluye determinar qué pecados pueden perdonarse y de acuerdo a qué procedimiento.

Al parecer, Dios ya está grande y ya no puede encargarse de la tarea él sólo. Eso, o es que ya somos muchos.

Pues bien, a raiz de una conferencia que se acaba de realizar en el Vaticano con el propósito de dar a este tribunal un poco de transparencia ante la sociedad a este tribunal, algunos medios le han dado cobertura a un hecho, si no secreto, por lo menos poco conocido de que algunos pecados, dada su gravedad, solamente pueden ser perdonados por el papa en persona.

De esta forma, el asesinato -e incluso el genocidio- caen dentro de la jurisdicción de los padres y obispos. Pero hay crímenes abominables que sólamente pueden ser castigados por el papa.

Crimenes realmente terribles que me hacen temblar al escribir esto.

Crímenes tales como el ser sacerdote y tener relaciones sexuales, revelar lo dicho en una confesión, o haber facilitado de alguna forma un aborto. Y desde luego, el pecado más grave de todos: causarle daño a una pequeña oblea de trigo (o gluten, o vaya a saber de qué hacen las ostias estos días).

Y aunque el hecho de que hay algo vagamente positivo en que la Iglesia Católica reconozca que se necesita ser un sacerdote para cometer los pecados más graves, no deja de parecerme un poco extraño que mientras el matar a millones de seres humanos no necesita la atención de alguien de más jerarquía que el párroco del barrio, maltratar productos de repostería amerite ser reportado al sujeto que tiene a su disposición un vehículo-vitrina blindado.

Digo, me viene a la mente otro pecado en el que suelen caer los curas y que suelen castigar simplemente cambiando de diócesis al culpable. Ustedes saben a qué me refiero.

Me pregunto cuál sera la siguiente muestra de incoherencia de la Iglesia Católica. ¿Acaso una conferencia sobre la familia dirigida por un grupo de sujetos solteros y supuestamente célibes?

11 comentarios en “Alguien -en serio- necesita replantear sus prioridades

  1. Considero tu post simplemente genial. La reflexión sobre que “la Iglesia Católica” reconoce que se necesita ser un sacerdote para cometer los pecados más graves es una conclusión con chispa.

    Felicidades por el post.
    Saludos.

  2. Una curiosidad sobre las “galletas” de gluten: Un compañero mío es celiaco (no tolera el gluten). Pidió a ver si la galleta se la podían dar de maíz en vez de trigo. Y resultó que no podía ser. Que tenía que s r de trigo por los santos huevos del Papa, Jesús, o nosequien, porque si no era pecado. No recuerdo que fue lo que no pudo hacer debido a ello: meterse al seminario, la comunión, o qué exactamente, pero vamos, que debe ser un pecador de los peores para no dejarle ser buen cristiano, aunque él quiera.

  3. Lo irónico del asunto es que, justo cuando más necesitados están de clientes, es cuando más parecen ahuyentarlos. Checa lo que dijeron durante el Encuentro Mundial de las Familias en México:

    http://www.eluniversal.com.mx/primera/32341.html

    Ahora resulta que son las mujeres las culpables por sufrir de agresiones sexuales…

    Felicidades por blog

  4. Justo cuando uno cree que el grado de enajenación de la Iglesia católica (o la mayoría de iglesias cristianas, para el caso) respecto a la realidad no puede ser mayor, se entera de cosas de estas.

    Me cae que el Vaticano sigue ahí por inercia.

    Saludos.

  5. Hostias se escribe con hache.
    Hay que ser más activos contra toda esa patulea de ensotanados siniestros, promover la blasfemia, reírse de sus ridículas homilías, resaltar sus contradicciones y recordar todo el daño que le han hecho a la Humanidad, me cago en dios.

  6. a mi me cae que el Vaticano sigue ahi mas que por inercia por la cantidad de riquezas que tienen, y por una constelacion de gente en todo el mundo dispuesta a tragarse las idioteces que dicen todos los dias

  7. Lo que quiere decir esto es precisamente lo contrario: que los asuntos únicamente religiosos, se reservan para el Papa; mientras que aquellos que afectan a la vida real, pueden ser también abordados por los obispos, que están más cercanos al problema.
    Es decir, que no es que lo de las ostias sea menos grave; es que es un asunto de orden interno, y por tanto quien decide es el Papa, que es el jefe. Y lo otro es más grave y urgente y no es sólo una cuestión eclesiástica.

    • De hecho me imaginé que esa sería precisamente la razón. Sin embargo, lo único que hace el argumento es cambiar ligeramente la pregunta, ¿por qué un asunto meramente religioso merece la atención del papa, y algo que afecta la vida de una -o posiblemente miles de personas no? Esa es precisamente la cuestión: para la iglesia es más importante lo “únicamente religioso” que la vida humana.

  8. No es así exactamente: el Papa por ejemplo condena la guerra de Irak o la reciente trifulca entre Israel y Hamás, y otras muchas cosas que sería largo enumerar. Los obispos del lugar pueden intervenir sin necesidad de orden directa del Papa.
    Pero en cuestiones de doctrina interna, hay asuntos sobre el que sólo el Papa puede decidir. Porque es el jefe. Si no, cada obispo haría lo que le da la gana.
    Uno puede estar en desacuerdo con la Iglesia, pero no es que el Papa considere más importante un tema que otro, porque de hecho opina constantemente sobre guerras y genocidios. Únicamente que las otras cuestiones son internas. No son crímenes, pero te pueden invalidar como sacerdote.

  9. Hola Roland, es la primera vez que visito tu blog, me pareces muy inteligente y simpático. Pero me sorprende que le dediques tanto tiempo a criticar algo que encuentras absurdo, mejor dedícale tiempo a lo que realmente te interesa… Recuerda que “del odio al amor sólo hay un paso” y un día de estos nos vienes con la sorpresota de que ya “viste la luz” y te unes al extenso grupo de los que seguimos a Cristo… jajaja… serás bienvenido, seré la primera en felicitarte. Saludos!

    • Hola Ana! No quiero decepcionarte, pero eso de que del odio al amor sólo hay un paso, además de ser una frase sin sentido (nunca le he dado mucho crédito a la “sabiduría popular”), no aplicaría de una forma particular. Verás, no odio a la religión, y creo que las personas son libres de creer en lo que quieran. Claro, cuando algunas personas religiosas buscan imponer sus creencias a los demás me suele molestar un poco, por que eso siempre lleva a la pérdida de libertades. Y criticar las irracionalidades en las que incurre no sólo la religión, sino muchos otros sistemas de ceencias (deberías de ver lo que pienso de los políticos) tampoco obedece a algún tipo de odio.

      Ah! Y creeme, hacer esto me gusta. Y como mi atroz récord de actualizaciones puede indicar, tampoco ocupa mucho de mi tiempo. De todas maneras, te agradezco que te hayas tomado el tiempo de comentar en mi blog, también me pareces una persona simpática. Saludos!

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