Sobre las Teorías de Conspiración

El 26 de Junio de 2008, antes de abordar un vuelo que lo llevaría de El Cairo, Egipto a Gales. en el Reino Unido, un sujeto de 34 años llamado Gareth Jackson se tomó once cervezas y un cuarto de litro de vodka. Cuando el avión ya se encontraba en el aire, el señor Jackson, después de discutir con la mujer que le acompañaba, comenzó a actuar de forma agresiva, gritando, golpeando las ventanillas del avión y aterrorizando al resto de los pasajeros.

El capitán del vuelo se vió obligado a ordenar que el señor Jackson fuera atado con cinturones de seguridad y a volar a una velocidad más alta para aterrizar antes de la hora programada, e incluso consideró aterrizar anticipadamente en Italia. Cuando el avión aterrizó en el aeropuerto de Cardiff, la policía arrestó a Gareth Jackson, quien finalmente fue sentenciado a 8 meses de prisión por el incidente.

Hace unos días, el 9 de Septiembre, en un vuelo de Cancún a la Ciudad de México ocurrió un incidente similar, cuando un fanático religioso creyó que su amigo imaginario que vive en el cielo le ordenaba transmitirle un mensaje al presidente (que por alguna razón el supremo hacedor del universo no podía transmitirle él mismo), y no se le ocurrió una mejor manera de lograrlo que amenazando con hacer estallar el avión.

Ahora bien, en el primer caso (y en el de muchos otros incidentes similares), nadie argumentó que el incidente hubiese sido montado por algún gobierno con la finalidad de distraer la atención de la población.

Sin embargo, cuando la aeronave de Aeroméxico aún no tocaba tierra, muchos no sólo afirmaban sino que ya daban por hecho que todo se trataba de un montaje. El motivo era lo de menos: que si el hecho de que el “secuestrador” fuese boliviano era señal de que el gobierno de México pretendia desacreditar el régimen de Evo Morales, que si el propósito era ocultar la alza en los impuestos propuesta un dia antes, e incluso que en realidad era un pretexto para militarizar el país.

Incidentalmente, todo esto ocurrió cuando los medios ya se ocupaban del posible rebrote del virus AH1N1, y dos días antes del aniversario del ataque al World Trade Center de Nueva York, por lo que esos días fueron bastante intensos para los aficionados a las teorías de conspiración. Ese mismo miércoles, en el programa La Sobremesa, transmitido por Cadena 3 (y al cual ya me he referido anteriormente), los conductores aseguraban que los ataques del 11 de Septiembre habían sido obra del gobierno de Estados Unidos, y respondian al comentario crítico de un televidente afirmando que las teorías de conspiración son emocionantes.

¿Por qué un incidente cuya única cualidad extraordinaria es que no había ocurrido antes por estar latitudes, -un sujeto actuando de forma irracional en una aeronave y poniendo en peligro la seguridad de los pasajeros-, tendria que ser necesariamente explicado como una conspiración?

Por un lado, hay un componente ideológico bastante evidente en este fenómeno. Es frecuente asumir la falsa premisa de que el gobierno siempre miente -aunque no tenga razón para hacerlo en una circunstancia determinada-, y de ahí saltar a un falso dilema: si el gobierno me está mintiendo, entonces cualquier explicación alterna debe ser verdad. Al razonar de esta forma omitimos la parte más importante: analizar de forma racional tanto la explicación oficial, asi como las explicaciones alternativas.

En otras palabras, por instinto desconfiamos de la versión oficial, pero corremos a creerle al primer sujeto con una cuenta en Youtube.

Ningún gobierno es una entidad monolítica conformada por gente trabajando para un sólo propósito. Al contrario, los gobiernos son en realidad una multitud de gente con diferentes motivaciones, metas y capacidades, en donde hay constante competencia y conflictos entre individuos y facciones. Y si consideramos que estamos hablando de políticos y burócratas, ¿qué tan probable es que todos ellos se pongan de acuerdo para llevar a cabo con precisión una farsa de compleja logística, y después mantenerla en secreto?

Además de quecasi siempre lo que atribuimos a la maldad en realidad es consecuencia de la ineptitud.

Hay otro factor en nuestra tendencia a creer en teorías de conspiración: la necesidad de creer que hay algo que, para bien o para mal, gobierna al mundo. Ante una realidad desordenada e impredecible, llega a ser reconfortante la idea de que exista alguien que esté al mando, aunque se trate de un malvado y secretivo grupo de hombres poderosos.

Pero la verdad es que vivimos en un universo bastante complicado, en donde a cada momento hay infinidad de variables que pueden afectar nuestras vidas (muchas más de las que cualquier gobierno, sociedad secreta o corporación pudieran controlar). La naturaleza puede jodernos espectacularmente, ya sea con un virus, un terremoto o un asteroide. Un sujeto intoxicado -con drogas, alcohol, religión o ideologías- puede darles un susto a los pasajeros de un avión -o puede asesinarlos sin que nadie pueda hacer nada al respecto.

¿Pesimista? Probablemente. Pero ante los hechos tenemos dos opciones: tratar de comprenderlos para actuar de la manera más adecuada, o refugiarnos en la fantasía de algún sujeto con papel aluminio en la cabeza.

6 comentarios en “Sobre las Teorías de Conspiración

  1. Respecto al caso particular del Josmar, vale la pena mencionar que nadie dice que el asesino del metro Balderas, que hasta donde sabemos también actuó por móviles dizque misticos, es un montaje. El facha neoliberal que llevo dentro cree que es porque el tipo estaba lanzando invectivas contra el gobierno más o menos parecidos a las de ciertas izquierdas que son muy dadas a hacer análisis político usando teorías conspirativas.

    ¡Saludos!

  2. Lo que en realidad ocurre es que detrás de ambos hay un poder superior en manos del cual jelipe es sólo un pelele: los Iluminatti.

    Pereque: Ya tomamos nota. El próximo atentado será contra la corte de los milagros.

    Un Abrazo

  3. No creo que haya que pensar que las conspiraciones siempre son falsas . Eso faltaría a la logica difusa que pregonas aqui .
    Por supuesto que se dicen muchas tonterias , pero hay otras veces que se puede concluir que son ciertas . Por ejemplo lo del 11-S . Hasta ahora nadie ha conseguido convencerme de la veracidad de la version oficial .
    Según la real academia de la lengua española un de las definiciones de Conspirar es : Dicho de dos o más cosas: Concurrir a un mismo fin.

    Y eso a sucedido muchas veces a lo largo de la historia .

  4. A ti te hace hace falta leer a Gramsci para que te des siquiera una idea que lo que significa el gobierno. Con pura lógica no se hacen análisis sociales o políticos.

    Además, tu partes de varias premisas que das por hecho, cayendo en la falacia de petición de principio y de falsa causa. Lo cual sirve para sustentar tus tesis, pero sin fundamentarlas, lo que invariablemente lleva a que caigas en lo mismo que criticas. Por ejemplo:

    “hay un componente ideológico bastante evidente en este fenómeno. Es frecuente asumir la falsa premisa de que el gobierno siempre miente -aunque no tenga razón para hacerlo en una circunstancia determinada-,”

    “En otras palabras, por instinto desconfiamos de la versión oficial, pero corremos a creerle al primer sujeto con una cuenta en Youtube.”

    -Por fin, ¿es ideológico o es por instinto? Creo que sabes cuál es la diferncia entre hablar de una ideología y un instinto, ¿no? Porque si es por instinto es algo natural, y si es natural para qué criticar algo que no se puede cambiar, como el instinto de supervivencia. Si es ideológico, entonces es social o cultural y se puede modificar. Pero obvio, no ves la diferencia entre ambos términos.

    “Ningún gobierno es una entidad monolítica conformada por gente trabajando para un sólo propósito. Al contrario, los gobiernos son en realidad una multitud de gente con diferentes motivaciones, metas y capacidades, en donde hay constante competencia y conflictos entre individuos y facciones.”

    Esto suena muy bien para columna dominguera en un periódico, pero para análisis lógico no se sostiene, porque al final de cuentas sólo manifiesta tu concepción ideológica del gobierno que haces pasar como la “esencia” de todo gobierno. Ante esta “definición” de lo que es un gobierno, yo podría ponerte por lo menos otras 20 distintas, que invariablemente corresponderán a una determinada ideología política.

    “Hay otro factor en nuestra tendencia a creer en teorías de conspiración: la necesidad de creer que hay algo que, para bien o para mal, gobierna al mundo. Ante una realidad desordenada e impredecible, llega a ser reconfortante la idea de que exista alguien que esté al mando, aunque se trate de un malvado y secretivo grupo de hombres poderosos.”

    ¿Supongo que también sabes que existe algo llamado leyes de la naturaleza, no? Leyes que son regulares y gobiernan a los fenómenos. Si todo fuera desorden e impredecibilidad, no tendríamos un control y manipulación de la naturaleza como la tenemos en la actualidad. Algo tan sencillo como producir fuego se basa en una ley,y si fuera impredicibe tendríamos que decir, como Hume, que sólo podemos decir que hasta hoy se produce el fuego con x circunstancias, pero que no hay razón para afirmar que así será siempre. Pero evidentemente todo eso falta en tu “discursito”.

    Y por último, la cereza del pastel:

    “Pero la verdad es que vivimos en un universo bastante complicado, en donde a cada momento hay infinidad de variables que pueden afectar nuestras vidas (muchas más de las que cualquier gobierno, sociedad secreta o corporación pudieran controlar).”

    “Pero ante los hechos tenemos dos opciones: tratar de comprenderlos para actuar de la manera más adecuada, o refugiarnos en la fantasía de algún sujeto”

    Si según tu primer afirmación el universo es bastante complicado con infinitas variables, ¿como es que luego afirmas que debemos comprenderlo? Infinitas variables producen infinitas conjeturas e infinitas conjeturas nos llevan a creencias, no a comprensión o conocimiento. ¿Notas la contradicción? Espero que sí.

    Es imposible querer comprender lo que de entrada afirmas imposible poder comprender.

    y luego eso de “la verdad es que vivimos en un universo complicado” es sólo una petición de principio. Yo podría decir “la verdad es que lo del avión es un complot del gobierno”. Pero tú me descalificarías porque no hay pruebas que sostengan mi afirmación. Pero espero notes que la tuya tampoco se sostiene y es un simple afirmar por afirmar para de ahí deducir una conlusión a modo.

    En términos concretos, lo que tú haces es simplemente una teoría conspiracional para negar que existan teorías conspiracionales. Si los conspiracionistas aseguran -sin evidencias- que todo está diseñado por alguien, tú simplemente afirmas -también sin evidencias ni coherencia argumentativa- que las conspiraciones son simples creencias de gente “con papel aluminio en la cabeza”.

    Así, todo tu “análisis” es simplemente una postura ideológica frente a otra postura ideológica. o una creencia frente a otra creencia. ¿Quién tiene la razón? Nadie. Todo dependerá del número de personas que crean lo mismo que tú o los que crean en las teorías conspiracionistas para darle relevancia al discurso. Y po lo que se ve, ya tienes algunos adherentes a tu creencia.

    Suerte!

  5. La verad que tu lógica es bastante difusa.
    Para conocer como funcionan los gobiernos lo mejor es haber trabajado en ellos.
    Por eso te digo que la mayor verdad en ellos es la mentira.
    Ocultar, manipular , desmentir , desacretar y maquinar para seguir en el poder son reglas básicas. Por eso los que no soportan esto en algún punto abandonan la carrera. Solo hay que estudiar un poco de historia o pensar que los gobernantes de ahora fueron niños indigo.
    Saludos!

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