Recibo correo

Me envía un mensaje por correo electrónico Gloria Godínez Leal, al parecer en referencia a esta entrada del año pasado:

Rolando,

Tambien el pensamiento critico puede ser constructivo cuando se fundamenta debidamente en fuentes serias de informacion, o bien, convertirse en periodismo serio cuando existe un tema de interes general y va uno a la fuente primigenia, pide una entrevista y publica los resultados de la misma, firmando con su propio nombre.

Lo invito amablemente a que me hablemos por espacio de una hora, y con mucho gusto le informare sobre las bases cientificas de la investigacion que me ha ocupado durante los ultimos veinte anos, como Directora de IMEB, y al mismo tiempo le pido que retire mi nombre y el del Instituto que represento de su pagina, ya que ha causado indignacion entre los que conocen a fondo mi trabajo.

Creo sinceramente que la creatividad y el talento de un joven brillante como Usted, lo pueden llevar al exito, por el camino de la reflexion y el analisis y no asi por el de la desinformacion o la informacion a medias que crea confusion.

Estare atenta a su llamado.

GLORIA GODINEZ LEAL

A lo que respondí lo siguiente:

Señora (¿Doctora?) Godínez Leal:

Discrepo de usted: una entrevista está sujeta a demasiados sesgos y ambigüedades, y depende en gran medida a la disposición del entrevistado para proporcionar la información y a la habilidad del entrevistador para obtenerla. Y le confieso, soy un terrible entrevistador.

Pero no se preocupe, que hay mejores formas para proporcionar información, especialmente cuando se trata de temas de naturaleza científica, como el que me parece estamos tratando. Menciona bases científicas e investigación, por lo tanto asumo que en los veinte años en que se ha dedicado a eso ha publicado algunos trabajos al respecto. Cualquier trabajo o estudio clínico que haya publicado será una mejor forma para para transmitirme esa información que una entrevista.

En cuanto a su señalamiento sobre mi uso de un pseudónimo, debo decirle que quizás tiene algo de razón, pues es una cuestión sobre la que me he debatido mucho últimamente. De cualquier forma, no serían necesarios más que un par de clicks en mi blog para dar con mi información personal. Confío en que una brillante investigadora como usted podrá dar con él en muy poco tiempo.

En cuanto a su petición para retirar su nombre de este humilde blog, debo señalarle que sólo lo haré en el caso de que la información publicada en relación a usted y al instituto que representa no sea factual. Creo que, por otro lado, merece una explicación de por que la he mencionado en el blog:

  • Tanto su nombre como el del Instituto de Medicina Energética y Biológica, S.C. aparecen listados como distribuidores/representantes en el sitio oficial del dispositivo PAPIMI, como se puede verificar aquí.
  • El oficio emitido por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios al que hago referencia, y del cual conservo una copia, otorga el registro sanitario al dispositivo en cuestión y claramente menciona al Instituto de Medicina Energética y Biológica, S.C. como distribuidor.

Si eso es una causa de indignación, sólo puedo responder de una forma: no puedo hacerme responsable por las reacciones a nivel emocional que otras personas tienen al leer mi blog.

Si uno busca su nombre o el de su instituto en internet, los primeros resultados no llevan a este humilde blog, sino al sitio que mencioné antes y que se dedica a la promoción del dispositivo conocido como PAP-IMI, ilegal en muchos países y el cual ha sido vinculado, incluso, con muertes de pacientes.

Si se me permite una nota personal, creo que esa sería una mejor razón para indignarse.

Termino asegurándole que no es mi intención crear confusión alrededor del tema, y por lo tanto le repito mi petición: proporcione información confiable y verificable que compruebe la eficacia y seguridad del dispositivo en cuestión. Si dispone de esa clase de información, no dude en ponerse en contacto de nuevo.

Por Favor, no se Beba el Blanqueador

La entrada que escribí hace algunos días acerca de la advertencia emitida en Estados Unidos a propósito del Suplemento Mineral Milagroso levantó bastante revuelo en los comentarios. Curiosamente, la gran mayoría de los comentarios defendiendo a este producto repiten más o menos los mismos argumentos:

  • Que las críticas y advertencias dirigidas al SMM son necesariamente producto de la ignorancia, y que para tener conocimiento de causa hay que leer el libro de Jim Humble (su inventor) o los testimonios de personas que se curaron en lo muchos sitios y foros de internet dedicados al tema.
  • Que es necesario consumir SMM para poder hablar acerca de su efectividad y su seguridad.
  • Y que la advertencia de la FDA no es razón para dudar de la seguridad y efectividad de este producto, ya que la FDA es sólo un peón en una malvada conspiración de las compañías farmacéuticas para suprimir las curas verdaderamente efectivas y económicas.

Típicas respuestas falaces que, a fin de cuentas, no comprueban por si mismas que beber esta substancia es seguro, ya no digamos que sirve para curar el cáncer o una de las muchas enfermedades que sus partidarios afirman puede curar.

En realidad leí la primera parte del libro de Humble, y no es mas que un conjunto de relatos, anécdotas, teorías de conspiración y una explicación muy fantasiosa que no hace más que desnudar el muy pobre entendimiento que tiene este sujeto acerca de la química y la biología más básicas.

Pero ese no es el punto: supongamos que deseamos saber si la astrología tiene alguna validez, ¿sería buena idea consultar un libro escrito por un astrólogo y conformarnos con sus explicaciones? No, de hecho sería una pésima idea. Sería mejor tomar nota de sus afirmaciones y evaluarlas objetivamente, basándonos en todo el conocimiento objetivo y confirmado sobre planetas, estrellas y seres humanos que la ciencia ha puesto a nuestra disposición durante siglos.

La misma lógica aplica no sólo con el SMM, sino con cualquier otro remedio curalotodo. Podemos -y debemos- tomar en consideración las afirmaciones y explicaciones de Humble. Lo que no debemos hacer es darlas por ciertas sin evaluarlas y conformarnos con ellas. Mucho menos cuando es un asunto que, en ciertas circunstancias, podría ser de vida o muerte.

La experiencia personal -especialmente la experiencia personal de otros- tampoco puede considerarse como evidencia. El cerebro humano, con todo y su alto grado de desarrollo, es un instrumento falible y lleno de defectos. Y uno de esos defectos es la enorme capacidad para engañarse interpretando la realidad en función de los deseos, prejuicios, expectativas y muchos otros factores. Es lo que llamamos sesgo cognitivo.

Vaya, tan malas son nuestras mentes para evaluar la realidad, que nos tomó siglos desarrollar un método para minimizar esas limitaciones y así poder dar con información útil. A ese método le llamamos ciencia.

Y esa es la principal razón por la que uno, diez o mil testimonios a favor de la efectividad y seguridad del SMM son irrelevantes. Cuando una persona afirma que padecía M enfermedad y después de tomar el remedio N mejoró, en realidad no nos está dando una respuesta, sólo nos está motivando a hacernos más preguntas:

  • ¿Cómo sabemos que en realidad estaba enferma? Suponiendo que es así, ¿cómo podemos saber que en realidad se curó?
  • La mayoría de las enfermedades tienen un ciclo natural. Un resfriado se cura sólo en unos cuantos días. Las enfermedades crónicas suelen pasar por etapas de aparente mejora. ¿Cómo sabemos que la mejora (o la aparente mejora) que estamos atribuyendo al remedio N no es en realidad parte de la evolución clínica normal de la enfermedad?
  • Quizás la persona, además de comenzar a tomar el remedio N, también hizo cambios a su dieta o a su estilo de vida, o incluso está tomando otro tratamiento. ¿Cómo podemos saber que su mejoría no se debió a alguno de esos otrs factores y no al remedio N?
  • También hay factores emocionales: quizás la persona que da el testimonio es un firme creyente en la efectividad del remedio N, ¿cómo podemos asegurarnos de que su testimonio es objetivo?
  • O si somos especialmente desconfiados, ¿cómo podemos saber que el autor del testimonio no es alguien que se dedica a vender el remedio N? ¿Cómo asegurarnos de que no es alguien que abre diez cuentas en un foro para dar testimonios positivos bajo diferentes identidades?

Y lo mismo aplica no sólo para los testimonios de otras personas -los mismos sesgos están presentes cuando uno es el que experimenta las cosas.

Otra variación del tema es la idea de probar las cosas uno mismo para saber si son buenas o malas. Podría parecer una buena idea, pero no lo es: el narcomenudista de la esquina podría estar usando el mismo argumento para venderle crack a sus hijos.

No quiero profundizar demasiado en lo de la malvada conspiración de las farmacéuticas, pero es otro de los argumentos (a falta de mejor palabra) que más se han mencionado alrededor de este tema.

Ni las compañías farmacéuticas ni las agencias regulatorias están libres de cuestionamientos, y no son pocos los errores (o actos de corrupción) que se les pueden atribuir. Pero esos errores son consecuencia casi siempre de la estupidez o la poca ética de un puñado de personas.

De eso a afirmar que las farmacéuticas y las agencias reguladoras sean parte de un malvado cabal que día y noche trabaja para ocultar La Verdad ™ hay demasiado trecho. Especialmente en esta época, en la que uno puede difundir información con una velocidad y una facilidad que dejarían estupefactos a nuestros bisabuelos.

Al momento de escribir esto, una búsqueda usando el término FDA warnings (advertencias de la FDA) en la sección de noticias de Google arroja como resultados referencias a acciones de la FDA en contra de la compañía de biotecnología suiza Actelion; de Gilead Sciences, una farmacéutica que fabrica antivirales; de una empacadora de mariscos del estado de Washington; de tres fabricantes de enjuage bucal -incluyendo Johnson & Johnson; y un fabricante de material de sutura. Y también hay una mención del medicamento Avandia, fabricado por GlaxoSmithKline, cuya venta ya fue restringida por la FDA.

Comparados con las grandes farmacéuticas, los fabricantes de remedios milagrosos la tienen bastante fácil: basta registrar sus productos como suplementos dietéticos, incluir una advertencia con letras pequeñitas indicando que no se trata de un medicamento y prácticamente pueden hacer cualquier tipo de afirmación respecto a sus poderes terapéuticos. Otro ejemplo: en una entrada anterior hablaba de la facilidad con la que los fabricantes de máquinas de diagnóstico fraudulentas pueden escapar al escrutinio de la FDA, simplemente registrándolas como dispositivos para biofeedback -y dejando que los usuarios que las compran hagan el trabajo sucio de hacer afirmaciones sobre sus poderes curativos.

Si el trabajo de la FDA es proteger los intereses de las grandes corporaciones y negar al público el acceso a remedios milagrosos y baratos, creo que está haciendo un terrible trabajo.

Pero asumamos, contra todo sentido común, que esa conspiración en verdad existe: ¿cómo pasamos de ese supuesto a concluir que beber SMM es seguro y puede curar el cáncer o la malaria? Los que esgrimen la teoría de conspiración no han aclarado este punto.

Pero la alerta emitida por la FDA de Estados Unidos no es la única señal de alarma acerca de tan curioso brebaje (y, para el caso, tampoco lo son las advertencias de agencias sanitarias del Reino Unido, Canadá y España).

Tampoco es  la gran cantidad de enfermedades que Humble asegura pueden ser tratadas con el SMM: desde diversos tipos de cáncer, SIDA, la enfermedad de Crohn, malaria, tuberculosis, esclerosis múltiple, hepatitis C, dengue y un largo etcétera. Incluso ha asegurado que se puede usar para tratar quemaduras en la piel y para aumentar el tamaño de los senos. Una de las señales de que estamos frente a un remedio fraudulento es cuando sus proponentes afirman que puede curar una gran cantidad de enfermedades, y eso se debe a que las enfermedades obedecen a mecanismos biológicos muy distintos: no se puede tratar de la misma forma un cáncer, una enfermedad infecciosa -viral o bacteriana- o una condición autoinmune.

Tampoco se trata de Jim Humble, su inventor, un personaje realmente obscuro que ha llegado al extremo de autoproclamarse obispo y fundar una iglesia con la finalidad -abiertamente declarada- de escapar de la regulación gubernamental.

Y tampoco son las justificaciones científicas de Humble y sus acólitos, que son fantasiosas y no se sostienen. Por ejemplo, Humble afirma que el SMM actúa contra el cáncer matando a los microbios que habitan dentro de las células cancerosas -ignorando completamente el hecho de que el cáncer es en realidad una mutación genética que hace a las células reproducirse sin control.

A final de cuentas el hecho es que Jim Humble y compañía se niegan a proporcionar cualquier tipo de evidencia fiable. Decir que el SMM ha curado a miles de personas de malaria o SIDA es una cosa, pero documentarlo es muy distinto. Humble es muy vocal acerca de su trabajo en África, en donde afirma ha curado a decenas de miles de personas. ¿En dónde están documentadas esas curaciones?

Y el lugar de estas evidencias usualmente es ocupado por ataques personales, testimonios personales imposibles de verificar y teorías de conspiración.

Humble afirma que el dióxido de cloro mata microbios patógenos, y de hecho tiene razón: por algo esta substancia es usada como desinfectante. El problema es que los mata indiscriminadamente junto con microbios benignos -como la flora intestinal- y células y tejidos sanos. Y Humble no explica cómo es que el poder de matar microbios tiene alguna relevancia cuando hablamos de enfermedades o desórdenes que actúan por otros mecanismos -genéticos, autoinmounes, etc.

El tema del SMM ha sido objeto de gran interés las últimas semanas a raíz del episodio que en internet se ha conocido como bleachgate: un adolescente galés de quince años, Rhys Morgan, después de ser diagnosticado con la enfermedad de Crohn, buscó ayuda en un grupo de apoyo en línea. En el foro de dicho grupo leyó que algunas personas recomendaban tomar SMM. Morgan investigó y regresó al foro para advertirle a los demás acerca del peligro que representa consumir esta substancia, y su advertencia fue recibida con hostilidad y, eventualmente, con una prohibición para participar en el foro.

Morgan relató lo ocurrido en su blog y pronto el episodio fue retomado por otros blogs, podcasts y, eventualmente algunos medios. Eventualmente las autoridades sanitarias del Reino Unido tomaron cartas en el asunto y emitieron la alerta, y actualmente se encuentran en proceso de detectar a personas que aún continúan comercializando el producto. Al momento de escribir esto hay una actualización: las autoridades británicas ya han solicitado a las autoridades europeas para que las mismas acciones sean realizadas a nivel continental.

Nada mal para una campaña iniciada por un adolescente de quince años.

En nuestras latitudes, sin que sea una sorpresa, el asunto ha pasado prácticamente desapercibido. Y en este caso esto es especialmente desafortunado, ya  que México debería de tener un interés especial en este tema: Jim Humble, de acuerdo a sus propias declaraciones, reside en nuestro país y opera desde él. Incluso ha organizado por lo menos una “brigada” de salud en Miguel Alemán, Sonora (cerca de Hermosillo), para tratar con SMM a la población afectada por un brote de rickettsia. Aparentemente también está ofreciendo cursos de capacitación sobre el uso del SMM.

Y todo sin la menor interferencia de las autoridades sanitarias estatales y federales.

El Suplemento Mineral Milagroso (y Potencialmente Mortal)

Esta mañana, durante mi sesión diaria de lectura de blogs, me llamó la atención esta entrada de Science Based Medicine escrita por David Kroll, en la que habla de un suplemento llamado Miracle Mineral Supplement, o Suplemento Mineral Milagroso. Hace unos días, la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos, encargada de este tipo de regulación en Estados Unidos) emitió una alerta acerca del uso de este suplemento, indicando que su uso es potencialmente letal.

Desde luego, siendo el sujeto curioso que soy, pronto guglié la frase “suplemento mineral milagroso” para confirmar mi sospecha de que el suplemento también estaría siendo vendido por estas latitudes. Y confirmada quedó. Este suplemento se comercializa por medio de “distribuidores independientes” y otros canales informales, usando el mismo modelo que utilizan otros suplementos mágicos, jugos superopoderosos y demás menjurjes fraudulentos.

El simple hecho de que la palabra “milagroso” sea parte de su nombre ya debería de encender algunas alarmas. Pero si eso no es suficiente, las afirmaciones que hacen sus distribuidores acerca de sus poderes terapéuticos no dejan lugar a duda. Del sitio www.mmsmexico.com.mx:

MMS destruye por completo bacterias, virus, parásitos, hongos y células cancerosas.

Vamos a asumir por un momento que en efecto puede destruir bacterias, virus, parásitos hongos, y células cancerosas. Algo tan poderoso también podría destruir células y tejido sanos. El libro (disponible también en el sitio) escrito por Jim Humble, el inventor de este suplemento hace afirmaciones más extraordinarias:

Después de tomar la Milagrosa Solución Mineral, pacientes de SIDA usualmente están libres de enfermedad en algunas semanas, y otras enfermedades y condiciones simplemente desaparecen. Sí los pacientes en hospitales alrededor del mundo fuesen tratados con esta Milagrosa Solución Mineral, más del 50 % de ellos estarían de regreso en casa dentro de una semana.

Afirmaciones como esa deben tomarse muy en serio. Ofrecer una cura falsa para una enfermedad como el SIDA es un acto de hijoputez que da miedo y que puede causar un daño muy grande. Otros sitios dedicados a comercializar este suplemento hacen afirmaciones similares relativas a muchas otras enfermedades, incluyendo la influenza H1N1, la malaria y el cáncer (asi, en plural, como si sólo hubiese un tipo de cáncer).

¿Qué es en realidad este suplemento? No es otra cosa más que clorito de sodio (NaClO2) diluido en agua. El clorito de sodio es un compuesto químico utilizado como blanqueador en las industrias textil y papelera, y para la purificación de agua a escala industrial. Eso debería de dar una idea de lo que le puede hacer a las células y tejidos. La buena noticia es que la toxicidad está en función de la dosis. La mala noticia es que la dosis usualmente quedará a criterio de un entusiasta y completamente inexperto distribuidor independiente.

Pero ese no es el peligro más grande que representa el suplemento mineral milagroso.

Los promotores de este suplemento indican que, a fin de que se activen sus efectos terapéuticos, debe mezclarse con ácido cítrico. El problema es que agregar ácido cítrico al clorito de sodio genera una reacción química que da como resultado otro compuesto, dióxido de cloro. El dióxido de cloro es también un blanqueador de uso industrial, usado principalmente para blanquear pulpa de madera. De acuerdo a la advertencia emitida por la FDA, el consumo de ese compuesto en las dosis que recomiendan sus promotores, puede causar náusea, vómito, diarrea y síntomas de deshidratación. El consumo extendido puede causar metahemoglobinemia (acumulación anormal de la hemoglobina en la sangre) y daño renal. Y desde luego, la muerte.

Usando el sentido común: si una sustancia se utiliza para aclarar el color de la madera, ¿qué le puede hacer a nuestro organismo?

Me pondré en contacto con la Cofepris para investigar si hay alguna regulación respecto a esta sustancia en nuestro país.

Otro estudio que (tampoco) comprueba que la acupuntura funciona

Nature Neuroscience, revista especializada en neurociencias y publicada por la misma casa editorial que Nature, publicó en su versión en línea un estudio llevado a cabo por Maiken Nedergaard y su equipo, del Centro Médico de la Universidad de Rochester que ha sido presentado por sus autores como evidencia del mecanismo mediante el cual ‘funciona’ la acupuntura.

A decir verdad, el estudio tiene sus méritos: presenta algunas ideas interesantes e incluso podría abrir la puerta a aplicaciones útiles.

Y además, no tiene nada que ver con la acupuntura.

¿En qué consistió el estudio? A un grupo de ratones con las patas inflamadas se les insertaron agujas en un punto de acupuntura específico  -denominado Zusanli y localizado también en las patas-, y posteriormente fueron rotadas en intervalos de cinco minutos. Se observó, de acuerdo al estudio, un aumento en los niveles de adenosina, un compuesto natural que funciona, entre otras cosas, como un analgésico local.

Y a partir de ahí, los autores -dando por sentada la eficacia de la acupuntura- saltan a la conclusión  de que la adenosina media en sus efectos y que la interferencia en el metabolismo de la adenosina puede prolongar sus beneficios clínicos.

El hecho de que, ante una lesión, el organismo active mecanismos para regular el dolor es difícilmente una noticia. Sin embargo, el posible mecanismo a través del cual esto sucede es el gran mérito de este estudio, e incluso podría abrir la puerta al desarrollo de un nuevo tipo de analgésicos.

Y es precisamente eso lo que hace más decepcionante el afán de Nedergaard y su equipo por usar el estudio para darle una muy necesitada credibilidad a la práctica de la acupuntura, tarea en la que falla por varias razones:

  • Hay un sesgo muy evidente: el estudio y  el comunicado de prensa que lo acompaña están llenos de falaces apelaciones a la antiguedad y a la popularidad, llegando incluso a mencionar al Internal Revenue Service (la agencia encargada de recaudar impuestos en Estados Unidos y que, por razones obvias, no suele ser citada como una autoridad en temas de ciencia y medicina). Uno de los investigadores del equipo de Nedergaard, Jurgen Schnermann, está casado con Josephine Briggs, directora del Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria, agencia gubernamental que ha sido duramente criticada por el poco rigor con el que evalúan las modalidades de medicina alternativa.
  • El estudio presenta algunos problemas: uno de ellos es la escala. Como Orac escribe en Respectful Insolence, las distancia entre el punto en el que se clava la aguja y los nervios y otros tejidos de la pata son de milímetros en el caso de ratones, y de centímetros en el caso de seres humanos. El estudio no especifica los diámetros de las agujas utilizadas, lo cual complica más la cuestión. Será interesante saber hasta que punto las mismas observaciones pueden ser replicadas en humanos.
  • El estudio se limita a un sólo punto de acupuntura. La mayoría de los estudios serios que se han realizado en torno a esta práctica han demostrado, de forma consistente, que no tiene importancia el punto en el que se clava la aguja, dando al traste con el principio fundamental en el que se basa la práctica: la existencia de los míticos meridianos, canales por donde circula el no menos imaginario qi, o energía vital. El uso de algún punto adicional como control hubiese sin duda beneficiado al estudio.

Y es precisamente el uso de ese punto de acupuntura específico el que pone en evidencia el por qué el estudio de Nedergaard, pese a sus méritos, falla al tratar de explicar por qué funciona la acupuntura: ni siquiera es consistente con sus principios.

Como mencionamos anteriormente, el punto utilizado en el estudio de Nedergaard es el denominado Zusanli (足三里) o ST36, uno de los 365 puntos clásicos y que, de acuerdo a los textos en los que se basa la práctica de la acupuntura, está indicado para el tratamiento de síntomas como el dolor abdominal, vómito, diarrea, epilepsia y vértigo. No parece ser una casualidad que el estudio omita mencionar estas indicaciones.

Para que pudiera afirmarse que el estudio observó un efecto consistente con las afirmaciones de la acupuntura, dicho efecto tendría que haber sido aliviar cualquiera de los síntomas mencionados arriba, y no el limitado efecto analgésico local que en realidad se observó.

El estudio de Nedergaard, cuando sea replicado exitosamente por otros investigadores, comprobará la existencia de un mecanismo por medio del cual el organismo regula el dolor de forma local ante una lesión.

La acupuntura, por otro lado, se basa en la creencia de que puntos específicos en la piel regulan la energía vital, y por tanto, el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo. Es evidente que ese supuesto nada tiene que ver con las conclusiones del estudio.

Ahora bien, obtengamos algo de perspectiva: ¿qué es lo que realmente afirman los promotores de la acupuntura?

Una búsqueda de Google usando la palabra ‘acupuntura’ nos arroja, como primer resultado, el link del Medical Digitus Deus – Centro Profesional de Acupuntura, en donde se afirma que la acupuntura es apropiada para el tratamiento de parálisis facial, fatiga crónica, gastritis, diabetes, artritis y sobrepeso, entre otras condiciones. Otro sitio afirma que puede usarse para tratar impotencia sexual, problemas de riñón y hemorroides.

Los promotores de la acupuntura han reaccionado a la publicación de este estudio como si en realidad fuese evidencia de algo, pero, ¿cómo explica el estudio de Nedergaard que la acupuntura funcione para controlar el sobrepeso? ¿De qué forma la adenosina liberada al clavar y hacer rotar una aguja puede ayudar a una persona con gastritis? ¿Cómo es que se pueden usar agujas para curar las hemorroides?

Pensándolo bien, hay cosas que quizás sea mejor no preguntar.

El problema del estudio de Nedergaard no son sus conclusiones, sino la forma en que son presentadas de una forma engañosa, con el propósito de darle a la acupuntura una credibilidad que no ha obtenido por mérito propio. Desafortunadamente, los medios no han abordado el tema de forma crítica (no que uno espere que lo hagan), y le han dado a los promotores de esta pseudociencia un arma más para promoverse como una práctica legítima.

Noticias: seguimos sin ser el centro del Universo

Y ni siquiera de la Tierra. Pero antes, un poco de historia muy antigua.

Hace unos setenta y tantos mil  años, en lo que hoy es el lago Toba, en Indonesia, un volcán entró en erupción. Pero no fue una erupción cualquiera: se calcula que la erupción del Toba fue cien veces más poderosa que la del Tambora en 1815, que es la más fuerte registrada en tiempos históricos y que mató a más de setenta mil personas.

Pero la explosión no fue el problema: se estima que el Toba arrojó a la atmósfera alrededor de tres mil kilómetros cúbicos de lava, roca y, sobre todo, cenizas. Las cenizas se dispersaron en la atmósfera y bloquearon la luz del sol por casi una década. Sin luz del sol las plantas mueren, y los animales que se alimentan de ellas se quedan sin merendar, iniciando un efecto dominó que afecta a toda la cadena alimenticia.

Y eso incluyó a nuestros antepasados: se estima que por ese entonces la población de seres humanos disminuyó a tan sólo unos pocos miles. En pocas palabras: una erupción volcánica empujó a nuestra especie al borde de la extinción.

Setenta y tantos mil años después somos testigos de un fuerte terremoto en Haití. Y algunas semanas después, un terremoto más intenso golpea el sur de Chile. Y la historia se repite en Turquía y en Japón y en el momento en que escribo esto, en Cuba. Y no incluyo en la lista al ocurrido ayer aquí en México porque 4.9 grados no impresionan a nadie.

Y no falta que digamos alarmados que nunca antes habían ocurrido tantos terremotos, ignorando que hace tan sólo doscientos años no había internet ni satélites -ni siquiera telégrafos- y de un terremoto en el extremo sur del continente no nos habríamos enterado en meses. Y aún eso es dudoso: en ese entonces áreas muy grandes del globo estaban deshabitadas y catástrofes tan grandes podían ocurrir sin que nadie se diera cuenta.

Hace tan sólo ciento dos años un evento como el de Tunguska, que en un área poblada hubiese causado cientos de miles de víctimas, pasó relativamente desapercibido a razón de haber ocurrido a la mitad de Siberia.

Pero eso no es todo: después de asumir que nunca antes en la historia habían ocurrido tantas catástrofes naturales (los dinosaurios respetuosamente se abstienen de dar su opinión), pasamos a la verdadera estulticia: buscar culpables (¡¡son los norteamericanos usando sus armas con algún malvado propósito!!) o proyectar nuestras propias ideas imaginándonos que la naturaleza nos está diciendo que dejemos de comer hamburguesas y que elevemos nuestra conciencia -lo que sea que eso signifique.

Nuestros antepasados la pasaron muy mal cuando hizo erupción el Toba y por lo que sabemos no usaban bolsas de plástico cuando iban al supermercado. Y las catástrofes continuaron ocurriendo por milenios hasta el día de hoy. ¿Será que somos de lento aprendizaje y no entendemos lo que la Tierra nos ha querido decir? ¿O más bien es que nuestro planeta necesita mejorar sus habilidades de comunicación?

No, no es nada de eso. Es cuestión de adquirir un poco de perspectiva.

Vivimos sobre unas gigantescas placas de roca que flotan a la deriva sobre un mar de minerales fundidos. Esas placas se amontonan entre si y chocan unas contra otras con una fuerza espectacular. En ocasiones, la roca fundida sobre la que flotan aflora violentamente hacia la superficie.

Encima de esas placas hay enormes cantidades de gases y agua interactuando en formas poco predecibles y desencadenando cantidades enormes de energía en forma de viento, tormentas y relámpagos.

Todo eso ocurre en un esferoide que gira a una velocidad increíble sobre su propio eje. Y por si fuera poco, también gira velozmente alrededor de una reactor de fusión nuclear millones de veces más grande que ella. Y en el mismo sistema solar hay montones de cosas que pueden (y eventualmente lo harán) hacer colisión con nuestro planeta.

Y un poco más lejos: agujeros negros supermasivos, estrellas que estallan arrojando mortales rayos gama y muchas otras cosas que no conocemos,  que ni siquiera podemos imaginar y que pueden arruinarnos la tarde de maneras espectaculares.

Llevamos tan poco tiempo en este planeta que se nos hace difícil comprender que hay una larga lista de catástrofes que pueden ocurrir -y que tarde o temprano lo harán.

Si todos los años hay terremotos, siempre habrá algún año con un mayor número de estos. Si ahora habemos seis veces más personas en el planeta que hace doscientos años, ahora es más probable que un desastre natural golpeé un lugar densamente poblado. Si ahora tenemos Twitter y canales de noticias por cable, ahora nos vamos a enterar de cualquier catástrofe que ocurra en el mundo en el momento en que suceda.

Estemos o no por aquí, las placas tectónicas seguirán acomodándose y reacomodándose. Los volcanes seguirán haciendo erupción. El planeta seguirá enfriándose y calentándose. Rocas del espacio seguirán estrellándose con nuestro planeta. Eso a ocurrido desde mucho antes de que apareciéramos como especie, seguirá ocurriendo cuando hayamos desaparecido, y terminará hasta que un día el planeta sea destruído -lo más probable, por el propio sol.

Y eso nada tiene que ver con nuestra conciencia, nuestras vibraciones ni nuestro karma. De hecho, creo que es un poquitín (y con ‘un poquitín’ quiero decir ‘demasiado’) arrogante creer que todas las fuerzas de la naturaleza tienen como propósito enviarnos mensajes ambiguos.

Pero si tiene que ver con nuestra capacidad para entender esos fenómenos y usar ese conocimiento para mejorar nuestras probabilidades de sobrevivir a ellos.

Leo el exhorto que un ‘maestro ascendido’ les hace a unos ‘trabajadores de la luz’ (¿electricistas?) a estar preparados y a elevar sus ‘frecuencias’, ya que los terremotos recientes son una señal de que la humanidad está por entrar a un nuevo plano de conciencia, y que eso ocurrirá antes de que termine este mes.

Leo y me causa gracia, por que un bonito chasco se van a llevar el primero de Abril.

Sobre el Balance Bioenergético (parte III de III)

“Legalmente, no se supone que debemos decirlo, pero puede fulminar cualquier enfermedad”

Esas son las palabras que Sygrid Myers le dirigió a un reportero que visitó su clínica de Tulsa, Oklahoma en 2005, después de la muerte de una de sus pacientes, una mujer de 59 años de nombre JoAnn Burgraff. En realidad una masajista, Myers había tratado a Burgraff durante un año con un máquina del tamaño de una caja de zapatos de la que salían electrodos que se sujetaban a su frente, muñecas y  tobillos, y que a su vez se conectaba a una computadora personal. El dispositivo era, supuestamente, capaz de detectar y curar una buena cantidad de enfermedades. Sin embargo, no detectó la leucemia que al final le costó la vida a la señora Burgraff.

El dipositivo en cuestión se trataba de un EPFX (Electro Physiological Feedback Xrroid, o Xrroid de Bio-retroalimentación electrofisiológica). Dependiendo de la versión, también se le conoce como QXCI (Quantum Xrroid Consciousness Interface), y sobre todo como SCIO (Scientific Consciousness Interface Operation). Recientemente, un dispositivo conocido como LIFE System ha aparecido en escena, fabricado y promovido por un antiguo socio del inventor de el aparato, un excéntrico sujeto de nombre William Nelson.

Pero, ¿quién es William Nelson? Si hacemos caso a su currículum (PDF) y a las muchas biografías que se pueden encontrar en internet, Nelson es la mente más brillante de nuestra época: portador de ocho doctorados en las más diversas áreas -desde la medicina hasta el derecho internacional, pasando por la ingeniería y la física cuántica-, inventor -en plena adolescencia- del dispositivo de navegación que permitió traer de regreso a la Tierra a los astronautas de la fallida misión Apolo 13. Pese a su talento para las Matemáticas y la Ingeniería, y por instrucción directa de Dios, se dedicó a reescribir la Biología Molecular, convirtiéndose en pionero en la aplicación de la mecánica cuántica en la medicina. También es una autoridad mundial en campos tan diversos como la homeopatía, la educación y la filosofía oriental. Además, bajo la identidad de su alter ego, Desiré Dubounet, es un exitoso productor de cine y cantante.

Un verdadero hombre del Renacimiento, pues. Según sus seguidores -y es que tiene una red de ellos que raya en lo sectario- ha sido nominado en numerosas ocasiones para el premio Nobel de Medicina.

Desde luego, mal haríamos en creernos las credenciales del señor Nelson sin indagar un poco, si acaso sólo como precaución en caso de que haya alguna pequeña exageración en ellas.

No es inusual leer o escuchar que curanderos, ufólogos y expertos en tal o cual superchería afirman trabajar o haber trabajado para la NASA, y hay una razón para ello: la NASA delega muchas de sus tareas a empresas privadas, y no faltan los empleados de estos contratistas que lo aprovechan para estirar un poco la verdad y decir que han trabajado para la NASA. Aclaración un tanto ociosa, pues aunque hubiesen participado directamente en el programa espacial, ello no le da validez a sus argumentos.

Los títulos y doctorados que afirma tener los podemos dividir en dos grupos: los que no existen y los que fueron otorgados por instituciones sin acreditación, como la desaparecida Lafayette University, identificada a finales de los ochentas por agencias federales de Estados Unidos como una organización fraudulenta que otorgaban títulos sin validez a cambio de dinero. Nelson también recibió títulos de la American Nutrimedical Association, una organización que operaba de la misma forma y de la cual además fue presidente. Otra cosa que habría que tomar en cuenta es que es imposible encontrar en la literatura médica un sólo trabajo de su autoría.

Y su talento artístico no lo discutimos. No por que sea algo subjetivo, sino por que hacerlo implicaría someter nuestros ojos y oidos a un terror indescriptible. Si el lector aún insiste en formarse una opinión, puede darse una vuelta por el canal de YouTube de su banda, que está hecho del mismo material con el que se hacen las pesadillas.

Lo que en realidad sabemos de William Nelson es que durante los ochentas, mientras trabajaba medio tiempo como profesor de Matemáticas en Colorado, inventó la primera versión de su máquina prodigiosa: el EPFX. Fundó una compañía, de nombre Eclosion, y solicitó ante la FDA (agencia que regula la fabricación y venta de medicamentos, alimentos y dispositivos médicos) la autorización para comercializar su invento. Dicha solicitud se hizo declarando que el EPFX se trataba de un dispositivo de biofeedback, lo que implicaba que su uso para cualquier otro fin -incluyendo el diagnóstico y cualquier tipo de terapia- sería ilegal.

Desde luego, esa pequeña restricción no fue un obstáculo para Nelson: en la práctica es difícil hacer cumplir ese tipo de regulaciones -no es coincidencia que otros fabricantes de dispositivos similares operen de la misma forma. Al poco tiempo Nelson ya operaba una red de distribuidores y terapeutas promoviendo el EPFX como un dispositivo capaz de diagnosticar y curar enfermedades. Y lo hizo de una forma tan poco discreta que en poco tiempo logró atraer la atención de los reguladores: en 1992 la FDA le solicitó abstenerse de hacer afirmaciones acerca de la capacidad terapéutica del EPFX. Nelson hizo caso omiso a la advertencia, por lo que terminó siendo acusado de fraude. Para el año siguiente ya había huido de Estados Unidos, en donde ahora está considerado como un fugitivo federal.

A partir de ese momento, desde el exilio en Hungría y sin interferencia de las autoridades, construyó un verdadero imperio alrededor de su invento. Tiene distribuidores en más de treinta países, que no sólo se dedican a la comercialización de los dispositivos, sino que también se encargan de la capacitación y certificación de sus compradores, redondeando los ingresos por la venta de máquinas.

A pesar de su calidad de fugitivo, Nelson pudo tomar ventaja (hasta hace poco tiempo) del poco alcance de la FDA: los dispositivos continuaban sido importados por distribuidores de Estados Unidos usando el viejo y comprobado truco de declararlos como equipos de biofeedback.

Como explicamos en la primera parte de esta entrada, el biofeedback es una práctica de relajación que utiliza dispositivos capaces de medir -entre otras variables- la resistencia eléctrica de la piel para determinar que tan excitado o alterado se encuentra uno. Es la misma tecnología que usan los detectores de mentiras: cuando uno está nervioso suda, y eso hace que fluctúe la resistencia eléctrica de la piel. Y en realidad eso es lo que único que pueden medir dispositivos como el EPFX.

Desde luego, una explicación tan sencilla no sirve para venderlo como una máquina que diagnostica y cura casi cualquier cosa. Para eso se necesitan explicaciones rebuscadas llenas de jerigonza pseudocientífica. De acuerdo a un documento que lleva el título de Manual de Conceptos Científicos(PDF), del cual Nelson aparece como autor:

SCIO, (DEL LATÍN SABER), ES UN SISTEMA COMPUTARIZADO QUE VA CONECTADO AL DISPOSITIVO TRANSDUCTOR DIGITAL Y ELECTRODOS DE GRAFITO, (5), AL CUERPO HUMANO PARA RECIBIR SEÑALES BIOELÉCTRICAS QUE SON GENERADAS POR EL MOVIMIENTO ATOMÍSTICO MOLECULAR DE LAS ESTRUCTURAS CELULARES Y/O RECIBE Y RESPONDE A LOS POTENCIALES ELECTROMAGNÉTICOS DE LOS ELEMENTOS QUÍMICOS, BIOLÓGICOS DE COMPUESTOS QUE SE UTILIZAN PARA HACER REACCIONAR ELÉCTRICAMENTE AL CUERPO HUMANO.TAMBIÉN DETECTA LAS ESFERAS EMOCIONALES EN SU INTERRELACIÓN CON EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL Y PERIFÉRICO, SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO, ENDOCRINO POR MEDIO DE LOS NEUROTRANSMISORES. ESTE CONJUNTO DE SEÑALES BIOELECTROMAGNETICAS LOS DENOMINAMOS REACCIONES A ESTÍMULOS ELECTROFISIOLÓGICOS QUE SON DE NATURALEZA QUÍMICA, BIOQUÍMICA, NOSODES, ALERSODES, HOMEOPÁTICOS, PRODUCTOS FARMACÉUTICOS, QUÍMICOS TÓXICOS, QUÍMICOS NO TÓXICOS, TODOS LOS NUTRIENTES: VITAMINAS, MINERALES, ENZIMAS, BACTERIAS, PARÁSITOS, VIRUS ETC….. TODA LA AMA DEL MEDIO AMBIENTAL E INTERNO QUE EMITEN SEÑALES BIOFOTONICAS Y/O ELECTROMAGNÉTICAS, TODO ESTE MECANISMO QUE NACE Y SE MANIFIESTA POR LA MECÁNICA CUANTICA.

EL SISTEMA SCIO ES A SEMEJANZA DE LA CONEXIÓN BIOCIBERNETICA COMO EL DE LOS SISTEMAS DE NEUROLINGÜISTICOS.

EL SISTEMA SCIO ES EL RESULTADO DE UNA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA EN EL MUNDO DE LA MECÁNICA CUANTICA Y/O BIOLÓGICO – BIOFOTONICO, ESTA INVESTIGACIÓN HA SIDO PLASMADA POR EL DR. WILLIAM NELSON DURANTE 30 AÑOS.

La Mecánica Cuántica es la física de lo muy pequeño: átomos, electrones y demás partículas subatómicas. Y aunque ciertos fenómenos inusuales que ocurren a esa escala han sido (ab)usados para darle credibilidad a ciertas creencias (y ese es un tema que amerita una entrada aparte), hay otra forma más práctica en la que ha sido utilizada por charlatanes para justificarse: apelar a su atractivo como algo novedoso y complejo para legitimar sus tomaduras de pelo.

Cuando nuevos conceptos científicos o tecnológicos son introducidos, es inevitable que los vendedores de remedios milagrosos saquen ventaja de un público poco familiarizado con ellos. Al presentarse como expertos y utilizar un lenguaje rico en tecnicismos, ganan la credibilidad que no pueden obtener por el mérito de sus ideas. El siglo pasado, cuando la tecnología de la radiodifusión era algo nuevo, charlatanes como Albert Abrams construyeron (y vendieron) máquinas que prometian curar a distancia por medio de ondas de radio. En el siglo XIX sucedió lo mismo con el electromagnetismo. Y puedo apostarles una cena a que, en pocos años, palabras como ‘supercuerdas’ y ‘energía obscura’ entrarán al vocabulario de los charlatanes de la salud.

Pero la cuántica no es el único concepto del que se apropia el señor Nelson para ocultar la naturaleza irracional de su teoría. El documento citado está lleno de conceptos científicos y matemáticos utilizados completamente fuera de contexto: biofotónica, transformada de Fourier, fractales, holográfico, subespacio y un largo etcétera, mezclados con conceptos más vagos como conciencia, superconciencia y energía perversa. Y a esta mezcla le agrega conceptos de acupuntura y homeopatía, dando como resultado un inaccesible y a simple vista impresionante fundamento científico.

Pero basta observarlo con detenimiento para darse cuenta de que no es más que jerigonza sin sentido. Es revelador que un documento de ese tipo esté dirigido no a los pacientes, sino a los usuarios del EPFX, quienes suelen ser creer en las explicaciones de Nelson sin un gramo de escepticismo. Eso, o simplemente es un caso más del emperador contonéandose en sus ropajes invisibles.

Los que ofrecen servicios haciendo uso del EPFX/SCIO -que son los que a fin de cuentas tienen la tarea de atraer pacientes- tienen una manera más accesible de explicarlo. De acuerdo al sitio de Conciencia Holística, organización que ofrece ‘consultas’ por medio del SCIO. Las negritas son mías.

La Sanación con el manejo de la Energía Cuántica estimula y  armoniza tu sistema energético, sanando y curando casi todas las enfermedades físicas, mentales y emocionales. Por medio de la Sanación con el manejo de la Energía Quántica estimulando y armonizando los centros ganglionares correspondientes al sistema eléctrico conocido como Yin y Yan se logran el alivio, sanación y curación de casi todas las enfermedades.

* La Sanación Físicamente reestructura el Balance de todos los Sistemas. Sistema Circulatorio, Sistema Nervioso, Sistema Óseo, Sistema Muscular, Sistema Endocrino, Sistema Reproductor, Sistema Linfático, Sistema Respiratorio,Sistema Digestivo, Sistema Inmunológico.

* La Sanación, Emocionalmente da un equilibrio permitiendo el flujo y la transformación de las impresiones humana y así poder expresarnos en una atmosfera de Amor Incondicional.

* La Sanación, Mentalmente funciona como un despertar de sugerencias, ideas y motivaciones que ayudan a aclarar conceptos, juicios y creencias erradas.

* La Sanación, Espiritualmente fortalece al ser para que pueda tomar aquellas decisiones que lo coloquen, lo mantengan y le hagan avanzar por el camino de la luz.

Más accesible, si. Pero nunca dije que tuviese más sentido. Pero van más allá, y se esfuerzan para llegar a donde ningún charlatán ha llegado jamás:

Nuestro avanzado Sistema de Biofeedback, Bioresonancia y TENS, trabaja a través del sub-espacio localizando la energía de la persona en cuestión, y de esta forma es posible aplicarle nuestras terapias desde la comodidad de su casa o en donde quiera que usted se encuentre. Para las mentes no científicas esto puede sonar misterioso, poco creíble e inexplicable; sin embargo, gracias a la Física Cuántica y a SCIO (nuestro Sistema) es posible todo esto y con resultados palpables y satisfactorios.

[..]

Te atendemos en cualquier lugar del mundo.

Al nacer imprimimos en el mundo una huella energética única. Así como todas las personas, sin excepción, tenemos nuestro sello Bioquímico único que nos identifica, el cual conocemos por el nombre de ADN, también tenemos nuestro sello Biofísico único, el cual es la energía que conforma nuestro ser. Gracias a nuestro avanzado sistema de Biofeedback y Bioresonancia, SCIO puede localizar su campo energético sin importar la distancia o su ubicación física.

Leyeron bien. Terapias a distancia. Por medio del subespacio. Saquen sus propias conclusiones.

Desde luego, más abajo aclaran que no se trata de un diagnóstico. Y también tienen un aviso en el que aclaran que ellos no hacen diagnósticos médicos, que lo de ellos es el balance y la sanación. Aunque no aclaran cual es la diferencia.

Guiémonos por el simple sentido común: las enfermedades tienen causas y mecanismos de acción muy diversos, y por eso existen métodos igual de variados para diagnosticarlas, prevenirlas y curarlas. Un dispositivo capaz de detectar una cantidad tan grande y diversa de enfermedades tendría que sintetizar una cantidad igual de variada de métodos y tecnologías. El EPFX/SCIO/QXCI es una máquina incapaz de diagnosticar enfermedades. Tampoco puede curarlas -y mucho menos a distancia. La mente detrás de esta máquina no es un científico reconocido: es un mentiroso crónico con un ego descomunal y que opera desde Hungría por que en su país está considerado como un criminal.

Y por si eso fuera poco, su interfaz es espantosa.

Un criminal para el que últimamente no todo ha sido miel sobre hojuelas. A raíz de la investigación publicada por el Seattle Times a finales de 2007, la FDA finalmente tomó cartas en el asunto: en 2008 emitió una alerta de importación que en la práctica prohibe introducir equipos EPFX a Estados Unidos y que fue reiterada en Septiembre del año pasado. En Canadá, nueve días después de que la Canadian Broadcasting Corporation transmitiera un reportaje abordando el tema, la licencia para comercializar el dispositivo fue suspendida por Health Canada, la agencia regulatoria de ese país.

Y mientras autoridades como las de Canadá y Estados Unidos caminan -aunque con pasos tímidos- en la dirección correcta, en nuestro país los negocios siguen sin interrupción para Nelson y sus distribuidores. La IMUNE (International Medical University of Natural Education), organización ‘educativa’ a través de la cual Nelson ofrece cursos y certificaciones en torno al uso del EPFX, celebra con cierta frecuencia congresos en nuestro país, a los que suele acudir Nelson, acompañado de un peculiar elenco de naturópatas, acupunturistas, practicantes de medicina ortomolecular y similares, al que suelen unirse uno o dos ponentes extraídos del talento local.

Incidentalmente, en los congresos realizados en Cancún, en 2008, y en Acapulco el año pasado, uno de los ponentes fue nada más y nada menos que un viejo conocido de este blog: el doctor Cuauhtémoc Hernández Maya.

Creo que ahora entiendo el porqué de lo extenso y vehemente de sus comentarios.

Por lo general, las personas que ofrecen servicios de diagnóstico y terapia basados en dispositivo como el EPFX, el Pap-Imi o los sistemas de medición de meridianos no tienen preparación formal en el área médica. En otros casos se trata de médicos de verdad que por alguna razón deciden echar por la borda la ética profesional y sacar ventaja de lo aparentemente maravillosos que resultan estos aparatos.

Al final las credenciales de la persona que ofrece diagnosticar y curar con estas máquinas son algo secundario. El hecho es que estos dispositivos no sirven para diagnosticar enfermedades. Y mucho menos pueden curarlas. Y aunque por si mismos usualmente son inofensivos, en realidad representan un severo riesgo para los pacientes.

En el mejor de los casos, sus diagnósticos imaginarios le permitirán al terapeuta (a falta de mejor palabra) venderle al paciente curas igualmente imaginarias. El paciente, que paga con dinero no imaginario, sale perdiendo.

Pero estamos hablando de salud. Someterse a un ‘tratamiento’ basado en una de estas máquinas milagrosas implica invertir tiempo y dinero que pueden hacer mucha falta cuando se está lidiando con una enfermedad de verdad.

Las personas que afirman curar con estas máquinas suelen presentarse como sanadores que comprenden a sus pacientes. Hablan de balance, de naturaleza y de amor.

Pero en el fondo no hacen otra cosa que aprovecharse (a veces sin darse cuenta: algunos están muy bien adoctrinados),  de la preocupación -y muchas veces de la desesperación- de personas quizás poco informadas, pero a fin de cuentas inocentes.

“Un idiota del trigésimo tercer grado”

Hacia finales de 1905 Mark Twain había pasado por una serie de tragedias: había perdido a su hija Susy como consecuencia de una meningitis, y tenía poco que Olivia Langdon, su esposa, había sucumbido ante un padecimiento cardiaco. Y él mismo no se hallaba bien de salud -de hecho se hallaba en sus últimos años.

Por esa época recibió una carta, firmada por un tal J.H. Todd (uno de tantos charlatanes vendedores de curas y remedios que hacían su agosto por esas épocas), acompañada de un panfleto que hablaba maravillas de un remedio llamado Elíxir de la Vida, que afirmaba curar, entre otras muchos padecimientos, la meningitis y la difteria (enfermedad que décadas antes había matado a su primer hijo). La respuesta de Twain, dictada de inmediato a su secretaria, fue la siguiente:

Noviembre 20, 1905
J.H. Todd
1212 Webster St.
San Francisco, Cal.

Estimado Señor:

Su carta es, para mi, un acertijo sin solución. La caligrafía es buena y muestra un carácter considerable, e incluso hay rastros de inteligencia en lo que usted dice. Sin embargo, la carta y la publicidad que la acompaña afirman ser obra de la misma mano. La persona que escribió la publicidad es sin duda el individuo vivo más ignorante en el planeta; además es sin duda un idiota, un idiota del trigésimo tercer grado, un heredero de una ancestral procesión de idiotas que se remonta hasta el eslabón perdido. Es para mi un acertijo cómo la misma mano pudo escribir su carta y también su publicidad. Los acertijos me molestan, los acertijos me irritan, los acertijos me exasperan; y siempre, por un momento, motivan en mi un poco amable estado mental hacia la persona que me los ha impuesto. Dentro de algunos momentos mi resentimiento se habrá disipado, e incluso probablemente oraré por usted; pero mientras aún hay tiempo me apresuro a desear que tome por error una dosis de su propio veneno, y caiga rápidamente a la condenación a la que usted y los demás asesinos vendedores de curas se han ganado sin remordimiento y que tanto merecen.

¡Adieu, adieu, adieu!

Mark Twain.

Pueden ver la carta original aquí.

Sobre el Balance Bioenergético (parte II de III)

En Noviembre de 2007, Jay Inslee, congresista por un distrito del estado de Washington, Estados Unidos, solicitó a raíz de una serie de reportajes publicados por el Seattle Times, que se iniciara una investigación con el fin de detectar las redes de fabricación y distribución de dispositivos médicos fraudulentos. Su esfuerzo se enfocó, aunque no de manera exclusiva, al llamado PAP-IMI (Pap-Ion Magnetic Inductor, o Inductor Magnético de Iones), un aparato de 120 kilogramos que es tan inefectivo como los dispositivos de los que nos ocupamos en la entrada anterior, pero más peligroso.

El PAP-IMI está parcialmente nombrado en honor a su inventor, un profesor de Matemáticas griego de nombre Pannos Pappas. De acuerdo al reportaje del Seattle Times, Pappas utilizó el PAP-IMI para tratar el dolor de espalda de Charles “Chuck” Wallach, un ex vendedor de seguros de California. Debido al aparente éxito del tratamiento, Wallach y Papas se asociaron para comercializar las máquinas en Estados Unidos.

Su primer paso fue, en 1995, solicitar la aprobación de la FDA, que previsiblemente fue denegada debido por falta de información y evidencias. Esto no desanimó a Pappas y a Wallach, quienes hallaron una ingeniosa forma de burlar las regulaciones: importaron -bajo declaraciones aduanales falsas- los dispositivos desde Grecia. Porsteriormente contrataron a un IRB (un regulador privado a quien la FDA puede regular algunas funciones) de nombre BioMed para que iniciara un ensayo clínico, lo que les permitiría distribuir y utilizar los dispositivos. Desde luego, dado que se trataba (al menos en nombre) de un ensayo clínico, existían condiciones: no hacer uso de los dispositivos con fines comerciales y reportar cualquier lesión o fallecimiento. Wallach abrió en la ciudad de Los Angeles una clínica de nombre Bio-Energy Services, en donde daba tratamiento utilizando el PAP-IMI y desde donde promovía y vendía los dispositivos.

Durante los siguientes años Wallach recibió advertencias y quejas de personas que habían adquirido el PAP-IMI, e incluso de sus propios empleados, pues los dispositivos estaban notablemente mal ensamblados y Wallach no tenía el menor empacho en hacer afirmaciones exageradas acerca de sus capacidad terapéutica (por ejemplo, que podían curar el cáncer).

A pesar de ello, Wallach continuó vendiendo dispositivos y operando su clínica sin mayores sobresaltos hasta 2002, cuando BioMed, el regulador independiente cuyo trabajo era supervisar el ensayo clínico, finalmente descubrió que muchos aparatos habían sido vendidos a personas e instituciones que no formaban parte de este. Poco después salió a la luz que Lifeworks Wellness Center, una clínica de Florida que participaba en la prueba, había omitido reportar oportunamente la muerte de dos pacientes pocos días después de haber sido tratados con el PAP-IMI. Ante esta negligencia y otras acusaciones que he habían acumulado, BioMed canceló el estudio y ordenó que se detuviera el uso de los dispositivos.

Sin embargo, esto tampoco detuvo a Wallach.

Meses después, la FDA inspeccionó la clínica y, pese a constatar las múltiples faltas -incluyendo presenciar como un bebé con cáncer era tratado con el PAP-IMI-, decidió no cerrar ni suspender su operación, sino continuar la investigación en colaboración con las autoridades sanitarias del estado de California. Por su parte, Wallach recurrió a TABS, otro regulador privado con sede en Texas, para iniciar una nueva prueba clínica y poder continuar vendiendo y utilizando los dispositivo,s libre del escrutinio de las agencias reguladoras.

En Marzo de 2003 una mujer de 68 años de nombre María Silva falleció mientras recibía tratamiento con el PAP-IMI. Silva tenía un padecimiento cardiaco que la ponía en un severo riesgo al someterse al tratamiento. En respuesta a este fallecimiento, el fiscal del condado de Los Angeles finalmente inició un proceso penal en contra de Wallach, quien murió en 2004, escapando de cualquier consecuencia legal. En 2005, la FDA ordenó a Pappas detener las pruebas clínicas, haciendo ilegal el uso del PAP-IMI dentro de Estados Unidos, pero dejando atrás decenas de máquinas, algunas de las cuales siguen siendo utilizadas de forma clandestina.

Aunque los distribuidores estadounidenses recibieron un duro golpe por esas regulaciones, el doctor Pappas ha continuado sus negocios en el resto del mundo -incluyendo nuestro país. Pero antes de abordar ese tema, será buena idea tocar el muy importante tema de qué es el PAP-IMI, cómo se supone que funciona y por qué es una pérdida de tiempo y dinero ser tratado con este.

Pannos Pappas demostrando, por alguna razón, que el dispositivo de su invención puede sacar chispas.

El sitio de internet del PAP-IMI es tan esclarecedor como bien diseñado, pero incluye un link hacia el sitio en el que Pappas publica las investigaciones que fundamentan su invento, y en el que sin ningún pudor (ni sustento: su demostración matemática no tiene sentido), afirma que E = mc2 describe incorrectamente la equivalencia entre masa y energía, y afirma que la ecuación correcta es E = kmc2. Además, en un giro propio de historia de origen de algún superhéroe de la guerra fría, habla de reacciones nucleares a nivel biológico. Es un poco difícil criticar el fundamento científico del PAP-IMI en base al contenido de este sitio, pues es increíblemente confuso (y el que la persona que lo escribió no domine el idioma Inglés no ayuda en mucho).

Afortunadamente, quienes hacen negocio con el PAP-IMI en nuestro país tienen una idea marginalmente mejor de cómo diseñar un sitio de internet (y de cómo dar explicaciones más o menos legibles):

Este nuevo y sorprendente aparato médico, produce un “Micro-Relámpago/Rayo de inmenso poder. PAPIMI genera un micro-pulso de 200-300 nanosegundos (menos de una millonésima de segundo), que produce una onda magnética que penetra 40 cm. de profundidad, sin generación de calor, para el tratamiento de dolor intenso. Los pulsos de alta frecuencia son tan cortos que pasan a través de la membrana del citoplasma a través de los canales iónicos.  Los paquetes de pulsos rápidos actúan mediante un poderoso impacto en la estructura intracelular permitiendo cambiar su equilibrio bioquímico. Un campo magnético, como el inducido por el PAP IMI es capaz de penetrar casi todas las sustancias. A medida que cambia el campo en el breve lapso de duración de su pulso, expandiéndose y colapsándose   en menos de una diezmillonésima de segundo, origina una pequeña corriente que proporciona bioenergía a las células.  La eficacia terapéutica del electromagnetismo para tratar enfermedades  ha sido demostrada por una investigación realizada en la University of  Southern California  y publicada en la prestigiosa revista científica New Scientist Magazine.  El trabajo confirma que los paquetes de pulsos electromagnéticos de nanosegundo (millonésimas de segundo) pueden pasar a través de la membrana exterior de las células sin dañarlas y modificar su interior lo que, según los investigadores, permite tratar de forma efectiva enfermedades crónico degenerativas.

De acuerdo a esta explicación, el efecto del PAP-IMI es un supuesto cambio a nivel molecular en las células, por efecto de una rápida sucesión de pulsos electromagnéticos (descrito como un rayo de inmenso poder). Es evidente que esta nueva tecnología no es más que una versión reempacada y reetiquetada de la también inútil magnetoterapia. En realidad, los campos magnéticos no tienen ningún efecto en la composición molecular de las células y tejidos. Para lograr un efecto ionizante de ese tipo se tendría que echar mano de (valga la redundancia) la radiación ionizante, y sus efectos suelen ser más dañinos que curativos. Pero no hay que alarmarse, el campo electromagnético del PAP-IMI es, por lo general y en ese sentido, inofensivo.

Y llama la atención que el párrafo comienza afirmando que el PAP-IMI puede tratar el dolor intenso, y termina diciendo que puede tratar de forma efectiva enfermedades crónico-degenerativas.

Esto hubiese sido imposible con cualquier otro sistema o dispositivo, ya que la superficie conductiva de un tejido vivo de acuerdo con la Ley de Gauss, se constituye en un escudo como la “Jaula de Faraday” consecuentemente, la única forma posible de penetración profunda de una energía electromagnética en el tejido vivo es la utilización del principio patentado por el PAPIMI. El proceso nuclear producido por PAPIMI se verifica en forma atérmica, sin que ocurra descomposición de la materia, siendo éste el fenómeno de fusión nuclear más importante y al mismo tiempo más común en biología.

Supongo que con fusión nuclear se refieren a los núcleos celulares. Por que de lo contrario estarían hablando de reacciones nucleares a nivel celular. Y eso tendría implicaciones, digamos, explosivas, si no fuera por que es completamente irreal. Y aunque sus afirmaciones terapéuticas son cautelosas, algunas llaman la atención:

No ha tenido efectos secundarios adversos en más de 1´000,000 de tratamientos. Incluso en aquellas  personas que han usado este aparato todos los días por más de 10 años de exposición continúa.

Otra clínica anuncia tratamientos con el PAP-IMI afirmando que ayuda a mejorar el sistema inmunológico y sirve para tratar alergias, esclerosis múltiple, mal de Parkinson y desórdenes como la esquizofrenia y el síndrome de Alzheimer, que catalogan como psicológicos, demostrando su muy pobre conocimiento médico: la esquizofrenia es un desórden psiquiátrico, y el Alzheimer es neurológico.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre el PAP-IMI y otros dispositivos cuestionables (como los de medición de meridianos de los que hablamos en la entrada anterior)? Si ignoramos el siempre presente riesgo que representan estas prácticas al alejar a los pacientes de terapias y médicos de verdad, al menos los otros cacharros son inofensivos. El PAP-IMI, por el contrario, hace pasar una corriente eléctrica de mayor magnitud a través de una sonda que entra en contacto con el cuerpo del paciente, y eso representa un verdadero peligro, especialmente para personas con padecimientos cardiacos o prótesis o placas metálicas en el cuerpo: el campo magnético puede calentar el metal dentro del cuerpo y causar quemaduras.. La sonda en si misma tiende a sobrecalentarse, y si su revestimiento sufre algún tipo de daño, puede causar lesiones muy graves.

Abordemos ahora la dimensión local de esta problemática: de acuerdo al oficio número 402-07330021790071 emitido por la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), que depende de la Secretaría de Salud, se otorgó al Instituto de Medicina Energética y Biológica, S.C., con sede en Tijuana, Baja California, el registro número 0767E2003SSA para operar el PAP-IMI. Este instituto es el distribuidor de los dispositivos en nuestro país, y al parecer está operado por una doctora de nombre Gloria Godínez Leal, N.D., H.M.D., C.A.

No sólo la Secretaría de Salud ha permitido el uso de este dispositivo. En el sitio de Pappas se anuncia una conferencia, (incidentalmente celebrándose durante los días en que se publica esta entrada) en la unidad de congresos del Centro Nacional Siglo XXI del IMSS, impartida por la doctora Esther del Río Serrano, y en la que aparte del PAP-IMI, se abordan temas tan sugerentes como cristales líquidos, resonancia de alta vibración y acelerador de partículas.

¿Acelerador de partículas? Así es: esta gente tiene una imaginación tan grande como su descaro. Pronostico que antes de que termine este año alguien va a comenzar a dar conferencias acerca de la teoría de supercuerdas y sus aplicaciones en la medicina alternativa.

El PAP-IMI no tiene más fundamento científico que las ideas irracionales del señor Pappas, además de que ha demostrado ser potencialmente peligroso -y en este caso el riesgo que representa va más allá del siempre presente efecto de alejar a los pacientes de terapias que si funcionan. Las personas que ofrecen servicios utilizando este tipo de dispositivos muchas veces hacen afirmaciones poco realistas y no fundamentadas en evidencia.

Sin embargo, nuestras autoridades sanitarias no sólo parecen ignorar el tema, sino que aparentemente han dado luz verde al auge de aparatos milagrosos sin molestarse en averiguar si en realidad son efectivos y seguros. No parece ser coicidencia el que muchas de las clínicas que ofrecen tratamientos utilizando este tipo de dispositivos y otras modalidades de tratamientos cuestionables, se encuentran en ciudades fronterizas o receptoras de turismo internacional: tienen un mercado muy grande en los pacientes que vienen a nuestro país desde otros países -principalmente de Estados Unidos-  a recibir tratamientos que han sido prohibidos en sus lugares de origen.

Sobre el Balance Bioenergético (parte I de III)

Nota: esta entrada es una segunda versión de la que se publicó aquí en Abril de 2009. Hace unos días, una de las personas aludidas en ella, y argumentando su intención de demandar a un servidor si no lo hacía, me solicitó borrar su contenido. Removí temporalmente la entrada, le solicité que me indicara qué información era incorrecta y le pedí que me proporcionara la correcta. Dado que su muy visceral respuesta no fue aclaratoria en ese sentido, decidí no sólo publicarla de nuevo, sino reescribirla por completo.

Son muchos los nombres por los que se le conoce a este conjunto de prácticas: balance o diagnóstico bioenergético, bioresonancia, medicina cibernética, medición de meridianos y medicina cuántica son algunos de ellos. Tienen en común el uso de dispositivos que, de acuerdo a sus proponentes y mediante una supuestamente avanzada tecnología, pueden diagnosticar y curar desde alergias hasta desórdenes nerviosos, pasando por toda clase de enfermedades reales e imaginarias. Todo depende de la imaginación (o el descaro) de la persona que ofrezca este tipo de servicio.

En realidad, estas prácticas no son efectivas y en muchos casos son peligrosas, e incluso mortales. Aunque en México aún no existe ninguna regulación aplicable, su uso ha sido prohibido por autoridades sanitarias de otros países.

No es un fenómeno reciente: los inventores de máquinas con extraordinaria (y nunca comprobada) capacidad para diagnosticar y curar enfermedades han hecho de las suyas desde que a finales del siglo XIX aparecieron las primeras máquinas que prometían curar enfermedades por medio de la electricidad -un fenómeno físico que apenas comenzaba a aplicarse y que era visto como poco menos que magia por la mayoría de la gente. Y esa es precisamente una de las claves para identificar este tipo de tomaduras de pelo: el (mal) uso del lenguaje de la ciencia para dar la impresión de que se trata de una tecnología producto de los últimos avances científicos: al principio era el electromagnetismo, hace cien años eran las ondas de radio y ahora les da por usar la palabra cuántica a la menor provocación.

No obstante el uso de terminología científica, el balance bioenergético no es mas que pensamiento mágico empaquetado como ciencia de verdad.

Esta práctica está estrechamente relacionado con la acupuntura, ya que sus principios se basan en la supuesta medición y manipulación del qi o energía vital que circula por los míticos canales llamados meridianos. Su origen está en el trabajo de Reinhard Voll, un médico alemán que había experimentado con la acupuntura, a la cual decidió integrar con la electrónica, creando a finales de los cincuenta el sistema Dermatron y estableciendo las bases de esta práctica.

De acuerdo a los principios establecidos por Voll, es posible realizar un diagnóstico a partir de una medición en un conjunto de puntos de acupuntura en la piel. Dicha medición indica el estado de los órganos o sistemas asociados con cada uno de estos puntos.

Para obtener esa medición se utiliza en un dispositivo conectado a dos electrodos. El paciente sujeta uno de los electrodos con una mano, mientras que el operador utiliza el otro para medir la energía en cada uno de los puntos de acupuntura en la piel. Esta medición puede tener un valor entre uno y cien, de acuerdo a la escala creada por Voll. Los valores cercanos a cincuenta indican que el órgano representado por ese punto se encuentra en un estado normal. Si el valor tiende a cien, significa que hay una inflamación, y si tiende a cero, entonces se trata de una degeneración. En base a esta medición, se determina el tratamiento necesario para corregir el desequilibrio energético (usualmente un medicamento homeopático, aunque también suelen indicarse suplementos y vitaminas).

Esta tecnología es promovida como avanzada y novedosa, pero en realidad (y a diferencia de las tecnologías de obtención de imágenes médicas) no ha evolucionado en los últimos cincuenta años. Sus únicos avances han sido en la facilidad de uso y en lo estético: en un principio la persona que realizaba la medición obtenía los resultados en indicadores análogos de aguja y los interpretaba para determinar el remedio indicado. Actualmente los resultados se despliegan gráficamente en la pantalla de una computadora, y el mismo sistema suele ser el que sugiere el tratamiento.

Ahora bien, ¿son capaces estos dispositivos de diagnosticar problemas de salud? En realidad no. Este tipo de dispositivos no son más que galvanómetros que no tienen capacidad de medir otra cosa además de la respuesta galvánica de la piel, es decir, la resistencia de la piel al paso de una corriente eléctrica. ¿Tiene alguna utilidad esta medición? Una muy limitada: la respuesta galvánica es determinada por el nivel de humectación de la piel, que en la práctica es consecuencia de la sudoración, y que a su vez refleja el estado de excitación de una persona.

En pocas palabras: al medir la respuesta galvánica de la piel, es posible determinar (aunque con un considerable margen de error) qué tan excitada o nerviosa está una persona. No es coincidencia que este mismo principio sea utilizado en los polígrafos o detectores de mentiras. Otro uso aceptado de este principio (aunque su utilidad real aún es materia de debate) es el del biofeedback, una técnica de relajación que pretende, al darle al sujeto retroalimentación en tiempo real respecto a su estado de relajación, una herramienta para lograr controlar ese estado.

Desde luego, esa capacidad está muy lejos de la que le atribuyen los proponentes del balance bioenergético. El estado interno de cualquier órgano simplemente no se refleja en la capacidad de la piel para conducir una corriente eléctrica y, en todo caso, la humedad de la piel y la presión que se ejerce al tomar la medición son los factores que más peso tienen en el resultado (además de que son factores que suelen estar bajo control de la persona que toma la medición).

Y desde luego, hay que considerar que la inexistencia de los meridianos y el qi los pone en la categoría de cosas cuya medición requiere mucha imaginación y/o mucho descaro.

Ahora bien, si estas máquinas no sirven para hacer diagnósticos, ¿por qué está permitida su fabricación, venta y uso clínico? Después de todo, sus proponentes suelen argumentar que cuentan con autorización de la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos). Esa afirmación es, en realidad, inexacta: la FDA autoriza la fabricación y venta de estos dispositivos sólo como medidores de la respuesta galvánica de la piel y no aprueba su uso con fines de diagnóstico y tratamiento. Al registrar sus dispositivos de esa forma (usualmente afirmando que se trata de auxiliares para biofeedback), los fabricantes son libres de distribuirlos y la responsabilidad de su uso (y de las afirmaciones médicas que se hagan) cae en los distribuidores y en los usuarios finales. No es coincidencia que mientras los fabricantes suelen hacer afirmaciones cuidadosas y con un lenguaje ambiguo, las personas que ofrecen servicios haciendo uso de los dispositivos tienen mayor libertad para hacer afirmaciones acerca de su supuesta capacidad terapéutica y de diagnóstico. Esto es más evidente en el caso de distribuidores y usuarios que se encuentran en otros países, fuera de la regulación de la FDA.

BioMeridian, con sede en Utah, Estados Unidos, es uno de los principales fabricantes de este tipo de máquinas. En su sitio de internet no hay afirmaciones acerca del uso de sus productos como herramientas de diagnóstico:

La prueba de Evaluación de Estrés de Meridianos mide la energía en los puntos meridianos, y guía al operario a áreas probables de desequilibrio. Esta tecnología es usada en varios servicios de salud alrededor del mundo. Le proporciona a los operarios más información a considerar al momento de intentar revertir las perturbaciones energéticas de sus clientes a un estado de equilibrio.

El uso de la palabra clientes no es casual: el lenguaje es bastante cuidadoso y sería difícil argumentar que se trata de una afirmación de naturaleza médica. Aunque tal cautela no le ha impedido a BioMeridian cabildear -sin éxito hasta ahora- para que se apruebe el uso terapéutico de sus productos en algunos estados. Su último intento terminó en fiasco gracias al pobre manejo de la información por parte de uno de sus ejecutivos, quien torpemente entregó documentación con afirmaciones falsas a representantes del gobierno del estado de Washington.

Mientras más avanzamos en la cadena fabricante-usuario, las afirmaciones cambian dramáticamente. El sitio de internet de una empresa que distribuye los productos de BioMeridian en nuestro país afirma:

Un buen médico tiene un promedio de exactitud del   35%
Con estudios de gabinete éste puede subir hasta un 45%
Las Clínicas CAT cuentan con el único equipo que puede ofrecerle un promedio del   90%
Tanto en sus diagnósticos como en sus tratamientos!!!

Por muy interesante que sea la cuestión del origen de tan simpática estadística, será mejor enfocarnos en lo importante: es claro que están afirmando que su sistema es mucho más efectivo para diagnosticar y tratar enfermedades que los métodos y tratamientos convencionales. En su FAQ son más específicos:

La prueba implica tomar una lectura electrónica de los puntos de Voll descritos en el apartado anterior. Esta prueba se realiza con una terminal eléctrica que toca los puntos del cuerpo y envía una corriente eléctrica muy pequeña e imperceptible, a través de cada punto, que es registrada y analizada por el sistema informático mientras usted se encuentra cómodamente instalado. Por la naturaleza no invasiva de esta prueba, podemos garantizar que el procedimiento será indoloro. La duración de la prueba es de entre veinte minutos (tratamientos específicos, dolor, eliminación de síntomas) y dos horas, (padecimientos crónicos) en los cuales el resultado es un diagnóstico integral del estado actual del paciente.

De acuerdo al propio fabricante los equipos sólo sirven para detectar desequilibrios energéticos (lo que sea que eso signifique). Pero de acuerdo a este distribuidor, son capaces de detectar padecimientos crónicos. ¿Y qué hay de los que ofrecen servicios haciendo uso de estos dispositivos? Una clínica de nombre Bioenestar opera en Puerto Vallarta y ofrece diagnósticos utilizando un equipo BioMeridian. De acuerdo a su sitio de internet:

Conozca el único sistema que alcanza un promedio de más del 90% en diagnósticos y tratamientos acertados.

Equilibre su cuerpo y su mente.
*Disfunciones, degeneraciones en órganos, aparatos y sistemas orgánicos, Intoxicaciones.
*Desórdenes nerviosos y emocionales que puedan estar ocasionando otros padecimientos.
*Alergias (sensibilidades alimenticias y ambientales que afectan su estado de salud).
*Deficiencias y/o Excesos de vitaminas, minerales, aminoácidos, proteínas, oligoelementos, enzimas, etc.
*Interferencias dentales, vertebrales.

Por introducción, obtenga 2 servicios por el precio de 1!

Y su diagnóstico emocional computarizado con Flores de Bach, Gratis!

El servicio Incluye Diagnóstico Computarizado y Terapia de Frecuencias Electromagnáticas para un mes.

No necesitará gastar en medicamentos ni estudios de laboratorio.

La última frase, no necesitará gastar en medicamentos ni estudios de laboratorio, ilustra perfectamente cuál es el problema con este tipo de prácticas. Imaginemos dos potenciales escenarios:

  • Una persona que no tiene ningún problema de salud, o que simplemente padece de alguna condición autolimitante, ciertamente no necesita gastar en medicamentos ni estudios de laboratorio… pero tampoco necesita gastar para que un sujeto utilice un aparatito cuestionable para detectarle alguna condición que probablemente no tenga y le venda una medicina cuyo único efecto será el del placebo. Y de lo ético de vender placebos mejor ni hablamos.
  • Una persona que padece de alguna enfermedad seria y que no ha sido diagnosticada definitivamente tiene que gastar en medicamentos y estudios de laboratorio. Y lo peor que puede hacer es gastar para que le hagan una prueba que, al ser incapaz de diagnosticar otra cosa además de las manos sudorosas, hará que su enfermedad pase desapercibida y no sea tratada. Y las enfermedades serias tienen la fea costumbre de ponerse peor cuando no son tratadas.

Sobra decir que la práctica no está regulada (y si lo está, no es algo que preocupe particularmente a las autoridades), y la forma en la que se promueven estos dispositivos hace muy fácil que cualquier persona pueda adquirir uno y dedicarse a ofrecer el servicio, independientemente de su preparación académica. De acuerdo a su perfil de MySpace, el sujeto que opera la clínica Bioenestar, no tiene más credencial académica que una licenciatura en Turismo, y no tiene más experiencia que la de trabajar en una empresa que se dedica a vender aparatos de diagnóstico bioenergético.

Y no, la bata blanca y los guantes de látex tampoco cuentan.

Los médicos de verdad suelen pasar bastantes años estudiando y preparándose, y aún así cometen errores y tienen que esforzarse para aprovechar los recursos y herramientas que tienen.

Y sin embargo, pareciera que poseer un aparatito milagroso y una certificación que acredite que se sabe utilizarlo son suficiente calificación para poder afirmar que se pueden hacer mejores diagnósticos que los de la medicina basada en evidencia.

Otro comentario del Dr. Cuauhtémoc Hernández Maya

Pues bien, el doctor Cuauhtémoc Hernández Maya ha regresado a comentar al blog, y aunque comienza afirmando que ya ni se acordaba de mí, me dedica casi nueve mil palabras para intentar, de nuevo, convencerme de que la acupuntura y el balance bioenergético funcionan… y fracasa nuevamente. Desde luego, voy a explicar mis razones. Lamentablemente, no podré cumplir con su petición de no editar sus comentarios como todo buen pseudoescéptico. Y no es falta de valor civil, como sugirió el doctor (su comentario íntegro está disponible aquí en caso de que cualquier persona desee leerlo). En realidad, es simple consideración hacia los lectores. Publicarlo en su totalidad dificultaría la lectura de este post. De manera que sólo incluiré las partes relevantes, comenzando por esta:

Este es un estudio de Cochrane Collaboration quienes (espero lo sepas) son expertos en metodología, meta-analisis, estadística en bio-medicina, etc. Y Cochrane afirma que para el tratamiento y profilaxis de la migraña:
“Available studies suggest that acupuncture is at least as effective as, or possibly more effective than, prophylactic drug treatment, and has fewer adverse effects. Acupuncture should be considered a treatment option for patients willing to undergo this treatment”.
http://www.cochrane.org/reviews/en/ab001218.html
Ahí lo tienes! Voila!! LA ACUPUNTURA FUNCIONA Y PUNTO!

Pasemos por alto el hecho de que un sólo estudio parece ser suficiente para que el doctor Hernández pueda afirmar de una forma tan categórica que la acupuntura funciona, y demos un vistazo a la revisión a la que nos refiere. Primero traduzcamos el fragmento citado: “Los estudios disponibles sugieren que la acupuntura es igual o posiblemente más efectiva que el tratamiento profiláctico con fármacos, y tiene menores efectos adversos. La acupuntura debe de ser considerada como alternativa de tratamiento para los pacientes que deseen someterse a este tratamiento.”

El uso de la palabra sugiere de hecho sugiere que los autores de este estudio no estaban siendo tan categóricos. En el mismo párrafo, justo antes del fragmento citado por el doctor Hernández, los autores afirman que “no hay evidencia de un efecto de la acupuntura real que sea superior al de las intervenciones simuladas, aunque eso es difícil de interpretar, ya que la ubicación exacta de los puntos podría ser de importancia limitada.”

Cuando se lleva a cabo un experimento para determinar la efectividad de un tratamiento o procedimiento médico, si es que se desean obtener resultados significativos, es necesario minimizar el sesgo causado por los intereses, prejuicios y expectativas de los participantes, además del efecto placebo. De ahí el uso de grupos de control conformados por individuos a los que se les administra un placebo, además del grupo experimental; de la asignación al azar de cada sujeto a alguno de los grupos, y de que tanto sujetos como investigadores no tengan conocimiento en cuanto a qué grupo pertenecen y si se les está administrando el tratamiento o el placebo (el método de doble-ciego).

En el caso de la acupuntura, al grupo de control le es administrada una forma de ‘acupuntura falsa’ (sham acupuncture). Usualmente esto se logra mediante la aplicación superficial (sin penetrar la piel) de las agujas, de su aplicación en puntos de la piel distintos a los ‘puntos de acupuntura’ prescritos por la teoría, e incluso con el uso de palillos de madera en lugar de agujas. Es evidente que es muy difícil lograr el doble-ciego en el caso de la acupuntura: las personas usualmente saben cuando les están clavando agujas en la piel, además del no menos importante hecho de que la persona aplicándola necesariamente sabe si está administrando la terapia real o el placebo.

Ahora bien, la mayoría de los estudios experimentales que se han llevado a cabo para determinar la efectividad de la acupuntura para aliviar diferentes formas de dolor han llegado, de manera consistente, a la misma conclusión: los pacientes a quienes se les ha administrado la terapia real muestran un limitada mejoría. Pero esa misma mejoría es observada también en los sujetos a quienes se les administró el placebo. Los partidarios de la acupuntura han distorsionado estos resultados afirmando que ‘incluso la acupuntura simulada funciona‘, afirmación que suele tener eco en los medios.

En realidad, si no es posible distinguir el efecto terapéutico del efecto de un placebo, no se puede afirmar que dicho procedimiento sea efectivo. ¿Qué ocurriría si una compañía farmacéutica solicitara aprobación para comercializar un medicamento y su único argumento fuera que es tan efectivo como un placebo?

Además, si se supone que el mecanismo de acción de la acupuntura es la manipulación, mediante el uso de agujas, del qi o energía vital que circula por los meridianos, ¿por qué entonces el limitado efecto analgésico se puede lograr aplicando las agujas en puntos distintos, o incluso sin necesidad de penetrar la piel? La evidencia nos dice que el efecto analgésico de la acupuntura nada tiene que ver con la energía vital que circula por canales imaginarios, y si mucho que ver con el efecto placebo. Incluso se ha propuesto como explicación alternativa un efecto de liberación de endorfinas. En cualquier caso, los conceptos de qi y meridianos son innecesarios para explicar esos mecanismos.

Ya quiero verte a ti un ilustre y desconocido estudiante despreciando las conclusiones de Cochrane!
Va a ser muy divertido ver a un “chico listo” buscando los errores metodológicos a los estudios de los mejores expertos en errores en metodología del mundo! Jajaja!
Actualmente se están haciendo muuuchos estudios para saber específicamente para que si funciona y para que no funciona la acupuntura, pues NO ES ninguna panacea, así como ninguna medicina en el mundo lo es. En general, las conclusiones de Cochrane es que se necesitan hacer mas estudios sobre la acupuntura con una calidad metodología adecuada para poder ser valorados.

Cochrane Collaboration es una red de investigadores voluntarios que se dedican a hacer revisiones sistemáticas de pruebas clínicas existentes. Y no, en realidad no tengo razón para cuestionar dichas revisiones. Después de todo, la que tuvo a bien proporcionarnos el doctor Hernández fue ideal para ilustrar lo que consistentemente han demostrado la mayoría de los estudios sobre el tema: que la acupuntura no es más efectiva que un placebo y que ni siquiera importa en dónde se pincha a los pacientes. Además, en Cochrane Collaboration también es posible consultar revisiones de estudios que concluyen que la acupuntura no es efectiva para el tratamiento de el asma crónica, la epilepsia, el insomnio, como medio para dejar de fumar, ni para rehabilitar a las víctimas de embolias.

En cuanto a la existencia de los meridianos y el mecanismo de acción de la acupuntura claro que no se ha demostrado ABSOLUTAMENTE su existencia aun pues apenas hace 10 años que se empezó a investigar su naturaleza biofísica. No obstante ya hay estudios que confirman tanto la existencia de los meridianos como las vías de acción de los mismos. LEE estos estudios, ANALIZA su metodología, REPRODUCE la técnica, ANALIZA tus RESULTADOS y COMPARALOS con los de ellos, entonces y solo entonces tienes derecho a descartarlos. Caso contrario es puro prejuicio de tu parte:

A continuación el doctor Hernández enumera los abstractos de siete estudios que supuestamente comprueban la existencia de los meridianos. La mayoría de estos estudios, sin embargo, ya dan por hecho su existencia y en realidad se enfocan en sus supuestas propiedades e incluso se contradicen -algunos los describen como canales en los que se transmite información por medios ópticos, otros hablan de efectos mecánicos. Uno de ellos (Subcutaneous Tissue Fibroblast Cytoskeletal Remodeling Induced by Acupuncture: Evidence for a Mechanotransduction-Based Mechanism. Helene M. Langevin, Nicole A. Bouffard, Gary J. Badger. Journal of Cellular Physiology 207:767–774 [2006]), por ejemplo, simplemente concluye que existen efectos fisiológicos en las células cercanas al punto de la piel en el que se introduce y se hace rotar una aguja, (sería excepcional que esto no ocurriera), además de indicar que lo mismo ocurre con otros tipos de interacción con la piel -como un simple masaje.

Por favor no me vengas con tus rollos de revisión por pares pues está demostrado que el “peer review” es una farsa y vive una terrible crisis de credibilidad por los intereses económicos, “doctrinales”, políticos y demás que mencionaste y te lo demuestro. Además, ¿como quieres que no haya crisis de credibilidad en el “peer review” si en tu mismo blog “cientifico” eres parcial y manipulas la información? El buen juez por su casa empieza:

En cuanto a los defectos del sistema de revisión de pares, es cierto que existen. Después de todo son sistemas creados por humanos. Uno de esos problemas son los estándares de publicación que pueden variar mucho dependiendo del campo de estudio, de la publicación e incluso del país. En palabras de Drummond Rennie, editor del Journal of the American Medical Association: “Parece que no existe un estudio demasiado fragmentado, una hipótesis demasiado trivial, una literatura demasiado sesgada o egocéntrica, un diseño demasiado distorsionado, una metodología demasiado torpe, una presentación de resultados demasiado imprecisa, obscura y contradictoria; un análisis demasiado autocomplaciente, un argumento demasiado circular, unas conclusiones demasiado frívolas o injustificadas, y una gramática y una sintaxis demasiado ofensivas para que un trabajo termine publicado.”

Siendo honestos, ese defecto del sistema de revisión de pares no es al que se refería el doctor Hernández, sino a la supuesta ‘crisis de credibilidad’ que sufre debido a su subordinación a intereses económicos, doctrinales y políticos. Me llama la atención que el doctor vea una relación entre esa supuesta crisis de credibilidad y esta especie de blog que aunque a veces habla de ciencia, también habla de muchas otras cosas, y que sobre todo, nada tiene que ver con el ambiente académico.

Pero el punto central es que si un científico llega a una conclusión, esta no puede ser aceptada automáticamente sin que otros expertos la analicen y repliquen sus experimentos llegando a los mismos resultados. Si uno (o varios) científicos publican que han comprobado la existencia de los meridianos, aún queda pendiente la quizás laboriosa y larga -pero necesaria- tarea de que sus resultados sean validados. Es un sistema imperfecto, pero es imprescindible si queremos resultados confiables. Y la ciencia se trata de obtener resultados confiables.

Tus argumentos sobre el diseño de los estudios y sobre si la metodología es correcta o no carecen de importancia ya que NO ESTAMOS HABLANDO DE ENGRANES Y TUERCAS!! Hasta cuando vas a entender que el ser humano no es una simple maquina sino el ser mas complejo y extraordinario que conozcamos! La fisiología y la psicología humana son fractales complejas, caóticas, difusas y catastróficas. Es de tontos buscar una respuesta rigurosamente lineal en un sistema caótico!! ¿Para que sirven tus ecuaciones lineales para describir un sistema caótico? PARA NADA!! Usa la lógica difusa.

El doctor afirma -no sin razón- que el cuerpo y la mente humanas son sistemas muy complejos. Sin embargo, no explica por qué eso hace innecesario el rigor que proporcionan una metodología y un diseño adecuados. Aclaremos primero a qué se refiere el doctor Hernández con ese asunto del caos: un sistema caótico es un sistema dinámico que es paticularmente sensible a las condiciones o variables iniciales, lo que complica la predicción de su desarrollo en el futuro. Sin embargo, un sistema caótico sigue siendo determinista (su condición futura sigue dependiendo de su condición inicial, no del azar). En todo caso, el que un sistema sea complejo o caótico no quiere decir que debamos de echar por la borda cosas como la metodología. Al contrario, un problema más complejo exige más rigor para poder ser resuelto.

En este punto llama mi atención cómo el doctor Hernández me atribuye una posición que realmente no tengo. ¿Cuándo he mencionado que los sistemas caóticos se resuelven con ecuaciones lineales, o negado la complejidad del ser humano? Pero volvamos al tema: el que el ser humano sea un sistema muy complejo tampoco es evidencia de la existencia de los meridianos, ni justifica que se minimice la importancia del rigor a la hora de ser estudiado.

Una vez DEMOSTRADO MAS ALLA DE TODA DUDA LOGICA O RAZONABLE que la acupuntura funciona, algunos de sus mecanismos de acción y el sesgo en investigación bio-medica, procedo a animarte en tu cruzada contra ella pues en verdad que la tienes muy difícil.

A pesar de que, según él, ha comprobado más allá de toda duda que la acupuntura funciona, nos receta una buena cantidad de apelaciones a la autoridad:

  • La existencia, desde 1998, de una norma oficial mexicana que regula la práctica de la acupuntura.
  • El uso, desde 1971, de la acupuntura en el Instituto Nacional de Ciencias Medicas y Nutrición Salvador Zubirán.
  • La existencia en el Hospital 20 de Noviembre del ISSSTE, de una exitosa clínica de acupuntura, asi como otras clínicas similares en otros centros médicos públicos.
  • La existencia de escuelas y clínicas de acupuntura en algunas universidades públicas, incluyendo la UNAM y el IPN.
  • La futura existencia de una norma oficial para que exista una clínica similar en cada hospital de la Secretaría de Salud.
  • El aval del Parlamento Europeo y de la Organización Mundial de la Salud a la práctica de la acupuntura.
  • El amplio uso que se hace de la acupuntura en los países del G7
  • Una enorme lista de universidades en Estados Unidos que avalan el uso y la enseñanza de la acupuntura.
  • Y por último, la fuerzas armadas de Estados Unidos, mencionando el programa de acupuntura de la Fuerza Aérea.

Te quejas amargamente de que invoco a las autoridades médicas y académicas en el mundo y dices que incurro en falacias. A alguien se le tiene que dar el beneficio de la duda y no va a ser a ti que, PREJUICIOSAMENTE, desprecias la capacidad académica tanto de Harvard como de cualquier otra universidad europea o china o mexicana que NO piense igual que tu, pues en tu opinión tu eres MAS apto para opinar sobre medicina que todos ellos.
Me gustaría ver a quien eligen de consejero académico los estudiantes y científicos y profesores de todo el mundo:
1) La Universidad de Harvard, la UNESCO, la OMS, la Universidad de Oxford, las Secretarias de Salud de 130 países, etc.
2) Tu, (un desconocido estudiante de matemáticas aplicadas).
Pues claro que a los primeros!!!
¿Quieres más datos concretos o ya entendiste que SI HAY UNA APROBACIÓN MUNDIAL SOBRE LA ACUPUNTURA Y QUE SON MILES DE MÉDICOS Y CIENTÍFICOS QUE LA APOYAN?
¿Tu crees que los hospitales pediátricos más prestigiados del primer mundo iban a jugar con la salud de los niños al ponerles acupuntura?
¿Tú crees que el Pentagono iba a perder su tiempo y dinero y a jugar con la salud de sus soldados en el frente de batalla?
Dices que yo afirme “que existe un consenso” en el mundo medico respecto a la acupuntura. ¿DONDE? ¿En que parte del texto hice tal afirmación? EN NINGUNA ¿Quien es el mentiroso?

Si se me permite una observación estrictamente personal, me alarma un poco la excesiva reverencia que el doctor muestra hacia las figuras de autoridad.  En cuanto a su razonamiento, me da la impresión de que asume que soy la única persona que cuestiona la acupuntura, y que afirma la existencia de un consenso acerca del tema cuando en la realidad no existe tal consenso.

Y el doctor Hernández me llama mentiroso cuando digo que él afirma que existe un consenso. Bueno, tal vez no ocupe explícitamente la palabra consenso, pero cuando afirma que las autoridades de todo el mundo, que los científicos más importantes están de acuerdo con la eficacia de la acupuntura y que en los países más avanzados su uso es muy extendido ¿entonces qué idea está tratando de transmitir?

Hay una cosa curiosa con los gobiernos: no sólo no son infalibles, sino que más frecuentemente de lo que quisiéramos toman decisiones poco razonadas. Hace pocos días se publicó una nota que es un excelente ejemplo: el arresto por fraude de un fabricante de detectores de explosivos que resultaron ser una estafa, y que han sido adquiridos sin la menor indagación  por gobiernos y fuerzas de seguridad de varios países -incluido el nuestro  (en el blog de Lonjho pueden leer más del tema).

Y ese tipo de despropósitos son, desafortunadamente, comunes: el gobierno de Veracruz y su pretensión de abrir un centro de apoyo para los niños índigo, o el centro de rehabilitación en Navojoa, Sonora,  en donde se imparte la doctrina de la Cienciología y en el cual participa el DIF municipal son casos de los que hemos hablado en este espacio.

Y esto no es algo que sólo ocurre en México: aún en países con mejores sistemas educativos y con sociedades más críticas los gobiernos cometen errores iguales: el National Health Service del Reino Unido -pese a una fuerte oposición por parte de la comunidad médica– inició hace pocos años un programa para financiar clínicas homeopáticas. El doctor menciona a Harvard varias veces, pese a que en mi respuesta anterior señalé como, dentro de esa institución, ha existido una fuerte oposición a la enseñanza de acupuntura y otras modalidades de medicina alternativa. (De nuevo refiero a la serie Harvard Medical Sale: Veritas for Sale, escrita por el doctor Kimball Atwood en ScienceBasedMedicine.org, en la que se describe el tipo de intereses que han permitido la introducción de prácticas no sustentadas por evidencia en la Escuela Médica de Harvard).

E incluso organizaciones mundiales como la Organización Mundial de la Salud han recibido fuertes críticas por la postura tan laxa que tiene hacia la medicina alternativa por parte, entre otros, de The Lancet (Agosto de 2005) y la organización Sense About Science. Críticas que han tenido un efecto positivo (aunque bastante moderado), como la declaración de la OMS en contra de utilizar homeopatía para tratar enfermedades en países subdesarrollados.

Y al final de su lista menciona a las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Seriedad. Por favor.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos pasaron décadas -y gastaron millones de dólares- investigando el uso de psíquicos con fines bélicos (el proyecto Stargate). Otro ejemplo -que mencionó el doctor Hernández- es el del reciente programa de la Fuerza Aérea de Estados Unidos para capacitar acupunturistas. Me pregunto si el doctor Hernández sabe que la mente detrás de este programa, el doctor Richard Niemtzow, se dedicó durante los setentas y ochentas a estudiar los métodos mediante los cuales los extraterrestres paralizaban a las víctimas de sus abducciones y a estudiar las lesiones causadas por exposición a platillos voladores.

Si les da la impresión de que esos ejemplos parecen sacados de una mala historia de ciencia ficción, no se olviden que son decisiones tomadas por gobiernos. Aclarando mi punto: el que un gobierno avale cierta práctica (o que simplemente la regule o permita) no implica que sea efectiva. Ni siquiera significa que sea segura. En esta parte del comentario leí algo que llamó particularmente mi atención:

Obviamente hay un trasfondo jurídico con el que yo te recomendaría tener muchisimo cuidado!!! (Me sugirió que te lo dijera un amigo abogado que trabaja en la Secretaria de Gobernación).

Es una lástima que el doctor Hernández no explicara con qué se supone que debo de tener muchísimo cuidado. ¿Cuáles son las implicaciones legales de cuestionar la estulticia del gobierno? ¿O se refiere a mi incredulidad sobre la eficacia de la acupuntura? Y si mis opiniones son tan ignorantes, ¿por qué las discute con un abogado de la Secretaría de Gobernación?

Por otra parte, si no fueras tan ignorante en medicina sabrías que la medicina alopática está en una terrible crisis no solo causada por los intereses de las farmacéuticas y similares, sino por las propias deficiencias de sus métodos y si tú crees que la medicina alopática es el paraíso de la salud estas absolutamente equivocado. Sé de lo que hablo pues soy médico cirujano y he sido testigo de los maravillosos aciertos y los terribles errores de la alopatía. Estoy graduado con todos los honores en medicina y fui el numero uno de mi generación y después de ello he estudiado extensivamente muchas areas especializadas de la medicina alopática e integrativa asi como investigación clinica. He atendido a miles de pacientes en urgencias, terapia intensiva, oncología, neurología, obstetricia, pediatría, cirugía. Amo la medicina alopática y los éxitos de la medicina y la ciencia y estoy orgulloso de pertenecer a ellos, pero no estoy ciego ante sus errores y deficiencias y busco soluciones para ello. ¿Tu puedes decir lo mismo?
En este estudio del Journal of American Medical Association del año 2000 se reportan un cuarto de millón de muertes por iatrogenia AL AÑO!:
12,000 —–unnecessary surgery (8).
7,000 —–medication errors in hospitals (9).
20,000 —–other errors in hospitals (10).
80,000 —–infections in hospitals (10).
106,000 —-non-error, negative effects of drugs (2).
These total to 250,000 deaths per year from iatrogenic causes!!

Haz clic para acceder a iatrogenic.pdf


Ni le busques errores al artículo que simplemente reporta la morbimortalidad de los E.U. De esta forma, la iatrogenia es la tercera causa de muerte en los EU, solo por debajo de las enfermedades cardiacas y el cáncer. Estos son solo los casos reportados oficialmente pero de acuerdo con las estimaciones generales se considera que solo se reporta el 25 % de los casos reales, siendo el estimado real: 1,000,000 de muertes anuales!

No estoy seguro de cómo, pero al parecer el hecho de cuestionar la efectividad de la acupuntura, de alguna forma, implica una defensa de los defectos de la medicina convencional. Creo que alguien está simplificando y cayendo en un falso dilema aquí.

En realidad, (y sin detenernos a verificar los datos citados y compararlos con otras fuentes) creo que nadie está negando que la medicina basada en evidencia comete errores -quizás demasiados-, ni que los sistemas de salud están muy lejos de ser perfectos. Pero, ¿es una solución sensata adoptar métodos cuya efectividad no está comprobada?

Así, que por favor deja de fastidiar con falsas peroratas “en pro” de la salud de los enfermos y del daño que las medicinas “alternativas” les causan. Te ves más bien hipócrita, al igual que el Dr. Garcia.

Repito: nadie está negando los errores que comete la medicina basada en evidencia. Pero tampoco podemos ignorar que las prácticas ‘alternativas’ también son muy susceptibles a errores, y que también han dañado y matado a personas, así sea por el simple mecanismo de alejarlas de terapias que si funcionan. El sitio What’s the Harm? (¿Cuál es el daño?) compila casos documentados de pérdidas económicas, daños a la salud, lesiones y fallecimientos derivados directamente de creencias irracionales ‘inofensivas’, incluyendo prácticas como la homeopatía, la acupuntura, y el uso de dispositivos que supuestamente miden o manipulan la energía. Si estas prácticas fuesen tan extendidas como las prácticas médicas convencionales, ¿cómo lucirían las estadísticas?

Y si el doctor Hernández se siente ofendido por mis ‘falsas peroratas’ (sic), creo que tiene una solución muy a la mano. Después de todo, nadie le ha obligado a leer esta especie de blog.

Y finalmente, el doctor Hernández toca el tema que en realidad comenzó todo este intercambio: el a veces llamado diagnóstico bioenergético, pero que va por otros nombres como balance bioenergético, bioresonancia, medicina cibernética, y un largo etcétera.

Dices: “¿qué tiene que ver la conciencia humana con que un galvanómetro pueda diagnosticar cualquier enfermedad? “
El primer error es que no sepas que es el diagnostico bioenergetico -y de ahí empieces a hacer especulaciones- pues es mucho mas que solo medir la piel con un galvanometro.
¿Qué tiene que ver la conciencia humana con el diagnostico bioenergetico? TODO!!
Este abordaje de la Medicina Tradicional China propone que la salud y la enfermedad se relacionan con los estados mentales y emocionales de las personas y que hay una relación entre estos y el estado y función de los órganos internos. Eso en términos modernos se le llama: PSICO-NEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA. Por eso es FUNDAMENTAL entender el papel de la conciencia humana en la etiopatogenia y el diagnostico de la enfermedad.
La conciencia humana y su fenomenología NO pueden ser explicadas con el marco y las leyes científicas mecanicistas y reduccionistas actuales. Mucho menos pueden explicar cómo inciden en el proceso salud-enfermedad y como tal proceso se lleva a cabo. Por ello se requieren nuevos paradigmas que ofrezcan una solución plausible.
A diferencia de tu opinión yo creo que se necesita un conocimiento profundo de la biología y la biofísica y las ciencias de frontera para entender al ser humano y a la acupuntura. Te recomiendo que –para que seas capaz de seguir esta conversación- empieces a leer unos cuantos textos sobre Psico-neuroendocrinoinmunologia, acupuntura médica, dinámica de la fisiología fractal, ciencias de la complejidad aplicadas a biología y medicina, fractalidad cuántica y biofísica, complejidad y psicología. Quien no entienda pues que se ponga a estudiar… y mucho.

No es un tema nuevo en este blog, pero  cada vez es más frecuente escuchar afirmaciones que tratan de sustentarse con el uso de la palabra cuántica para darle un aura de validez científica a sus afirmaciones. Aunque debo de confesar que nunca la había visto acompañada de otras como fractal, caos, y psico-neuroendocrinoinmunología. Sólo le faltó incluír la teoría de cuerdas.

Si sospechan que toda esa palabrería no tiene otro propósito que obscurecer la discusión, no son los únicos. Pero demos el beneficio de la duda al doctor Hernández, y pidámosle que explique eso en un lenguaje que todos podamos entender.

Con respecto a la tecnología. Hoy en día, solo alguien con 100 o mas años de atraso en la ciencia usaría un simple galvanómetro para medir potenciales bioelectromagneticos. Con la enorme riqueza de equipamiento existente hoy en día ¡¿Porque usar algo tan antiguo como un galvanómetro?! Actualizate!!!

Los dispositivos que se utilizan para el diagnóstico bioenergético son usualmente, y pese a las protestas de el doctor, galvanómetros. El registro del Biomeridian (que es en el que me enfoque en mi post acerca del tema y que es el de uso más extendido en nuestro país) en la FDA claramente especifica que es un dispositivo para medir la respuesta galvánica de la piel (es decir, la corriente eléctrica que pasa por la piel).

Y como expliqué en el post relevante al tema, la medición de la respuesta galvánica de la piel es una técnica que permite conocer el estado de excitación emocional que se manifiesta a través del sistema nervioso parasimpático (específicamente, a través de la sudoración, que es lo que precisamente hace fluctuar la resistencia eléctrica de la piel). Esa es la razón por la que esta tecnología es utilizada en los polígrafos y la técnica de biofeedback.

El hecho de que a estos dispositivos les hayan agregado botones, indicadores, paneles, supuestas funcionalidades y un software que supuestamente interpreta sus mediciones no los convierte en una tecnología avanzada.

¿Has usado UNO SOLO de los equipos que ellos usan para saber si REALMENTE FUNCIONAN?… NO.
Yo SI los he usado y he comprobado en mis pacientes su utilidad clínica!!

No. Tampoco he piloteado un aeroplano, y estoy bastante familiarizado con la física que explica su vuelo. En realidad -y me encontrado con este argumento más de una vez-, no es necesario intentar algo para tener una idea de si va a resultar ser útil o no. Creo que es una idea muy obvia.

Unas líneas antes mencioné los detectores de explosivos/armas/drogas fraudulentos que, en toda su incontrovertible sabiduría, nuestras autoridades han tenido a bien comprar y utilizar. Los soldados y policías juran que funcionan, aunque en realidad se ha demostrado que no es así. Y el doctor Hernández afirma que ha comprobado la utilidad clínica de estos aparatitos porque los ha utilizado. No debería de existir duda de tales afirmaciones, ¿cierto?

No dudo de la buena fé del doctor Hernández, pero al igual que los soldados y policías que utilizan los detectores, están interpretando la realidad a través de sus expectativas y opiniones. Algo que es perfectamente natural, y si entre todas las cosas que el doctor estudió se encuentra la Psicología Cognitiva seguramente lo reconocerá como un sesgo cognitivo. Es la naturaleza humana: tendemos a aceptar y dar más importancia a eventos que refuerzan nuestra hipótesis y a ignorar y minimizar los que la debilitan.

La gran mayoría de las enfermedades son autolimitantes, es decir, tienen un desarrollo que finaliza naturalmente, sin necesidad de tratamiento. El sistema inmunológico se encarga de ellas en unos días. Otras condiciones tienen ciclos de remisión, como el cáncer. Y algunos síntomas, como el dolor y la náusea son subjetivos y por tanto mucho más susceptibles de ser aliviados por el efecto placebo y reportados a través de sesgos cognitivos. ¿Cuántos de los pacientes beneficiados por el diagnóstico bioenergético padecen de una enfermedad crónico-degenerativa? ¿Cuántos únicamente padecen de una condición autolimitante cuyos síntomas hubiesen desaparecido aún si no se hubiesen sometido a algún tratamiento? ¿Cuántas de esas personas fueron curadas de condiciones imaginarias (como lo suelen ser las relacionadas con las energías imaginarias, como el qi)?

Además, si modalidades de medicina alternativa se combinan con medicina basada en evidencia (lo que llaman medicina integrativa o complementaria), ¿cómo sabemos que la mejoría en la condición de un paciente no es consecuencia de haber utilizado un método legítimo?

No, el haber utilizado los dispositivos tampoco es evidencia de que funcionen.

Te voy a recomendar (OTRA VEZ!!) que antes de opinar te pongas a estudiar el curso de postgrado de la UNESCO o de perdida los libros de biofisica que te recomendé.
Toma unos seminarios de BIOELECTROMAGNETISMO MEDICO para que te enteres que a nivel mundial (como en el centro de la UNESCO) ya se han estudiado y medido los siguientes factores sistémicos, tisulares y celulares del bioelectromagnetismo:
A. Voltaje, Amperaje, Resistencia, Capacitancia, Inductancia, Frecuencia, Reactancia, Resonancia, Coherencia, Intensidad de campo magnético, Vector de inducción magnética, Densidad de flujo magnético, Histéresis magnética, etc
B. Eventos endógenos electrogénicos.- Carga fija en membranas en movimiento. Potenciales de acción. Potenciales de transmembrana. Potenciales de herida. Potenciales de desarrollo. Potenciales generados por esfuerzo. Efecto Piezoeléctrico. Efecto de Tensegridad. Efectos Electroquinéticos. Resultante de campos biomagnéticos.
C. Biofactores-célula.- Tamaño y forma. Densidad (confluyen o no confluyen). Articulaciones. Estado de función celular: División. Reposo. Síntesis. Diferenciada / especializada. Embrional o en vejez. Migrando. Formatos de exposición. Fase del ciclo en la célula. Duración. Estado de Fase Continuo vs. interrumpido. Orientación de campos B y E.
En base a esos estudios y mediciones los ingenieros lograron fabricar equipos para un DIAGNOSTICO BIOELECTROMAGNETICO. Estos equipos son capaces de medir de forma totalmente no invasiva y usando electrodos transdermicos la dinámica electromagnética del organismo desarrollando el electroencefalograma, electrocardiograma, electroneumograma, electrohepatograma, electrorenograma, etc. Todos los órganos tienen sus propias características bioelectromagneticas que pueden ser medidas y cuantificadas de forma individual. Con esa información y su correlación psiconeuroendocrinoinmune se hace el diagnostico bioenergetico!!
Claro que eso es algo que tu y gente desinformada como tu desconocen pues no sabes que es el CODIGO NEURAL, ni la NEURO-INMUNOLOGIA, ni la PSICO-NEUROINMUNOLOGIA y mucho menos sabes que es la PSICO-NEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA ó PSICO-NEUROINMUNOENDOCRINOLOGIA, hay muuuuchas revistas indexadas especializadas en esas áreas que puedes leer, buscalas! ESTUDIA “chico listo”!

Después de estudiarlos y solo entonces entenderás que la mente y las emociones son determinantes en el estado salud-enfermedad y en la emision ionica, de gases y de potenciales bioelectromagneticos de la piel!
Con el instrumental y el software adecuados se puede correlacionar el diagnostico bioelectromagnético con la PNEI y el diagnostico psico-emocional y visceversa. Pero ¿qué vas a saber tú de ello si ni siquiera sabes medir la presión arterial?
¿Qué va a saber de todo esto alguien que lleva 20 años firmado papelitos de compras y permisos en vez de atender a la gente con sus propias manos?
¿Que sabes tú del inconsciente, de los mecanismos de defensa, de las introyecciones y de la psico-dinámica del cerebro triuno?
Solo la más abyecta ignorancia (Como la del “Dr” Garcia) puede justificar que alguien que se dice medico no sepa que el ser humano es un sistema termodinámico de estructuras disipativas fractales y que haga burla de las propiedades entrópicas y neguentropicas y el cuerpo humano. Esa es una de la patologías de internet: Que cualquier ignorante demuestre sus carencias y afirme tener la verdad absoluta.

Que cualquier ignorante demuestre sus carencias y afirme tener la verdad absoluta. Además de más tecnicismos apantalladores que tampoco explican exactamente cómo se supone que funciona la técnica en cuestión, pronto incluye conceptos que poco tienen que ver con el tema: ¿qué tienen que ver el inconsciente y los mecanismos de defensa?

Te voy a dar un avance de que es el diagnostico bioenergetico para que estudies un rato: Bioelectromagnetismo no-linear, neurobiología compleja y biofisica del codigo neural.
La codificación de la información en las redes neguentropicas del sistema nervioso se lleva a cabo mediante el procesamiento no-linear de los datos en pulsos de señalización eléctrica inter-sinápticos. La señalización somato-sensorial aferente y eferente se lleva a cabo bajo una neurodinámica de alta sincronización caotica, encontrándose que los patrones de las ondas cerebrales siguen una distribución fractal. Las descargas sinápticas ocurren cuando se alcanzan estados de criticalidad auto-organizada y se manifiestan en forma de avalanchas corticales de tipo catastrófico. Esta conducta es similar para cada órgano y tejido corporal. La super-sincronizacion de las descargas de las neuronas de cada órgano tiene una relación holografica con la señalización del SNC. Los órganos periféricos tienen ritmos fractales autónomos (p.ej. nodo sinusal) que el SNC identifica por las vías aferentes, ocurriendo una super-sincronización e integración en el SNC, que identifica las distintas señales y emite a su vez una señal reguladora que es transmitida por las vías eferentes. La estructura de las ondas detectadas por el EEG, ECG, ENG, EHG, ENG, etc (frecuencia, amplitud, longitud) modulan la liberación de neurotrasmisores, hormonas y citocinas en órganos y glándulas en concordancia con los estados psico-emocionales creándose un circuito fractal de retroalimentación complejo adaptativo. La bioenergética del ser humano se comporta entonces como un sistema complejo adaptativo en el cual sus estados psico-emocionales (por mediación de las ondas cerebrales, ondas cardiacas, etc.), influyen en el estado de salud. Su metodología utiliza las mediciones de las cargas bioelectromagneticas del cuerpo total, los órganos y los tejidos para crear un mapa psico-somatico y biolectromagnetico del organismo a partir del cual se pueden hacer diagnósticos generales y particulares.
A ver “chico listo”: objete usted algo…demuéstrame que estoy equivocado…  😉

¿Demostrar que está equivocado? Asi no funciona: el doctor Hernández es el que tendría que comprobar sus afirmaciones. Me recuerda a el señor Jaime Maussán cuando desafía a los escépticos a comprobar que no hay alienígenas viajando cientos de años luz para grafittear nuestros campos de cultivo.

Por muy choteada que esté la frase de Carl Sagan, sigue siendo relevante: Afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria. Y el afirmar que hay dispositivos que, por medio de una tecnología tan avanzada que sólo unos pocos comprenden (y que al parecer es imposible de ser explicada en un lenguaje sencillo) pueden diagnosticar cualquier tipo de condición es una afirmación que va más allá de lo extraordinario.

Pero la evidencia está muy lejos de ser extraordinaria: estudios que se contradicen, apelaciones a la autoridad, palabras grandilocuentes y testimonios personales.

Deja de atreverte a hacer afirmaciones por amor de Dios!! Se ha demostrado que las expectativas positivas o negativas de los pacientes son factores determinantes de su evolución clínica. Todo acto medico conlleva un efecto placebo y efecto nocebo! Estudia los casos, estudia las estadísticas, ESTUDIA “chico listo”!!!
Lo más importante de cualquier ser humano es lo que piensa y lo que siente. ¿Eres tan arrogante como para despreciar la influencia de las expectativas, los ideales y sentimientos de las personas en el campo de su propia salud?
Evidentemente ignoras también que existe el efecto nocebo y que cuando la gente quiere estar enferma LO LOGRA. Entonces no hay medicamento, ni cirugía ni acupuntura que valga.

Voy a atreverme a hacer otra poco informada e ignorante afirmación: además de las emociones, existen otros factores determinantes en la evolución clínica, como la edad, género, genética, hábitos alimenticios, factores ambientales… Y no es que desprecie el factor emocional (después de todo, he mencionado varias veces el efecto placebo), es sólo que creo que alguien lo está exagerando un poco y no está tomando en cuenta otros factores.

Y honestamente, espero que esa afirmación de que la gente que desea enfermarse lo hace no tenga que ver con esa noción newagera de culpar a la víctima.

Bendito Dios los médicos también tenemos derecho de seleccionar a nuestros pacientes y jamás aceptaría (ni acepto) tratar gente como tú, llena de prejuicios, con una personalidad rígida y castrante…

El doctor Hernández no acepta pacientes que lo cuestionen. Me pregunto por qué será… Pero no debiera de preocuparse: no tengo la mínima intención de hacerme su paciente. Y confieso que llama mi atención la poca tolerancia que muestra a diferentes formas de pensar. Creo que nadie  esperaba a la Inquisición Española.

¿No te apellidas Torquemada?
¿Vas a recomendar Junto con el «Dr” Garcia la quema de libros y de practicantes de medicina “alternativa”?
¿Merezco ser llevado a la hoguera oh! Gran Inquisidor de la ciencia?  🙂

Creo que en este punto es evidente que los argumentos del doctor Hernández son más pasión y menos razonamiento, lo cual sería innecesario si en realidad sus afirmaciones estuviesen comprobadas MAS ALLA DE TODA DUDA LOGICA O RAZONABLE.

En realidad, me parece curioso que adopte esa retórica de víctima. Ni siquiera conozco al doctor Hernández, y probablemente sus intenciones son buenas. Simplemente estoy respondiendo a sus comentarios y afirmaciones. No entiendo cómo es que mis cuestionamientos y el hecho de no creerle a pies juntillas lo hacen concluir que soy una especie de inquisidor o que quiero quemar libros.

Si un libro dice una burrada, quemarlo no es buena idea. Es mejor señalar la burrada en cuestión.

Para que puedas opinar sobre medicina te invito “chico listo” a que veas tu propia sangre en un microscopio de campo oscuro y observes en vivo el milagro de la vida de tus propias células.
Te reto “chico listo” a que vayas de voluntario a los servicios de urgencias, de neurología, de oncología, de psiquiatría y a una clínica de acupuntura medica.  🙂
Te reto a que salgas de tu burbuja teórica y veas con tus propios ojos el drama de la salud y la muerte, el dolor emocional, los milagros y los fracasos médicos, las iatrogenias. Deja de leer papelitos sobre la metodología de estudios cuyo significado clínico ni siquiera entiendes y estudia análisis bioenergetico y psicología no linear.
Ve a un hospital general y a una clínica de acupuntura y deja de suponer.  😉
Estudia, recibe tratamiento con acupuntura y aplícala, cuando veas que funciona o no entonces opinas.

Ah, la vida ciertamente es un fenómeno maravilloso, y esa es una de las razones por las que me gusta tanto la ciencia. Y es tan maravillosa que no veo la necesidad de agregarle energías mágicas, ni creo que sea justo tratar de explicarla a través de nociones metafísicas como el qi y los meridianos.

Es una pena que tengas prejuicios sobre la capacidad de los chinos.  😦
Cuando a priori y solo por tus prejuicios rechazas las investigaciones realizadas en China lo único que te mereces es ser igualmente tratado.  😦
Simplemente por este comentario lleno de prejuicios resultas “chico listo” alguien deleznable, pues ese es el trato que un neo-nazi le daría a los mexicanos o a los chinos.  😦

Supongo que se refiere a uno de los estudios que citó en su comentario anterior, cuya relevancia minimicé por el hecho de haber sido Instituto de Acupuntura y Moxibustión, de la Academia China de Medicina Tradicional China, argumentando que difícilmente se trata de une fuente parcial y objetiva (y creo que las razones son obvias). Si fuese malpensado, diría que el doctor Hernández está tratando de minar mi credibilidad al llamarme ‘racista’. Pero como no soy malpensado, voy a asumir que simplemente no razonó lo que escribí.

Por cierto, ¿la ley de Godwin aplica sólo cuando le llaman ‘nazi’ a uno, o basta con que le comparen con un neo-nazi?

Bien decía mi abuela: LA NECEDAD ES EL COMPLEMENTO DE LA IGNORANCIA.  😦
Dr. Cuauhtemoc Hernandez
P.D. Feliz navidad y feliz 2010!!!  🙂

Cuanta razón tenía la señora abuela del doctor Hernández.

Y así termina el comentario. Como expresé unas líneas más arriba: el doctor Hernández probablemente tiene las mejores intenciones y tal vez posee un gran talento. Simplemente falla al tratar de convencerme de la utilidad de la acupuntura y del diagnóstico bioenergético.

Pero simplemente, pasa de citar fuentes que ni siquiera comprueban lo que él afirma a hacer apelaciones a la autoridad a granel, de ahí a utilizar hombres de paja y termina con ad-hominems al por mayor. Y desde luego, pasando por utilizar palabras ‘científicas’ y grandilocuentes para tratar de darle credibilidad científica a lo que no es más que pensamiento mágico.

Honestamente, ¿es esa la manera de comprobar sus afirmaciones?