#YoSoyCan26: Activismo Animal Dogmático e Irracional

A menos de que usted, querido lector, haya comenzado a leer esto justo después de haber despertado de un coma profundo, ya debe conocer el tema de la semana: las personas muertas en el parque ecológico del Cerro de la Estrella de la delegación Iztapalapa. También sabe que se presume que las cinco personas fallecieron (en tres incidentes distintos) como consecuencia de ataques por parte de un grupo de perros. Y seguramente está enterado de los posteriores operativos en los que se ha capturado, hasta el momento, a 57 perros

Lo que siguió a esos eventos, tanto en los medios como en las redes sociales, ha sido un buen ejemplo del frecuente, fascinante (y frustrante) fenómeno que surge de mezclar mal periodismo, confundir opiniones con hechos y dejarse llevar por el sospechosismo y la conspiranoia.

Parte del problema está en los medios. Las primeras notas sobre el tema, en Milenio, hablaban de una jauría devorahombres. El uso de un adjetivo como ese implica que el propósito de los ataques por parte de los perros sería alimentarse de las víctimas, lo cual es, en realidad, en extremo improbable. En notas posteriores, prácticamente todos los medios se han referido a los incidentes como asesinatos, a los perros como asesinos y a las capturas como detenciones.

Surgió una narrativa: la de perros sanguinarios y feroces que cazan seres humanos para alimentarse, y una insistencia en juzgarlos en términos humanos. Vale la pena preguntarse: ¿es esta narrativa producto del lenguaje de nota roja y el tratamiento sensacionalista del tema por parte de los medios?

En respuesta, una nueva narrativa diametralmente opuesta: la de los perros inocentes, incapaces de atacar a seres humanos -mucho menos de matarlos-, culpados y detenidos para encubrir al verdadero asesino. Esta -por mucho la más popular en las redes sociales-, también tiene su dosis de mal periodismo. Milenio TV (y no es que uno tenga nada contra la cadena de medios), como parte de un reportaje sobre los ataques, entrevistó a familiares de una de las víctimas, quienes aseguraron que su hermana no había sido víctima de perros, y que las autoridades les ocultaban algo.

El dolor de los familiares de una víctima es comprensible, pero eso no le da validez a sus hipótesis. Ser familiares no los convierte en científicos forenses. Se podría incluso argumentar que los sentimientos involucrados les restan objetividad.

En las redes sociales surgió un movimiento, enarbolando el hashtag #YoSoyCan26, argumentando la inocencia de los perros. Surgió la versión de que los cuerpos mostraban señales de tortura. ¿De dónde surgió esta versión? Probablemente de las afirmaciones de los familiares de las víctimas. Una opinión que, en la mente de las personas, se convirtió en un hecho.

Hay por lo menos cinco afirmaciones falsas en esa imagen.

Hay por lo menos cinco falsedades en esa imagen.

A esta narrativa se fueron sumando más afirmaciones, algunas racionales (esas personas pudieron haber muerto en otro lugar y sus cuerpos arrojados allí), pero la mayoría bastante absurdas (los perros son incapaces de matar a las personas. En realidad se trata de un asesino serial. La procuraduría está maltratando a esos perros y los quiere sacrificar).

Pero ninguna de las dos narrativas ha sido particularmente efectiva en aclarar exactamente cuales fueron los hechos y que evidencias existen para explicar lo ocurrido.

En primer lugar hay que responder a una serie de preguntas: ¿es posible un ataque fatal de perros a seres humanos? ¿Qué tan probable es? De acuerdo a declaraciones del secretario de salud del Distrito Federal, Armando Ahued, sólo en 2012 se registraron más de once mil ataques de perros, setenta de ellos con heridas graves como consecuencias.

En la literatura médica los ataques de perros a humanos y a otros animales son un objeto de estudio constante, particularmente en Estados Unidos. PubMed, el motor de búsqueda de investigaciones biomédicas, arroja resultados al usar palabras clave como dog, attack, fatal y pack (perro, ataque, fatal y jauría). Uno de ellos, un reporte elaborado en 1983, presenta algunos casos de estudio en el que personas murieron a consecuencia de ataques de grupos de tres perros o más, en variedad de circunstancias.

Más allá del ámbito académico, no es difícil encontrar ejemplos del mismo fenómeno. En la versión en Inglés de Wikipedia es posible encontrar una lista de muertes ocasionadas por ataques caninos que han sido reportadas por los medios.

Una de las afirmaciones de #YoSoyCan26 es la imposibilidad de que perros puedan mostrar el tipo de conducta agresiva que lleva a ataques fatales en contra de seres humanos. La evidencia, sin embargo, nos dice lo contrario.

#YoSoyCan26 también se ha manifestado en contra de las acciones y de las intenciones de las autoridades. Sin embargo, las autoridades en ningún momento afirmaron que los perros capturados estuvieran necesariamente involucrados en los ataques. Por el contrario, declararon que el propósito de su captura era el de realizar pruebas forenses para determinar si ese había sido el caso. El día de ayer, más perros fueron capturados, y, de la misma manera, las autoridades en ningún momento los señalaron como involucrados en los ataques.

En la conferencia de prensa del 8 de Enero, además, la procuraduría anunció que, al completarse los análisis, los perros estarían disponibles para ser reclamados por sus dueños y, de no tenerlos, se pondrían en adopción. Las autoridades han afirmado que los perros han recibido cuidado y atención médica, y no se ha presentado evidencia alguna de que hayan sido sometidos a algún tipo de abuso.

Sin embargo, las acusaciones de crueldad animal y de la intención de las autoridades de sacrificarlos aún perduran.

Finalmente, en la misma conferencia de prensa se anunció que de acuerdo a las necropsias realizadas a los cadáveres de las víctimas, las lesiones que causaron su muerte son consistentes con la hipótesis de los ataques caninos.

Hasta el momento, los argumentos de #YoSoyCan26 han tenido más que ver con una interpretación sesgada y visceral de los hechos que con los hechos en si. Las protestas han sido, en su gran mayoría, en contra de supuestas acciones y planes de las autoridades que nunca tuvieron lugar ni fueron anunciados.

Cuestionar al gobierno siempre es importante. Pero negar por principio cualquier afirmación de las autoridades es una postura tan dogmática y cerrada como creer cualquier cosa que digan, especialmente cuando se ofrecen alternativas que son, analizadas objetivamente, mucho más improbables que las oficiales.

Es triste, pero el movimiento de defensa de los derechos de los animales, o al menos un importante sector de él, se ha caracterizado por asumir posiciones dogmáticas e irracionales, la adopción una imagen idealizada y completamente irreal de los animales, y un nulo rigor en fundamentar sus afirmaciones en hechos verificables.

Si dentro de este movimiento sigue dominando el sector que ha optado por el dogma, las posiciones radicales y la misantropía, al final del día, los afectados serán esos seres a los que supuestamente dicen defender.

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Sobre las elecciones, o de como la desinformación puede venir de cualquier lugar

Pasaron las Elecciones, y, como era de esperarse, ganó Enrique Peña Nieto.

Una conveniente aclaración (porque es un detalle que la gente suele olvidar fácilmente): aceptar un hecho no significa que uno esté de acuerdo con este. Así que antes de seguir leyendo, una advertencia: si al lector se le da eso ver las cosas en blanco y negro, quizás sea una buena idea detenerse e ir a buscar fotografías de gatos por ahí.

Creo que es un hecho que Enrique Peña Nieto ganó la elección presidencial. Y aunque no comparto la actitud apocalíptica que muchos han adoptado (no creo que como sociedad estemos tan indefensos como algunos quieren creer -o quieren hacernos creer), considero que su victoria puede traernos consecuencias muy negativas. Creo que es una persona poco preparada, poco inteligente, respaldada por una maquinaria política que por décadas ha fomentado la corrupción y la ineficiencia.   (Aunque, dicho sea de paso, no considero que niguno de  los otros tres candidatos fuera sustancialmente mejores).

Una receta para el desastre, si nos descuidamos y no adoptamos una actitud vigilante y crítica hacia él y hacia su gobierno.

Vigilante, crítica y, sobre todo, racional.

Porque, y es triste decirlo, apenas ha pasado un día y la cantidad de desinformación que ha estado circulando para sustentar la tesis del fraude electoral y la imposición es asombrosa.

Si, desinformación. Una de las críticas que los opositores a Peña Nieto es el apoyo que Televisa y otros medios de comunicación le dan, y la desafortunada tendencia de estos medios a distorsionar y manipular la información. Y es una crítica completamente válida.

Pero el juego de la desinformación no es exclusivo de las grandes televisoras al servicio de la mafia en el poder, o como se llame esta semana el grupo de malosos que tienen la sartén por el mango. Cualquier persona, detrás de una computadora, independientemente de su posición política e incluso teniendo las mejores intenciones, puede ser fuente y canal de desinformación.

Es sencillo: si A desinforma, no quiere decir que B siempre dirá la verdad.

A veces es simplemente cuestión de ignorancia, de no conocer por completo los hechos y de llenar los huecos con interpretaciones sesgadas producto de la ideología de uno. Por ejemplo, están las inconsistencias entre las “sábanas” (las mantas con los resultados de las votaciones de cada casilla que se colocan afuera de la misma para que la gente pueda ver los resultados) y los resultados del PREP. Inconsistencias que ya están siendo tomadas como evidencia de fraude por algunos despistados.

Pero habría que comenzar explicando que es (y que no es) el Programa de Resultados Electorales Preliminares. Y lo primero que hay que saber de él es que sus resultados no son oficiales, simplemente tienen fines informativos. Como explica el sitio que el IFE dedica al programa, el PREP no es un conteo de votos: simplemente captura los datos asentados en el acta emitida por cada casilla -que es producto del conteo realizado en la misma, está firmada por los representantes de los partidos, y de la cual cada partido posee una copia.

Un ejemplo es esta imagen que ha circulado en redes sociales desde ayer:

Imagen

Lo que la imagen señala es obvio: el PREP registra el número de votos emitidos por el PRD como ilegible (contabilizado como cero) mientras que la sábana hace evidente que en realidad hay 81. Suponer que se trata de una resta de votos deliberada es un impulso natural, pero probablemente erróneo, que pasa por alto el hecho de que los datos de los que se alimenta el PREP no se obtienen de las sábanas, sino de las actas. En este caso particular, es completamtente posible que aunque en la sábana el número esté legible, en el acta no lo esté.

Afortunadamente, a partir de estas elecciones, el IFE ha implementado la digitalización y publicación de cada acta como parte del PREP. Y en el caso de esta casilla en particular, se hace evidente el porqué en el PREP el número de votos emitidos hacia el PRD aparece como ‘ilegible’. Resulta que, en realidad, es ilegible.

Imagen

Hay que recordar algo más: el conteo de los votos, el llenado de actas y la captura de datos en el PREP son realizados a mano, por personas. Y las personas tenemos algunas malas costumbres, como contar mal, escribir ilegiblemente, y cometer errores de captura. Y esa es una de las razones por las que el PREP tiene una finalidad exclusivamente informativa y sus resultados no son oficiales.

Se podría mencionar que la mayoría de las fotografías de sábanas publicadas y comparadas con los resultados del PREP muestran discrepancias en detrimento del PRD. Y también se podría argumentar que ello obedece a que son los partidarios del PRD los únicos con un incentivo para buscar y publicar dichas discrepancias.

¿Cuáles son los resultados oficiales entonces? Los que arrojan los cómputos distritales, que comienza el miércoles, son públicos, y que contemplan recuentos de votos en caso de hallarse inconsistencias.

Uno no pasa siete años leyendo/escribiendo sobre pensamiento crítico sin aprender un hecho fundamental: la mayoría de las veces, los juicios que emitimos tienen más que ver con nuestros deseos, nuestros prejuicios y con la gran capacidad de nuestros cerebros para ver patrones en donde sólo hay ruido. Hacerle caso a la información que refuerza nuestras creencias mientras ignoramos la que las contradice es una reacción perfectamente natural, y un error en el que caemos aún teniendo las mejores intenciones.

Desde luego, hay quienes toman ventaja y desinforman de forma deliberada.

El día de ayer comenzó a circular la versión de que los lerdos adolescentes cheetófagos que han tenido a bien erigirse en la versión nacional de Anonymous habían hackeado los servidores del IFE y obtenido información que comprobaba la existencia del fraude. ¿Su evidencia? Una serie de capturas de pantalla en la que López Obrador aparecía en primer lugar antes de que las cifras fueran  supuesta y misteriosamente modificadas. Aquí una de ellas. (El resto la pueden ver en la delirante entrada que divulga el supuesto hackeo).

Esto no comprueba nada. ¿Por qué?

En primer lugar, si alguien lograra accesar a los servidores del IFE y a la base de datos del PREP, no se encontraría los datos desplegados en una página web. Se encontraría con una fea y poco amistosa interfaz basada en texto.

Y porque además, cualquier persona con un editor de textos y conocimientos muy básicos de HTML puede hacer algo similar. Miren, yo también “hackeé” al PREP:

Pan comido.

En realidad no hay “hackeo”. No hay acceso a los sistemas del IFE, ni se modifican los datos del PREP. En esencia, sólo se crea una copia de la página web, y se modifica -todo en la computadora de uno.

Y el hecho de que los ñoños cheetófagos de @anonopshispano intenten deliberadamente engañar a la gente con este tipo de imposturas deja muy en claro su nula honestidad intelectual. Cualquier afirmación que haga @anonopshispano en cuanto a su misión de combatir la manipulación de los medios debe ser recibida con una saludable carcajada.

Actualización: me informa @MaikEgosum que @anonopshispano ya se deslindó del falso hackeo. Aparentemente, alguien más, aprovechándose del nombre de Anonymous, fue el autor del borregazo.

Y aunque ridícula, su impostura fue difundida por mucha gente. Vuelvo al punto: cuando se trata de temas en los que la ideología y las creencias pesan tanto, bajamos nuestro estándar de evidencia y somos más susceptibles a creer en evidencia que resulta no ser tal.

Mi punto: hay que cuestionar y verificar cada supuesta evidencia de fraude electoral que sea publicada. Antes de emitir juicios -y tomar acciones- hay que esperar a tener más y mejor información. El cómputo distrital es una excelente oportunidad para ello. Y no hay que dejarse llevar por los sesgos: un dato duro es igual de válido tanto si contradice como si sustenta la postura de uno.

En lo personal, ¿creo que hubo fraude?

¿A nivel casilla? No. Lo que hay, y en gran cantidad, son errores (y esta es una de esas situaciones en las que es muy importante evitar confundir el error con la malicia). Y existen los mecanismos para corregirlos. ¿En cuanto al cómputo? Lo mismo. En ese sentido, no creo en el fraude, entendido como la manipulación de los votos ya emitidos. El problema no está ahí.

El problema está afuera de las casillas, en la compra y coacción del voto, prácticas que constituyen el punto flaco de nuestro sistema electoral -y que no le son ajenas al resto de los partidos políticos. Y para las cuales no existe una defensa real.

Fake bomb detectors in the Mexican war on drugs: a plea to skeptics everywhere

Note: Hi, fellow skeptics and critical thinkers! Although this little blog is usually written in Spanish, I wrote this post in English in an attempt to reach a wider audience. While I tried hard to at least make it intelligible, odds are there are quite a few grammar mistakes. I apologize in advance.

As you probably know, our country, Mexico, is in the midst of a violent struggle between the government and the drug cartels. Over the last few years violence has escalated, and innocent civilians have become a common target of it. Three years ago, during the Independence Day celebrations in the city of Morelia, eight people died and dozens were injured after cartel thugs threw two hand grenades at the crowd. A few days ago, in the northern city of Monterrey, criminals threw at least a hand grenade at a casino full of people, before setting it on fire. Fifty two people died.

And in the three years between those incidents, reports of car bombs, shootings and other atrocities have become a common, terrifying sight in the news.

But, what has this to do with skepticism? After you see the following image, you might know where this is going.

Yes, that’s a Mexican Federal policeman. And yes, the device in his hands is one of those infamous and fraudulent bomb detectors you may be familiar with. This one, specifically, is a GT200, manufactured by  Global Technical, a UK based company, and distributed in Mexico by Segtec.

The bad news is that the Mexican Army, the Navy, and many local police forces across the country have wasted millions over the last few years, purchasing hundreds of these useless and expensive devices, Most of them GT200’s, but also some ADE651’s.

The real bad news is not that the authorities keep using them to this day, but that they seem to have developed a blind faith in their supposed efficacy, keeping count of the random hits while ignoring the misses (and not even realizing there are such things as false positives and false negatives). While these devices are routinely used to search for drugs, weapons and explosives, some other more creative uses have been devised: locating landslide victims and kidnap victims are two of them.

Not even last year’s official warning from the British government helped to undermine our authorities’ zealous confidence in these devices.

But the worst news is that Mexican media has remained, for the most part, oblivious. Most news outlets just repeat the official claims about x amount of y drug, or a cache of weapons and ammunition, being located and seized thanks to a wonderful high-tech device that runs with the body static electricity. No questions are ever asked, no further research is ever made about those claims, and the few bloggers and journalists that have written about these so-called detectors have failed to raise awareness about the very real and very dangerous implications of the authorities’ reliance on these glorified divination rods.

On the other hand, international media has actually helped to expose the scam, put the manufacturers of these devices under scrutiny, and even have their export to certain nations banned. Unfortunately, those reports focused almost exclusively on the Thai and Iraqi cases, and the controversy failed to reach Mexico.

The fact is, Mexican authorities have purchased a great number of these devices and use them to conduct searches to this day. This puts lives at risk , specially now when the drug cartels have started launching attacks against civilians.

And of course, there is also a great risk of human rights violations, as readings from these devices are being used to justify house and vehicle searches.

For all we know, people may have already been jailed, hurt or killed because of the authorities’ misplaced trust on these fraudulent devices.

There’s a lot of debate these days on how weapons are illegally trafficked into our country to reach the criminals’ hands. It’s baffling that no one in the media or the government seems to realize that our own security forces are relying on fraudulent, useless devices to detect those weapons.

The title of this post says this is a plea to the worldwide skeptical community, but I’ll be honest: I only have the vaguest idea of what can I ask you to do: help us spread the word. Trying to raise awareness inside our own country has been extremely difficult, but perhaps we can make the rest of the world know.

And if you can do more, please do. If you have contacts in the media, let them know. If you’re in the UK, maybe you could write to your embassy in Mexico: perhaps a second official warning could be taken more seriously than the first. And if you have a better idea (and I’m sure some of you will), please share it.

In other words, please help us put a stop to this inhuman, cruel scam against the Mexican people.

Avisos Parroquiales

1. Cambio en la política de comentarios de este humilde blog. ¿Por qué? Por esto:

EL HOMBRE SIEMPRE A VIVIDO CON LA ACTITUD MISERABLE DE COMPETIR SIEMPRE PENSANDO EN SER EL MEJOR UN PROTOTIPO DE VIDA CREADO POR EL HOMBRE
TODOS LOS QUE ESCRIBEN EN ESTE BLOC ESCRIBEN Y ESCRIBEN SIN SABER QUE CADA UNO DE ELLOS NUNCA ACEPTARA LAS VIRTUDES DE LOS DEMÁS …VIVIMOS EN UN PESIMISMO Y NOS COMEMOS UNOS A OTROS QUE POR CIERTO NO SE QUE AVANCE LE VEAN AL PLANETA SI DE VERDAD QUE CADA DÍA EMPEORA MAS …..NO SE TRATA DE SABER QUIEN TIENE EL CABALLO MAS GRANDE SI NO DE RECONOCER LO QUE ERES Y LO SON LOS DEMÁS ,,,……………..CREAN O NO CREAN ……EN REALIDAD COMO SE DICE VULGARMENTE QUE LES IMPORTA ?? O AL MENOS LES AFECTA ???…….QUE RIDÍCULO PERDER EL TIEMPO TRATANDO DE GANAR SIN CONSEGUIR NADA ….POR QUE LA MENTALIDAD DE LOS HUMANOS ESTA BASADA EN EL EGO Y ME LLEGO A INCLUIR ……… DESVARIAMOS HACERNOS RESPONSABLES DE LO QUE SOMOS Y NO ESTAR DISCUTIENDO COSAS QUE NI SIQUIERA SABEN SI SON O NO …..SE LA PASAN JUZGANDO SIN CONOCER COMO TODO TONTO ….NO ES POR OFENDER MI COMENTARIO NO VA DIRIGIDO A ALGUIEN ESPECIAL EN REALIDAD NUNCA HABÍA ESCRITO EN UN BLOC Y ES LA ULTIMA PORQUE NO PERDERÉ EL TIEMPO EN DISCUTIR CON PERSONAS QUE NO CONOZCO PARA PODER JUZGARLAS
A Y POR CIERTO CREO EN RENE MEY !!!!!!! Y CREO PORQUE LO HE VIVIDO LO HE SENTIDO Y HE SIDO TESTIGO Y NO ME INTERESA EN LO MAS MÍNIMO QUE USTEDES LO CREAN …..PORQUE SE TIENEN BASES CIENTÍFICAS DE ESTAS TERAPIAS….NO ES ASTROLOGÍA CREO QUE TIENEN QUE INFORMARSE MAS……
CREO QUE PARA OPINAR SE DEBE DE SABER DEL TEMA Y POR LO VISTO NADIE LO SABE
PORQUE NO ES UN CHARLATÁN

SIGAN PERDIENDO EL TIEMPO EN COMPETIR Y NO LO APROVECHEN EN SER USTEDES MISMOS…..
SEAN DISCÍPULOS DE LA SOCIEDAD TAN PESIMISTA

Este es un comentario que alguien escribió para una de las entradas que escribí el año pasado sobre el criminal ex-convicto, explotador, guionista y charlatán francés René Mey. El problema es que como este, hay decenas de comentarios en la misma y en otras entradas. Comentarios que repiten una y otra y otra vez las mismas ideas, sólo para volver a repetirlas una y otra vez. Eso dificulta la lectura y afecta el tiempo de carga de la página.

Asi que a partir de hoy me reservo el derecho de mandar a la papelera los comentarios que sean repetitivos. Especialmente si lo que repiten son ataques personales, hombres de paja, apelaciones a la autoridad y demás argumentos falaces. Muy especialmente si parecen escritos por alguien que no tiene acceso a un diccionario y/o tiene la tecla de ‘Bloq Mayus’ descompuesta.

2. Si, ya sé que no he publicado en un par de meses. Pero ya salí de vacaciones así que podré dedicar algo de tiempo al blog. Especialmente porque hay bastantes temas pendientes.

HIM: Más allá de los lulz (y el día ocho del experimento de los limones)

Actualización: el experimento de los limones continúa aquí.

Mi excursión de hace una semana para ver HIM: Más allá de la Luzy el pequeño experimento con limones, inspirado por las afirmaciones en torno a esta película- han provocado, sobre todo, risas y diversión. Y es lo que uno esperaría, sabiendo que el asunto involucra cinematografía chafa y experimentos (también chafas) con fruta. No me estoy quejando: el ridículo es una de las armas más importantes cuando uno trata este tipo de temas.

Pero no todo es ridículo y risas. Hay cosas más serias que se pueden decir sobre esta especie de video-home venido a más y lo que representa.

La gran mayoría de las reseñas que he leído acerca de esta película coinciden en una cosa: las actuaciones son malas, el guión es terrible, la edición y los valores de producción son abismales.

Y yo no podría estar más de acuerdo con ello: si un científico loco reuniera en una habitación a cien simios con cien cámaras y cien micrófonos, podrían pasar cien años y los primates no lograrían hacer algo de una calidad tan mala como HIM: Más allá de la luz.

Pero hasta ahí llega mi acuerdo con las reseñas, que repiten de forma automática y sin un ápice de escepticismo la afirmación de los productores de la película acerca de su supuesta base en hechos reales.

La propaganda oficial de René Mey, el sujeto que sirve de inspiración al filme, lo describe como un humanista, vidente y sanador que ha establecido cientos de centros humanitarios en algunos países de África y en nuestro país, y que es poseedor de increíbles dones. Y las mismas afirmaciones son repetidas por los medios, sin el mínimo esfuerzo por verificarlas independientemente.

Este autoproclamado sanador y vidente, de acuerdo al semanario francés L’Express, ha exagerado sus supuestas actividades humanitarias en Costa de Marfil y Madagascar -y ha minimizado otros episodios de su vida menos halagadores: dudosos tratos de bienes raíces y más de dos años en prisión por agresión, secuestro y extorsión.

Por otro lado, encontrar alguno de los centros humanitarios es una tarea notoriamente difícil, lo cual pone en duda la afirmación de que hay seiscientos de ellos sólo en nuestro país.

Respecto a los famosos y elusivos centros, un detalle curioso: en una escena del filme, un burócrata enfrenta al personaje basado en Mey y le dice que debido a las regulaciones sanitarias no podrá abrir sus centros de salud. El sanador pregunta si cambiar su nombre a centros humanitarios le permitirá abrirlos, a lo que el burócrata asiente. Es práctica común de los charlatanes usar eufemismos para escapar de las regulaciones, aunque uno se pregunta por qué se le ocurrió al guionista revelar esta táctica.

Ahora bien, ¿qué hay de los supuestos poderes de René Mey? Al principio del filme se afirma que todos los fenómenos representados en el son completamente reales. Y las hazañas de las que es capaz este sujeto no son pocas. Algunos ejemplos:

  • Detener a voluntad su corazón durante más de diez minutos.
  • Leer un grueso volumen sobre biología celular con tan sólo hojearlo por unos segundos, y a continuación emitir una devastadora crítica acerca de su obsolesencia.
  • Detener -a distancia y sólo con el poder de su mente- un vehículo robado, segundos antes, por un par de estereotípicos maleantes.
  • Curar el cáncer pulmonar. Con las manos.
  • Despertar a una mujer de un estado de coma.
  • Durante su meditación, transportarse a una lejana playa en donde defiende a una mujer de sus también estereotípicos atacantes.

Usemos el sentido común: si en realidad hubiera una persona capaz de realizar todas esas proezas, ¿cómo es que apenas nos vamos enterando? Si realmente existiera un hombre con esos poderes, no vendríamos a enterarnos de su existencia a través de una película mala y de una que otra entrevista en algún programa de radio para señoras.

En realidad, René Mey estaría en todos los noticieros, revistas, diarios, documentales de Discovery Channel y entregas de premios del mundo, incluyendo el Nobel. Pero el hombre ni siquiera tiene su propia entrada en la Wikipedia.

¿En dónde están documentadas sus hazañas? ¿Por qué mejor no producir un documental en donde aparezca Mey haciendo uso de sus poderes? Preguntas obvias, que ningún periodista o crítico ha formulado al hablar de esta cinta.

Y hablando de las reseñas, hay otro lugar común en el que todas caen: la película es mala, pero vale la pena por que tiene un mensaje muy positivo. Yo discrepo: el mensaje de esta cinta no es nada positivo.

Esta cinta es completamente anti-ciencia, al tiempo que trata de usar la ciencia para justificarse. Promueve la idea de que hay una nueva forma de inteligencia que la ciencia no puede explicar… y luego se contradice intentando explicarla científicamente, inventándose unas supuestas neuronas emocionales que se encuentran dormidas en el corazón y que, al despertar, activan los super-poderes que demuestra Mey.

El protagonista, se nos pretende hacer creer, es un científico. Un biólogo celular, para ser precisos. En una dramática (a falta de mejor palabra) escena, denuncia a la ciencia como inútil dada su incapacidad de salvar la vida del hermano de otro personaje, víctima de un accidente ocurrido años atrás.

Un biólogo celular, uno asumiría, tendría cierto conocimiento acerca de la inevitabilidad de algunas cosas, como los accidentes y la muerte. Pero en ese punto de la película ya es un verdadero creyente en la sabiduría del sanador. Por algo es el héroe de la historia.

No quiere decir que falten personajes escépticos, desde luego, pero todos son transformados por el sanador. Una incrédula mujer abre su corazón al ser despertada de un coma por el sanador. Un cínico director de laboratorio es curado de su cinismo cuando el sanador hace desaparecer su tumor pulmonar. El duro corazón de un burócrata es ablandado cuando el sanador le habla con la mente.

El mensaje -no sólo de esta cinta, sino de la plaga de gurús, maestros y sanadores que a últimas fechas parecen estar viviendo un nuevo auge- es que cualquier cosa es posible con tan sólo desearla, que lo único que se necesita para convertir a nuestro mundo en un paraíso es el amor, y que la humanidad está a punto de entrar a una nueva era en la que reinará una nueva inteligencia.

Pero amor, posible e inteligencia sólo son palabras cargadas. Son palabras que suenan muy bonito. Pero sólo eso.

La nueva inteligencia no es tal. Es simplemente pensamiento mágico y obediencia: dejar de pensar, abandonar la razón y dejarse llevar por la sabiduría del maestro -sabiduría que, desde luego, es incuestionable. El sanador que aparece en pantalla afirma, más de una vez, que el acto de cuestionar nos impide ser libres. Uno podría preguntarse si no es en realidad lo opuesto, pero eso sería cuestionar, y cuestionar, dicen, nos quita libertad.

La realidad es que el verdadero mensaje no es amor, es control y obediencia. Es la autoridad del iluminado sobre sus seguidores, la inteligencia superior que no se puede cuestionar.

¿Demasiado abstracto? Tal vez. Pero el filme -y pseudofilosofías en que se fundamente representan un peligro más tangible: personas con enfermedades graves acudiendo a este sanador con la esperanza de ser curadas milagrosamente. O peor aun: entrando a la sala de cine con la esperanza de que la energía que emana de este filme los curará.

Y hablando de la energía sanadora que supuestamente emana de esta película, dejemos la seriedad por un momento para pasar a lo que todos esperaban: el día ocho del experimento de los limones.

Esta es una fotografía tomada el día de hoy, una semana después de iniciado el experimento. Sr. Cítrico, a la izquierda, es el limón que me acompañó a ver la película. A la derecha, Roland Jr, es el sujeto de control que se quedó en casa. Den click en la imagen para verla en un tamaño decente:

Saquen sus propias conclusiones, y no olviden comentarlas.

Otro estudio que (tampoco) comprueba que la acupuntura funciona

Nature Neuroscience, revista especializada en neurociencias y publicada por la misma casa editorial que Nature, publicó en su versión en línea un estudio llevado a cabo por Maiken Nedergaard y su equipo, del Centro Médico de la Universidad de Rochester que ha sido presentado por sus autores como evidencia del mecanismo mediante el cual ‘funciona’ la acupuntura.

A decir verdad, el estudio tiene sus méritos: presenta algunas ideas interesantes e incluso podría abrir la puerta a aplicaciones útiles.

Y además, no tiene nada que ver con la acupuntura.

¿En qué consistió el estudio? A un grupo de ratones con las patas inflamadas se les insertaron agujas en un punto de acupuntura específico  -denominado Zusanli y localizado también en las patas-, y posteriormente fueron rotadas en intervalos de cinco minutos. Se observó, de acuerdo al estudio, un aumento en los niveles de adenosina, un compuesto natural que funciona, entre otras cosas, como un analgésico local.

Y a partir de ahí, los autores -dando por sentada la eficacia de la acupuntura- saltan a la conclusión  de que la adenosina media en sus efectos y que la interferencia en el metabolismo de la adenosina puede prolongar sus beneficios clínicos.

El hecho de que, ante una lesión, el organismo active mecanismos para regular el dolor es difícilmente una noticia. Sin embargo, el posible mecanismo a través del cual esto sucede es el gran mérito de este estudio, e incluso podría abrir la puerta al desarrollo de un nuevo tipo de analgésicos.

Y es precisamente eso lo que hace más decepcionante el afán de Nedergaard y su equipo por usar el estudio para darle una muy necesitada credibilidad a la práctica de la acupuntura, tarea en la que falla por varias razones:

  • Hay un sesgo muy evidente: el estudio y  el comunicado de prensa que lo acompaña están llenos de falaces apelaciones a la antiguedad y a la popularidad, llegando incluso a mencionar al Internal Revenue Service (la agencia encargada de recaudar impuestos en Estados Unidos y que, por razones obvias, no suele ser citada como una autoridad en temas de ciencia y medicina). Uno de los investigadores del equipo de Nedergaard, Jurgen Schnermann, está casado con Josephine Briggs, directora del Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria, agencia gubernamental que ha sido duramente criticada por el poco rigor con el que evalúan las modalidades de medicina alternativa.
  • El estudio presenta algunos problemas: uno de ellos es la escala. Como Orac escribe en Respectful Insolence, las distancia entre el punto en el que se clava la aguja y los nervios y otros tejidos de la pata son de milímetros en el caso de ratones, y de centímetros en el caso de seres humanos. El estudio no especifica los diámetros de las agujas utilizadas, lo cual complica más la cuestión. Será interesante saber hasta que punto las mismas observaciones pueden ser replicadas en humanos.
  • El estudio se limita a un sólo punto de acupuntura. La mayoría de los estudios serios que se han realizado en torno a esta práctica han demostrado, de forma consistente, que no tiene importancia el punto en el que se clava la aguja, dando al traste con el principio fundamental en el que se basa la práctica: la existencia de los míticos meridianos, canales por donde circula el no menos imaginario qi, o energía vital. El uso de algún punto adicional como control hubiese sin duda beneficiado al estudio.

Y es precisamente el uso de ese punto de acupuntura específico el que pone en evidencia el por qué el estudio de Nedergaard, pese a sus méritos, falla al tratar de explicar por qué funciona la acupuntura: ni siquiera es consistente con sus principios.

Como mencionamos anteriormente, el punto utilizado en el estudio de Nedergaard es el denominado Zusanli (足三里) o ST36, uno de los 365 puntos clásicos y que, de acuerdo a los textos en los que se basa la práctica de la acupuntura, está indicado para el tratamiento de síntomas como el dolor abdominal, vómito, diarrea, epilepsia y vértigo. No parece ser una casualidad que el estudio omita mencionar estas indicaciones.

Para que pudiera afirmarse que el estudio observó un efecto consistente con las afirmaciones de la acupuntura, dicho efecto tendría que haber sido aliviar cualquiera de los síntomas mencionados arriba, y no el limitado efecto analgésico local que en realidad se observó.

El estudio de Nedergaard, cuando sea replicado exitosamente por otros investigadores, comprobará la existencia de un mecanismo por medio del cual el organismo regula el dolor de forma local ante una lesión.

La acupuntura, por otro lado, se basa en la creencia de que puntos específicos en la piel regulan la energía vital, y por tanto, el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo. Es evidente que ese supuesto nada tiene que ver con las conclusiones del estudio.

Ahora bien, obtengamos algo de perspectiva: ¿qué es lo que realmente afirman los promotores de la acupuntura?

Una búsqueda de Google usando la palabra ‘acupuntura’ nos arroja, como primer resultado, el link del Medical Digitus Deus – Centro Profesional de Acupuntura, en donde se afirma que la acupuntura es apropiada para el tratamiento de parálisis facial, fatiga crónica, gastritis, diabetes, artritis y sobrepeso, entre otras condiciones. Otro sitio afirma que puede usarse para tratar impotencia sexual, problemas de riñón y hemorroides.

Los promotores de la acupuntura han reaccionado a la publicación de este estudio como si en realidad fuese evidencia de algo, pero, ¿cómo explica el estudio de Nedergaard que la acupuntura funcione para controlar el sobrepeso? ¿De qué forma la adenosina liberada al clavar y hacer rotar una aguja puede ayudar a una persona con gastritis? ¿Cómo es que se pueden usar agujas para curar las hemorroides?

Pensándolo bien, hay cosas que quizás sea mejor no preguntar.

El problema del estudio de Nedergaard no son sus conclusiones, sino la forma en que son presentadas de una forma engañosa, con el propósito de darle a la acupuntura una credibilidad que no ha obtenido por mérito propio. Desafortunadamente, los medios no han abordado el tema de forma crítica (no que uno espere que lo hagan), y le han dado a los promotores de esta pseudociencia un arma más para promoverse como una práctica legítima.

El ‘detector molecular’ GT-200

Aunque he mencionado el tema de los ‘detectores moleculares’ en Twitter, no lo había mencionado antes en el blog. En su blog, Andrés Tonini ha hecho un excelente trabajo reuniendo y desmenuzando toda la información acerca de estos dispositivos fraudulentos.

Así que me limité a preparar un documento sintetizando la información más importante acerca del GT-200. Puede ser descargado aquí, en formato PDF, con la finalidad de que pueda ser distribuido por otros medios.

¿QUÉ ES?
De acuerdo a su fabricante, el GT-200 es un dispositivo capaz de detectar drogas, armas, explosivos y otras substancias. En realidad no se trata más que de una carcasa de plástico vacía sin ningún componente electrónico e incapaz de detectar cualquier tipo de substancia o material. El gobierno del Reino Unido, sede de la compañía que lo fabrica, ha alertado al de nuestro país al respecto.

¿CÓMO FUNCIONA?
El GT-200 no funciona. Sólo parece funcionar, gracias a un efecto psicológico conocido como efecto ideomotor. Los movimientos de la antena en realidad son movimientos inconscientes por parte de la persona que opera el detector (es el mismo efecto detrás del juego de la ‘tabla ouija’). Basta con un leve movimiento de la muñeca del operador para que la antena se mueva y señale en alguna dirección.

¿Y LAS ARMAS Y DROGAS QUE SE HAN DETECTADO CON EL GT-200?
La Secretaría de la Defensa Nacional ha citado las cantidades de armas y drogas que se han detectado con este dispositivo. Sin embargo, esa información es incompleta:
  • No se mencionan las detecciones que han resultado ser falsas.
  • Tampoco se mencionan las armas y drogas que han pasado sin ser detectadas. Esta cantidad podría ser muy grande.
¿Por qué se han localizado entonces armas y drogas? Por simple suerte: si se hace un gran número de búsquedas en una zona transitada, eventualmente se detectará algo. En otras palabras, el aparente éxito de este dispositivo es simplemente producto del azar.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?
El uso del GT-200 es peligroso e inmoral por tres razones:
  • El costo: las autoridades han gastado millones de pesos en la adquisición de estos dispositivos.
  • Las drogas y armas que pasan sin ser detectadas son eventualmente utilizadas por el crimen organizado.
  • Los allanamientos y detenciones que podrían darse en base a las lecturas del GT-200 pueden  crear condiciones para que se cometan abusos a los derechos humanos. Organizaciones internacionales de derechos humanos han advertido que en Tailandia el GT-200 se ha utilizado para incriminar personas inocentes.
Ser detenido o sujeto a un allanamiento por alguna autoridad civil o militar con la lectura del GT-200 como única evidencia es una violación a los derechos humanos.