René Mey: ¿sanador, humanista y vidente?

Es probable que hayan visto o escuchado hablar de los televangelistas norteamericanos (aunque no son un fenómeno exclusivo de ese país) que afirman tener el poder de curar a la gente por medio de la fé. Sujetos con nombres como Benny Hinn, Peter Popoff o Marjoe Gartner que, frente a cientos de personas -más las miles que los veían por televisión, podían lograr incluso que personas en sillas de ruedas se pusieran de pie y caminaran. Hombres (y mujeres) que, después de llevar a cabo sus milagrosos actos de curación, solicitaban donaciones que los hicieron millonarios. Charlatanes que, eventualmente, fueron desenmascarados como tales.

Después de presenciar personalmente una de sus “sesiones de sanación”, puedo decir que el modus operandi de el autoproclamado humanista, sanador y vidente René Mey, tan de moda a últimas fechas en nuestro país es, en esencia, la misma.

Aunque su propaganda afirma que sus poderes provienen de una nueva forma de conocimiento, la realidad es que René Mey no es más que parte de una práctica tan antigua como la humanidad: la curación por medio de la fé. De acuerdo a Robert Todd Carroll, de The Skeptic’s Dictionary:

Cuando no se trata de fraude, la curación por medio de la fé es una forma cooperativa de pensamiento mágico que involucra a un sanador y un paciente, y en la que a) tanto el sanador como el paciente mantienen una creencia en el poder curativo de espíritus o algún otro misterioso mecanismo de sanación; b) el sanador, consciente o inconscientemente, manipula al paciente para hacerlo creer que su dolencia se ha curado por medio de la oración, movimientos con las manos (para desbloquear, remover, restaurar, etc. alguna forma intangible de “energía”), o por medio de algún otro producto o ritual no convencional; y c) el paciente valida la sanación al dar señales de que ha funcionado, tales como el caminar sin muletas por un corto periodo de tiempo, respirar libremente, manifestar alivio del dolor, o simplemente al agradecer al sanador por la “cura milagrosa”. Además, la curación por medio de la fé puede llevarse a cabo a distancia. No es necesario que el paciente y el sanador se reúnan, ya que los procesos que ocurren, suele afirmarse, trascienden las limitaciones usuales que imponen el tiempo y el espacio.

Este tipo de prácticas no requieren de una validación objetiva acerca de su eficacia. Basta el testimonio del paciente o el simple acto de levantarse de una silla de ruedas para declarar que ha habido una curación. Sin embargo, no se requiere evidencia real de que ha existido una mejoría tangible en el estado de salud del paciente. No se documentan ni el estado de salud previo ni el posterior, no existe seguimiento alguno de la evolución clínica posterior al evento de sanación, y si por alguna razón llega a conocerse que no hubo una mejoría real, siempre se tiene el cruel recurso de afirmar que el paciente “no tiene suficiente fé”.

Si las sanaciones por medios espirituales no tienen ningún efecto terapéutico. ¿Por qué entonces parecen ser tan exitosas?

Por las mismas razones que otras prácticas médicas fraudulentas, la astrología, los tenis que hacen bajar de peso, los detectores moleculares y demás chapucerías parecen funcionar: por que las expectativas y percepciones a veces tienen mayor peso que los hechos. La mente humana es una cosa curiosa.

Las personas que recurren a sanadores son firmes creyentes y tienen un fuerte deseo de que la sanación funcione. Sobra decir que ese deseo muchas veces obedece a la gran desesperación que puede causar una enfermedad. Alrededor del acto de sanación hay muchas cosas: una imagen idealizada del sanador que a veces puede llegar al fanatismo, un entorno diseñado para hacer que el paciente se sienta bien, el simple hecho de estar rodeado de personas con la misma creencia.

Y eso asumiendo que no existan trampas por parte del sanador.

Pero al final, los tumores no desaparecen, los pancreas no comienza a producir insulina y las médulas espinales no se restauran. La única mejoría será pasajera y subjetiva, siempre en función de que tan fuerte es la creencia en el sanador. Y nada más: pocas horas después, nada habrá cambiado.

René Mey ha tratado de explicar el mecanismo mediante el cual es capaz de lograr sus milagrosas curaciones. Hace unos días, en una entrevista llevada a cabo por Milenio Televisión, afirmó que sus poderes curativos están basados en cristales que son formados por los pensamientos (incluso mencionó el desacreditado trabajo de Masaru Emoto). Según Mey, al momento de meditar, tiene el poder de emitir estos cristales y transmitirlos a las personas. Incluso, para explicar la supuesta capacidad curativa de su filme, afirma que estos cristales pueden ser captados por cámaras de alta definición y posteriormente emitidos por la pantalla de cine.

Una explicación ridícula que desnuda su completa ignorancia de no sólo la física y la biología más básicas, sino del elemental hecho de que una pantalla de cine no emite luz: sólo refleja la que proviene del proyector.

Aunque todo comenzó con la idea de ridiculizar las afirmaciones de un sujeto que afirma poder curar (y conservar limones) a través de una pantalla de cine, el haber presenciado el triste espectáculo de una de sus sesiones de sanación le quita su gracia al asunto. Una fila que fácilmente pasaba de las tres mil personas esperando por horas para tener una oportunidad de ver al sanador. Personas en sillas de ruedas, aparatos ortopédicos o con miembros amputados. Mascadas cubriendo la calvicie causada por la quimioterapia. Familiares llorando ante la expectativa de obtener una curación milagrosa.

Con las sillas de la sección de cómida rápida (la sesión fue en un centro comercial al sur de la ciudad), los voluntarios de Mey formaron una larga fila, en la cual iban sentando a las personas enfermas. Mey, encapuchado, recorría la fila y, uno por uno, se ponía enfrente de los pacientes. Los rodeaba con los brazos y les daba unas palmaditas en la espalda. Algunos, agobiados por la carga emocional del suceso, incluso se dejaban caer.

En la entrada al centro comercial, una de las voluntarias de Mey, en una caja de color amarillo, recibía peticiones (papeles con los datos de pacientes que no estaban presentes para que Mey, en su meditación, pueda sanarlos a distancia). Y otra voluntaria, en una caja de color morado, recibía billetes de cien, doscientos, quinientos pesos. La caja tenía un rótulo que decía “donaciones de amor”.

Y un poco más allá, en la explanada del centro comercial, otros voluntarios vendían discos compactos de ciento cincuenta pesos, playeras de cien, velas “bendecidas por el sanador” a ochenta pesos. Desde luego que el acto de la sanación por si mismo es gratuito. Los voluntarios de Mey, así como su propaganda, ponen mucho énfasis en eso.

La única diferencia que hay entre Mey y los sanadores evangélicos que mencioné al principio de esta entrada es meramente cosmética. Sólo cambia le envoltura cristiana evangélica y en su lugar pone una de ideas new age aderezadas con lenguaje científico sacado de contexto.

René Mey se autoproclama como “sanador, humanista y vidente”, y los medios que han cubierto sus actividades en nuestro país repiten esos tres sustantivos sin detenerse por un momento a averiguar si es que merece esos títulos.

Pero en realidad el señor Mey no tiene ningún tipo de poder para curar enfermedades. Sus métodos son los mismos que los charlatanes que prometen curas milagrosas han usado por siglos. La explicación “científica” que ofrece para explicar sus supuestos poderes es completamente absurda.

La realidad es que este sujeto no merece el título de sanador. ¿Merece el de humanista?

La afirmación de Mey es que ha fundado más de seiscientos “centros humanitarios” que ofrecen servicios gratuitos. Aunque, dependiendo de la fuente, pudieran ser cien o cuatroscientos. Mi infructuosa búsqueda de uno en el área metropolitana de la Ciudad de México me hace sospechar que esos números probablemente están inflados. Ahora bien, ¿de qué forma ayudan estos “centros humanitarios” a las personas? Estos centros son operados por voluntarios que han aprendido de Mey sus técnicas de sanación. De acuerdo a una voluntaria, el único servicio que ofrecen es el de “terapia de regeneración celular”. Es decir, sólo los famosos toquecitos en la espalda. Unos toquecitos que, como ya vimos, no curan ni una indigestión.

Si uno aprende de un “maestro” una técnica de sanación inocua (e inútil) y pone afuera de su casa un letrero que dice “centro humanitario”, realmente no está beneficiando a la comunidad. Si todos los centros humanitarios René Mey siguen ese patrón, la misma lógica aplica: así sean mil centros, no le están trayendo ningún beneficio a nadie.

En su sitio de internet, René Mey afirma que ha pasado veinticinco años ayudando de esa manera a las personas. Pero las personas que acuden a él o alguno de sus voluntarios no están recibiendo ningún tipo de ayuda.

Si a una persona que padece de una enfermedad terminal le haces creer que tienes poderes que la pueden curar, no importa cuántas palabras bonitas utilices y no importa que la hagas sentir bien por un momento, no la estás ayudando. Sólo la estás engañando. Y si le cobras (aunque le llames “donación”), además la estás explotando.

Y alguien que engaña y explota a las personas no se merece el título de humanista. Especialmente si lo hace con cientos o miles de personas.

René Mey no es sanador ni es humanista. ¿Vale la pena preguntarnos si el señor Mey es vidente? Honestamente, creo que esa pregunta sale sobrando.

Actualización 21/01/2011: si no estás de acuerdo con lo dicho en esta entrada, y si piensas expresar tu desacuerdo en la sección de comentarios apelando a la fe, al amor y/o a la física cuántica (o a alguna noción por el estilo) quizás quieras leer esto primero.

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Respuesta (tardía) al doctor Cuauhtémoc Hernández Maya

Hace algunos meses escribí acerca de ciertos dispositivos capaces de medir la resistencia eléctrica de la piel, y de cómo son utilizados como herramientas de diagnóstico médico por algunos practicantes de medicina alternativa. Pues bien, hace algunas semanas comencé a recibir por correo electrónico alertas de WordPress cada pocos minutos. Y aunque al principio temí que el filtro de spam ya no era suficientemente efectivo, descubrí que los veintitantos comentarios no eran spam, sino la respuesta de un doctor Cuauhtémoc Hernández a la entrada acerca del balance bioenergético. Ahora bien, el doctor Hernández tomó casi una hora de su tiempo en hacer su comentario, por lo que creo que sería descortés no responder a ese esfuerzo.

Y todos podemos estar de acuerdo en que haber esperado seis semanas para dar esa respuesta ya es lo suficientemente descortés.

Este es el primero de los comentarios del doctor Hernández: 

“Zapatero a tus zapatos”. (Parte 1)

Es triste y asombroso que poseer un poco de conocimiento nos haga soberbios y nos haga creer que podemos opinar y sobretodo juzgar sobre temas que no son de nuestra competencia. En este caso es inadecuado y erroneo que un matematico juzge -sin un conocimiento medico especializado- sobre la salud y sobre salud bioenergetica. A todos les recomiendo leer y analizar detalladamente los articulos que cito para poder opinar con conocimiento de causa. La ciencia ortodoxa se basa en demostraciones experimentales de postulados teóricos respaldados en una formulación matemática. Dentro de estas formulaciones físico-matemáticas de la realidad la consciencia humana -y sus fenomenos- no son variables que hayan sido tomadas en cuenta. No existe ninguna formula matemática que describa: 1) Que es o como se crea la consciencia y cuanta energía gasta. 2) Que es la voluntad, como la materia inerte llegó a desarrollarla y como calcular la energía de la voluntad o del odio. 3) Cual es la biofísica del libre albedrío o del inconsciente. Etc. Tampoco hay ningún físico que pueda medir o nos explique cual es la distancia o la diferencia de potencial entre una descarga neuronal y una emoción, un sentimiento o una idea. Jamas ha sido cientificamente demostrada la existencia del amor y nadie puede dudar de sus efectos. La electrodinamica cuantica es la teoria cientifica mas exacta y precisa que hay y en sus formulaciones no aparece ni por error un marco cientifico para explicar la consciencia y su fenomenologia. Por lo anterior, es un craso error afirmar que no se ha demostrado cientificamente la existencia de algo y que por ello no existe. Es un mayor error aun afirmar algo de lo cual uno es totalmente ignorante y de lo que no se ha documentado en las revistas especializadas del area.

Es evidente que el buen doctor Hernández leyó la página Acerca de mi del blog, aunque aparentemente no con demasiada atención: ni siquiera soy matemático. Soy estudiante de Matemáticas Aplicadas, que es distinto. Y aún asi, me siento perfectamente cómodo opinando sobre el balance bioenergético. Afortunadamente, basta tener conocimientos de física y biología bastante básicos para poder analizar las afirmaciones de los promotores de estos métodos. No es necesario tener título médico para ello. Ahora bien, ¿qué tiene que ver la conciencia humana con que un galvanómetro pueda diagnosticar cualquier enfermedad? ¿En qué parte del post original hablé acerca del la voluntad, el odio o el libre albedrío? Y por último, me parece engañoso decir que es un craso error afirmar que no se ha demostrado cientificamente la existencia de algo y que por ello no existe, lo cual es cierto, aunque engañoso y poco relevante. Lo único relevante es si se comprueba su existencia, lo cual, en el caso de los aparatitos que lo diagnostican todo, no ha ocurrido. Posteriormente, el doctor Hernández comparte con nosotros una colección de links a diversos artículos :

“Zapatero a tus zapatos” (Parte 2)

Existen miles de cientificos en todo el mundo que han encontrado la evidencia de los efectos de la acupuntura y aun de los meridianos:

http://ecam.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/nem169

http://ecam.oxfordjournals.org/cgi/reprint/1/1/41

http://www.liebertonline.com/doi/abs/10.1089/acm.1997.3.s-77

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8328428 (Es una lata poner uno por uno pero el servidor no me deja ponerlos todos… ni hablar)

http://www.gfmer.ch/Medical_education_En/PGC_SRH_2009/pdf/Neurobiological_basis_acupuncture_Petitpierre_2009.pdf

http://www.uvm.edu/annb/faculty/langevin/

La mayor parte del comentario del doctor Hernández está dirigido a disputar mi afirmación de que la existencia de los meridianos -y como consecuencia la eficacia de la acupuntura- no ha sido demostrada, cuestión a la que están orientados estos links. Es un poco problemático afirmar que son miles de científicos en todo el mundo que han encontrado la evidencia de los efectos de la acupuntura y aun de los meridianos para dar una falsa impresión de que existe un consenso en la comunidad científica en cuanto al tema, cuando no existe tal consenso.

Un link por si mismo no es evidencia de nada -de la misma forma que un estudio o un artículo en una revista especializada tampoco lo es. En efecto, se ha elaborado una gran cantidad de estudios con el propósito de determinar la eficacia de la acupuntura como medio terapéutico, y estos estudios varían enormemente en cuanto a diseño, metodología y rigor, y por lo tanto, de resultados. La eficacia de la acupuntura sigue siendo una materia controversial, y no se ha comprobado su eficacia más allá de el efecto placebo.

Continuamos con el siguiente comentario:

Ingenieros y matematicos de muy alto nivel estan desarrollando modelos in-silico de la acupuntura:

*link eliminado*

El link original estaba roto, pero afortunadamente pude localizar otra copia de ese documento aquí (es un archivo PDF).

De nuevo una afirmación engañosa que pretende dar la impresión de que existe un consenso donde no lo hay. No dudo que los señores Gong y Zhou, autores de este documento, puedan ser ingenieros competentes, pero no están comprobando la existencia de los meridianos: simplemente están utilizando herramientas matemáticas para modelar un sistema que ellos ya dan por existente. Es perfectamente posible (e inútil) hacer un modelo matemático de un sistema imaginario: los astrólogos lo hacen todo el tiempo.

Este es un estudio donde se demuestra en animales la correlacion entre meridianos y organos: http://ajws.elsevier.com/ajws_archive/2009622A6321.pdf

En este estudio ocurre algo similar que en el que se citó con anterioridad: se da por hecho la existencia de los meridianos y a partir de esa premisa se lleva a cabo el experimento. Eso es muy distinto a comprobar la existencia de los meridianos.

Hay docenas de estudios donde se demuestra la correlacion entre los puntos de acupuntura y las zonas del cerebro que rigen efectos fisiologicos especificos: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12230901

Un estudio más, curiosamente elaborado por el Instituto de Acupuntura y Moxibustión, de la Academia China de Medicina Tradicional China. Difícilmente una fuente imparcial y objetiva.

La mejor universidad del mundo es Harvard y en ella enseñan la acupuntura a los medicos pues no dudan de su eficacia (ya que no tienen 30 o 40 años de atraso en su informacion): https://cme.med.harvard.edu/cmeups/pdf/00282317.pdf

Afortunadamente, el doctor Hernández le da más variedad a su comentario y ya no comparte con nosotros un nuevo estudio. Esta vez, es el folleto de un curso, en efecto, impartido en la Escuela de Medicina de Harvard. Y es que en efecto, en Harvard, y en muchas universidades del mundo, se imparten cursos no sólo de acupuntura, sino de las más diversas formas de “medicina alternativa”. Incluso en el Instituto Politécnico Nacional se enseña homeopatía, lo cual no significa que sea un tratamiento médico válido ni que se encuentren décadas adelante del resto de la ciencia médica.

Incluso en las universidades más importantes hay factores políticos, ideológicos y económicos en juego, y muchas veces tienen mayor peso que los factores académicos y científicos. La enseñanza de prácticas de medicina alternativa en Harvard, por cierto, no ha estado libre de controversia.

Sobra decir que afirmar que una práctica médica es válida por ser respaldada por cierta institución, es en realidad una forma de apelar a la autoridad y por tanto una falacia.

Cualquier acto medico conlleva un efecto placebo y quien afirme lo contrario es un ignorante pues hasta la misma cirugia es un placebo: http://content.nejm.org/cgi/content/short/347/2/81

En este estudio se demostro que: Conclusions In this controlled trial involving patients with osteoarthritis of the knee, the outcomes after arthroscopic lavage or arthroscopic débridement were no better than those after a placebo procedure. Por lo tanto, ¿Donde empieza y donde termina el efecto placebo? ¿Es justo negarle a alguien el beneficio de un placebo? ¿Tu lo harias con tus familiares enfermos en aras de la “verdad” cientifica?

Yo no soy médico, pero aún asi me atrevo a decir que el que un estudio tenga como conclusión (y tener como conclusión, por cierto, no es lo mismo que demostrar) que un procedimiento quirúrgico específico no sea más afectivo que un placebo, no implica que lo mismo ocurra con cualquier tipo de cirugía. De nuevo, no soy médico, pero estoy casi seguro de que extirpar un tumor, amputar un miembro gangrenado, reparar una válvula cardiaca o colocar una prótesis de cadera poco tienen que ver con el placebo.

Respecto al artículo en cuestión, me permito citar un artículo escrito por el doctor Robert W. Jackson y publicado por el Baylor University Medical Center:

El estudio tiene fallas serias, en primer lugar debido a la selección de pacientes sin una indicación clara de qué tan severo era el estado artrítico en cada caso. En segundo lugar, los pacientes del sistema de Asuntos de Veteranos no son representativos de la población típica que comprende mujeres y personas jóvenes (el 97% de los pacientes del estudio eran hombres). Además, los pacientes del AV tienen un interés en continuar recibiendo beneficios por invalidez. En tercer lugar, las estadísticas usadas en el estudio han sido fuertemente criticadas por expertos en estadística independientesl ya que los autores cambiaron de metodología en tres ocasiones, primero utilizando un método para demostrar superioridad de un grupo sobre el otro (lo cual no sucedió), posteriormente utilizando otro método para demostrar “equivalencia” (lo cual no ocurrió) y finalmente utilizando un método no validado y diseñado por ellos, que comprobó la equivalencia en los tres grupos.

La OMS-UNESCO estan desarrollando las tecnologias para hacerlo accesible a todo el mundo BASANDOSE EN EL DIAGNOSTICO BIOENERGETICO:

UNESCO CHAIR IN LIFE SCIENCES LIFE SCIENCE INTERNATIONAL POSTGRADUATE EDUCATIONAL CENTER http://www.biophys.am/?pn=complex

LIFE SCIENCE INTERNATIONAL POSTGRADUATE EDUCATIONAL CENTER http://www.biophys.am/?pn=instruments http://portal.unesco.org/education/en/files/37524/11032071169Seminar_Program2005_ARM.pdf

El sitio es, en efecto, el de un programa académico financiado por la UNESCO en Armenia. Incluye un listado de los dispositivos desarrollados y una explicación de su supuesto funcionamiento. A riesgo de sonar repetitivo, es una situación similar a la de la referencia a la Universidad de Harvard que mencioné antes: es una apelación a la autoridad. El que la UNESCO financie proyectos científicos no implica la validez de tales proyectos.

Asi que no hay duda: ES POSIBLE EL DIAGNOSTICO BIOENERGETICO!!! Si la OMS-UNESCO lo estudian y avalan creo que al menos les dare el beneficio de la duda… jejeje.

Si estan interesados pueden apuntarse como estudiantes del centro de ingenieria biomedica del UNESCO Chair- Life Sciences International Postgraduate Educational Center. http://www.biophys.am/?pn=dep&dep=6

Si alguien quiere profundizar antes le recomiendo la lectura de estos libritos: http://www.biophys.am/?pn=bookinfo&bid=9

¿No hay duda? Difícilmente. Un estudio con una metodología rigurosa, y que haya sido sometido a la revisión por pares, acompañado por una explicación del mecanismo por el que este tipo de dispositivos pueden diagnosticar condiciones médicas de manera precisa, sería mucho más persuasivo que cualquier programa de un seminario, asi haga un uso liberal de las palabras UNESCO y OMS.

EN RESUMEN: Para opinar de medicina tienes que ser medico y tienes que estar actualizado de lo que ocurre a nivel mundial (no solo en Satelite) y en el 2009. Para actualizarse los invito a que acudan al congreso mundial de acupuntura a realizarse en nada menos que el Parlamento Europeo y auspiciado por la OMS !!!: http://www.wfas2009congress.org/index.php?page=intro〈=en

BIENVENIDOS AL SIGLO XXI !!! Dejemos de pensar que lo sabemos todo cuando casi no sabemos nada. Antes de opinar con las visceras, por favor ESTUDIEN las fuentes citadas y respondan con el cerebro.

“Zapatero a tus zapatos”

Atte. Dr. Cuauhtemoc Hernandez Maya

En la página Acerca de mi escribí que vivo cerca de Satélite. Ergo, sólo estoy consciente de lo que sucede en ese silvestre y poco aculturado rincón del mundo. Comienzo a sospechar de la lógica del doctor Hernández.

En realidad, me parece que es una condescendiente forma de seguir apelando a la autoridad, aunque poco persuasiva, por que voy a continuar opinando acerca del tema. Después de todo, no estoy mas que poniendo en duda la efectividad de los dispositivos de medición de meridianos. En el post original mencioné la clínica Bioenestar en Puerto Vallarta, operada por un pasante en Administración de Empresas Turisticas sin ninguna preparación académica en el área de la salud, y la cual es un ejemplo de cómo un buen número de los practicantes de la medicina alternativa no poseen necesariamente la preparación adecuada. Si el doctor Hernández es realmente tan celoso de su profesión -al punto de pretender que nosotros los profanos nos abstengamos de expresar nuestra opinión-, quizás sus esfuerzos serían más útiles si los orientara en contra de ese tipo de “expertos”.

Pero eso no es todo. El comentario del doctor Cuauhtémoc Hernández viene con postdata.Con tres postdatas, para ser exactos.

P.D. 1. Cuida tus fuentes de informacion! Con respecto al Dr. Barret resulta que el mismo es un mentiroso pues nunca aprobo el examen de certificacion y se hacia pasar por psiquiatra certificado (burro y mentiroso!! jejeje!! ):

http://www.canlyme.com/quackwatch.html

y dice: “Barrett conceded that he was not a Medical Board Certified psychiatrist because he had failed the certification exam”. (donkey and liar !! jejeje!! ).

Mas aun, ha sido condenado y sancionado por un juez federal en los EU por difamacion: http://www.bolenreport.net/feature_articles/feature_article060.htm

En Europa a sus seguidores escepticos y castigadores tambien los ha condenado la ley: http://www.associatedcontent.com/article/284400/antialternative_quackbusters_have_giant.html

Otro mas del juicio que perdio Barret: http://www.canlyme.com/quackwatch.html

El caso de difamación que cita el doctor Hernández no era en contra de Barrett, al contrario, había sido promovido por Barrett en contra de Tedd Koren, un quiropráctico de Pennsylvania que se había unido a una campaña de desprestigio en contra de Barrett y orquestada por Tim Bolen, representante de diversos “médicos” alternativos, incluyendo a Hulda Clark, una famosa naturópata que fue arrestada más de una vez por practicar licencia sin medicina y afirmaba conocer la cura para todos los tipos de cáncer (y quien murió de cáncer hace pocos dias, pobablemente haciendo estallar medidores de ironía a varios kilómetros a la redonda).

La supuesta falta de licencia del doctor Barrett es, por cierto, parte de la campaña de desprestigio orquestada por Bolen en su contra. Barrett se retiró en 1993 para dedicarse a la investigación, por lo que desactivó su licencia médica, la cual puede ser consultada por cualquier persona a través de internet. Sólo es necesario ingresar al sitio y bucar a Stephen Joel Barrett.

Algo me dice que el doctor Hernández tampoco ha sido terriblemente cuidadoso con sus fuentes.

A todos les recomiendo leer sobre el pseudo-escepticismo: http://ojo-critico.blogspot.com/2006/06/luis-alfonso-gamez-arp-y-el-fraude-de.html

P.D. 2. Hay que tener cuidado con acusar a alguien de charlatan sin tener la evidencia absoluta. Recuerda a Juarez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

P.D. 3. Ojala modifiques el servidor para que acepte poner mas de un link y no de tanta lata con tantos mensajes. TKS!!

Ahi van otros articulos para que puedan estudiar a gusto: http://www.springerlink.com/content/k6mfvylw1w2m3ag2/

Unos buenos links sobre pseudoescepticismo: http://es.wikipedia.org/wiki/Pseudoescepticismo

Los invito a todos a poner en cualquier buscador: PSEUDOESCEPTICISMO No se van a arrepentir!!

pseudoescepticismo-patologia-pseudocientifica Tomado del foro: pseudoescepticismo-patologia-pseudocientifica (el servidor no me permite poner el link): “Esa es la diferencia entre un científico y un ordenador programado para actuar como científico, el primero piensa por sí mismo, no necesita desprestigiar, busca la verdad por encima de todas las cosas, y usa para ello, el único instrumento que considera válido: la razón. Y por supuesto su objetivo no está tanto en obstaculizar a otros, (y menos con medios poco éticos), sino en valorar y en aportar para crecimiento de todos”.

Más links, un estudio más, el cual no sabemos si fue validado mediante la revisión de pares, una cita de Benito Juárez y el artículo de la Wikipedia acerca del Pseudoescepticismo.

Supongo que el doctor Hernández piensa que soy un pseudoescéptico. Si lo soy o no, no es relevante para la cuestión de si los dispositivos de medición de meridianos son capaces de diagnosticar enfermedades. Unos párrafos antes describí las condiciones que me permitirían convencerme de tal cosa.

Y bueno, me siento bastante cómodo con el hecho de que WordPress restrinja la inclusión de links en los comentarios. Francamente no veo la utilidad de publicar comentarios atiborrados de links,

Tres dias después, el doctor Hernández dejó un comentario más:

¿Porque borran mis mensajes a favor de la medicina “alternativa” y el diagnostico bioenergetico si estan basados en evidencia cientifica contudente e irrefutable cuyas fuentes son los institutos y universidades mas prestigiadas del mundo asi como la OMS y la UNESCO? ¿A que le tienen miedo? ¿A la ciencia del siglo XXI? Evidemente hay un sesgo absoluto en este blog pues no les interesa conocer y difundir la verdad cientifica sino solo lo que a su credo le conviene que se muestre. Evidentemente son pseudoescepticos.

Les dejo dos frases muy ad hoc: “Una nueva verdad científica no triunfa convenciendo a sus oponentes y haciéndoles ver la luz, sino porque eventualmente sus oponentes mueren, y una nueva generación crece familiarizada con ella.” Max Planck

“La luz no entra en cajas cerradas” Anonimo

Dr. Cuauhtemoc Hernandez

Los comentarios, salvo casos excepcionales, no son borrados. Desde luego, no son publicados automáticamente y es muy difícil que rechace alguno. En este caso no aprobé los comentarios del doctor Hernández por que habrían hecho la lectura de la sección de comentarios del post original bastante tediosa y por que de cualquier forma los iba a incluir en este post, cosa que le informe en su momento a través del correo electrónico.

Y en cuanto al doctor Cuauhtémoc Hernández Maya, sólo me queda decir que inundar de links no es evidencia de nada, citar el prestigio de universidades y organizaciones internacionales es una falaz apelación a la autoridad, y algo muy parecido es pretender que un argumento deba ser desechado sólo por venir de alguien sin preparación académica en Medicina. Si, eso último parece arrogante, pero en realidad no se necesita ser un genio para darse cuenta de la naturaleza muy cuestionable del uso como herramienta de diagnóstico de los dispositivos en cuestión.

Además, afirmar que existe un consenso y que “miles” de expertos en un área han determinado la validez de una práctica, cuando en realidad no exista tal consenso es intelectualmente deshonesto. Y pretender darlo por hecho basándose en unos cuantos documentos obtenidos a través de internet revela, o un afán de engañar, o una credulidad que poco le sirve a un médico.

Honestamente, si mi médico familiar tuviera ese tipo de estándares para tomar decisiones médicas, no lo pensaría dos veces antes de buscar uno nuevo.