Por que siempre es sano burlarse de los tiranos…

Hace 40 años y algunos días, y gracias a sus pésimas habilidades como lider militar (y a uno que otro agente de la CIA), Ernesto el Ché Guevara se convirtió en fiambre.

El Ché era una persona violenta y dogmática que no dudaba de ejecutar inocentes si sospechaba que eran contrarrevolucionarios (es decir, si sospechaba que pensaban diferente a él). Burlarse de su memoria -y de sus fans- es una buena forma de recordarlo.


Educarse -y educar a los demás- sobre la verdad acerca de de este rockstar revolucionario es aún mejor.