Los forúnculos de Karl Marx

Lo que uno se encuentra en las noticias estos dias.

Sam Shuster, profesor de dermatología de la Universidad de East Anglia, publicó en el British Journal of Dermatology un interesante artículo. El doctor Shuster estudió los escritos y correspondencia de nada más y nada menos que Karl Marx, y llegó a la conclusión de que el pensador (?) muy probablemente padeció de una forma severa de acné conocida como hidradenitis supurativa. Esta condición afecta a los folículos con glándulas apocrinas, que a su vez se encuentran principalmente en las axilas, la ingle, el perineo y las nalgas. Esta condición puede afectar otras partes del cuerpo, y usualmente se vincula a dolores de articulaciones y ojos, los cuales Marx también padeció.

Esta condición puede llegar a impedir que una persona pueda trabajar, y también tiene un efecto negativo sobre su autoestima. Y el doctor Shuster cree que exactamente eso es lo que sucedió con Carlitos Marx:

Además de reducir su capacidad para trabajar, lo que contribuyó a su deprimente pobreza, la hidradenitis redujo considerablemente su autoestima. . . Esto explica su desprecio a si mismo y su aislamiento, reacciones reflejadas por el aislamiento que Marx desarrolló en sus escritos.

Un servidor casi siempre es escéptico respecto a este tipo de notas. Diagnosticar a una persona que murió hace muchos años en base a escritos no es precisamente una forma de diagnóstico muy exacta. Y no sería la primera vez que la biografía de una persona se utiliza para dar una interpretación exagerada a sus ideas (¿Qué sigue? ¿Heidegger tenía hemorroides?). Aunque la hipótesis del doctor Shuster tiene un poco de sentido: el marxismo es un sistema de creencias irracional, fundamentado en el odio de clases y en una concepción muy pobre de lo que representa un ser humano. Además, el mismo Marx pareciera darle la razón al doctor Shuster. En una carta a su colega Friedrich Engels, fechada en 1867, escribió:

La burguesía recordará mis carbúnculos hasta el día de su muerte.

(No es broma. Karl Marx escribió eso.)

Tal vez nunca lo sabremos, pero el marxismo y demás derivados ideológicos bien pudieron ser la respuesta de un viejo amargado y miserable lleno de forúnculos y pústulas al mundo que le rodeaba. Y nada explicaría mejor la naturaleza del marxismo que eso.

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