¿Puede una película conservar limones? Un experimento

Actualización: el experimento continúa aquí.

“Basada en hechos reales”.

Cuando se usa esa frase para promover una película, es señal casi infalible de que los hechos que relata están tan apegados a la realidad como cualquier película de Terry Gilliam… o quizás menos. Y aunque las películas que usan esa estrategia de promoción suelen tratar de casas embrujadas o exorcismos, de vez en cuando pueden tratar de gurús milagrosos cuyo mensaje puede cambiar a una nación entera.

Hace unos días, por Twitter, me pasaron este link, que lleva al sitio oficial de una película de nombre HIM, Más allá de la Luz, y me preguntaron si había recibido por correo electrónico una cadena explicando su supuesta importancia.

No había (ni he recibido) la cadena en cuestión, pero al entrar al sitio oficial, ver el trailer y leer lo que se dice acerca de este filme en otros sitios, mi primera impresión fue que se trataba de una especie de Y tú que #$%& sabes? de manufactura nacional: basta leer las palabras y frases ángeles, nueva inteligencia, nuevo ciclo cósmico, sanación, milagros para saber por donde va el tema de la película.

Además, desde luego, de la afirmación de que se trata de una historia real. Para ser más exactos, una historia real acerca de la vida y milagros de un sujeto de nombre René Mey, descrito como humanista y poseedor de asombrosos  poderes sobrenaturales: ver el futuro, pasar años enteros sin comer, comunicarse con ángeles y curar enfermedades.

Desde luego, busqué la famosa cadena que explica la importancia de este filme y esto fue lo que hallé:

Está escrito que De México nacerá una gran luz. Varios sabios lo dicen, los tibetanos lo afirman y nuestros ancestros prepararon el camino.

Creo en los mexicanos y en mi país. Todos queremos salir de la violencia, la corrupción y los problemas.

Mi nombre es Ma. Eugenia Alvarez Romo, productora  de cine y orgullosamente Mexicana¨.

Para ayudar a cambiar el estado de problemas que vivimos hoy día. Un grupo de amigos y yo realizamos una película de cine sobre una historia verdadera con altos valores humanos y capacidades extraordinarias de las que yo he podido ser testigo.

Por primera vez en el mundo se ha creado una película basada en hechos reales sobre el poder de una Nueva forma de Inteligencia con capacidades que el ser humano posee más allá de su entendimiento y que puede ayudar a transformar nuestro país y al ser humano.

Esta película te dá claves para abrir tu potencial dormido, además envía una energía de sanación al espectador a través de las facultades de un sanador y vidente (Rene Mey) quien aparece en escenas de meditación.

Hemos tenido varios testigos de sanaciones, cambios, mejorías, activación de facultades y buena vibra que se lleva el espectador después de haber visto esta película. Júzgalo por ti mismo!!!!.

Puedes intentar una experiencia: Lleva un limón al cine y guárdalo en la bolsa o mano durante toda la película. Verás que después de un tiempo se momificará y no se pudrirá durante toda tu vida.

La energía de esta película es tan grande que te puede sorprender.

Una historia real y conmovedora para toda la familia.

Quizás sea la poco alentadora situación del país, o la proximidad del año 2012, pero cada vez circula más la noción de un despertar global (lo que sea que eso signifique) que tendrá lugar en nuestro país, y este filme parece ser una consecuencia de esa idea. Y aunque la idea de que gurús iluminados anden por ahí vendiendo soluciones mágicas para los problemas no mágicos de nuestro país no me resulta nada agradable, ese no es el tema de esta entrada.

El tema son las sanaciones, cambios, mejorías, activación de facultades y buena vibra que el espectador, sin pagar extra por su boleto de entrada, supuestamente se lleva a su casa después de ver esta película.

O, más específicamente, el limón que por la influencia benigna de este filme se momificará (sic) y jamás de los jamases se echará a perder. Me llamó la atención que no sólo en la cadena, sino que en diversos sitios de internet se menciona el supuesto poder que tiene la película para conservar limones, poder que intentaremos observar experimentalmente.

Un servidor acudirá al cine el dia de hoy -7 de Junio- a ver la película de marras, y llevará consigo un limón fresco (denominado limón A, o, cariñosamente, Sr. Cítrico). Un segundo limón, que funjirá como limón de control (denominado limón B o Roland Jr.) se quedará en mi casa. Una vez que regrese de ver la película (y si aún conservo la cantidad de neuronas suficientes para seguir con el experimento), colocaré ambos limones en el mismo sitio, y publicaré fotografías de ambos a intervalos regulares. Después de un periodo de tiempo razonable, determinaré, (o mejor dicho, ustedes determinarán y sin saber cuál es cuál) el estado de conservación de ambos.

(Cualquier semejanza con el experimento de las manzanas de Rebecca Wattson no es ninguna coincidencia. Creo que es más que obvio que le estoy robando la idea desvergonzadamente).